30/11/2018
El alcalde Joan Ribó elige el IVO para someterse a una operación
Ribó ha preferido un centro concertado a la oferta de la red de hospitales públicos de la Comunitat
Tras adelantar LAS PROVINCIAS la noticia, el alcalde quiso tomarse la situación con humor en su cuenta de una red social: «A veces es necesario pasar por la ITV personal. En estos días tuve que someterme a una operación por una de las dolencias más comunes en los hombres de mi edad, y afortunadamente todo ha salido bien en el quirófano y en el análisis posterior. De hecho, ya me he reincorporado a la tarea diaria en el Ayuntamiento». Ribó añadió en su mensaje: «Es por eso que aprovecho esta ventana, en primer lugar, para dar muchos ánimos a todas las personas que tienen que pasar por el hospital, y a sus familias y amistades, que necesitan un apoyo clave a lo largo del proceso. Y en segundo lugar, quiero dar las gracias a todos los profesionales de la salud, hombres y mujeres que son apasionados todos los días en su trabajo y mejoran la calidad de vida de los pacientes».
Según ha podido averiguar este periódico, la intervención se debió a unadolencia que no revestía gravedad. Ribó retomó su agenda este miércoles con una entrevista con el nuevo comandante naval de Valencia y Castellón, Alfredo Cordón, donde también acudió el cargo saliente, Ignacio José Villarrubia. Fuentes municipales señalaron que estos días no se ha realizado delegación de funciones al estar el primer edil en el término municipal y disponible para que tomara cualquier decisión de urgencia. Las únicas reuniones que se ha saltado han sido de orden interno, como la junta de portavoces de gobierno celebrada el pasado lunes, donde se trató el asunto del futuro de Bloques Portuarios, las viviendas del Cabanyal.
El conflicto de la Generalitat con el centro elegido por Ribó para su operación, el IVO, arrancó a finales de 2016. Después de más de cuatro décadas de colaboración, la Conselleria de Sanidad, entonces liderada por Carmen Montón, optó por no renovar el convenio suscrito con este hospital privado sin ánimo de lucro que se había convertido en una referencia en la atención oncológica. Esta decisión entroncaba perfectamente con la apuesta política del tripartito por la sanidad pública y la reversión de los conciertos y las concesiones sanitarias, como el Hospital de La Ribera, el de Dénia o las resonancias magnéticas. Poco tardaron en aparecer las protestas de los usuarios y en descender el número de pacientes derivados a la institución, lo que acrecentó las quejas.
El proceso para tratar de normalizar la situación, en el marco del nuevo modelo de la acción concertada impulsado por el Consell, se complicaba por momentos -la Abogacía llegó a emitir un informe en el que apuntaba incluso a la existencia de irregularidades-, por lo que a punto estuvo el IVO de renunciar a participar, de nuevo, en esta colaboración público-privada. La tensión llegó a tal punto que fue necesaria la intervención del presidente Puig, que desautorizó a la titular de Sanidad y cogió las riendas de la negociación. Finalmente las conversaciones llegaron a buen puerto, la Generalitat y el instituto suscribían el nuevo contrato y los pacientes podían, otra vez, escoger libremente este hospital. De hecho, como recogió LAS PROVINCIAS el pasado miércoles, el IVO ya ha dado por zanjada la etapa de Montón. El jefe del departamento de Oncología de la entidad, Vicente Guillem, destacó el cambio de actitud de la conselleria y apuntó que el centro ya recibe tantos pacientes como antes del veto.
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