16/02/2016
«Me arrastré por el tejado para pedir auxilio y no me oían»
El kitesurfista accidentado en Dénia relata cómo fue su angustioso rescate
Los hechos tuvieron lugar sobre las cuatro de la tarde del domingo, cuando una fuerte racha de viento levantó las tablas y las cometas de tracción de tres kitesurfistas que se deslizaban por el mar en la zona de Les Marines. Uno de ellos era Fernando, que practicaba su deporte favorito con un grupo de amigos, y los otros dos saltaron al agua antes de alcanzar una altura peligrosa.
Pero su cometa se elevó en pocos segundos unos diez metros «Estaba muy alto. Si me soltaba podía matarme. Decidí entonces controlar la cometa y elevarme para no chocar contra un edificio», recuerda. El tono amigable de la voz de Fernando y sus explicaciones pausadas contrastan con los momentos de peligro y nerviosismo que vivió en la playa de Dénia. «Sólo pensaba en salvarme. Me acordé de mi mujer y de mi hija, pero centré todos mis esfuerzos en controlar la cometa», insiste. Tras esquivar un segundo edificio de cinco alturas, Fernando comenzó a descender conforme la fuerza del viento aminoraba, y realizó un aterrizaje de emergencia en el tejado de un bungaló.
El kitesurfista calcula que sobrevoló la playa y los edificios de Dénia durante 45 interminables segundos. La caída sobre el tejado dejó maltrecho su pie izquierdo y su codo derecho. También sufrió un corte en la cabeza que necesitó más de 70 puntos de sutura. Tres aparatosos vendajes cubren aún sus heridas más graves, aunque la lesión que más preocupa a Fernando y a su familia es la fractura del talón izquierdo. «Tengo el calcáneo destrozado. Me han operado para reconstruirme el talón porque tengo varias fracturas. Es la típica lesión que sufren los paracaidistas», sostiene con resignación. Su esposa asiente con la cabeza y añade: «Ha tenido mucha suerte. Podría haber sido peor».
Después de aterrizar en el bungaló y romper varias tejas con la cabeza -una de ellas le causó el corte en el cuero cabelludo-, Fernando aún tuvo que esperar la llegada de los servicios de emergencia. «Me arrastré por el tejado para pedir auxilio y no me oían», afirma con la mirada perdida. «Bajé por una antena como pude y llegué al techo de un garaje», añade. Poco después llegaron un bombero de Valencia, que se encontraba fuera de servicio y fue la primera persona que prestó auxilio al kitesurfista, y una patrulla de la Policía Local de Dénia.
«Me dijo que era bombero para tranquilizarme y me inmovilizó el pie», explica. «Cuando me vio volar me siguió con su coche para no perderme de vista», agrega Fernando, que está haciendo indagaciones para localizarlo y agradecerle su inmediata ayuda. «No me acuerdo de su nombre, pero me gustaría verlo otra vez y darle las gracias», manifiesta mientras se deja llevar por sus sentimientos.
Tras siete años practicando kitesurf, Fernando considera que ha llegado el momento de dejarlo, aunque defiende este deporte acuático que consiste en el uso de una cometa que tira del deportista, mediante un arnés y una barra de dirección, y le permite deslizarse sobre el agua con una tabla o un esquí diseñado para tal efecto. Aunque reconoce el riesgo, también asegura que se toman muchas medidas de seguridad y precauciones para evitar accidentes como el que le ha postrado en una cama.
El ingeniero en paro y extrabajador de Canal 9 ha recibido numerosas llamadas telefónicas de amigos en las últimas horas. La mayoría de estas personas se interesaron por el estado de Fernando tras informarse del accidente en la web de LAS PROVINCIAS. Algunos de ellos lo reconocieron también en una fotografía de los primeros auxilios que le prestaron en el tejado.
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