Portal de tu Ciudad Alta
← Noticias de Arrecife

11/11/2022

Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?

Francia, principal destino mundial, adelanta 60 propuestas en esa dirección

Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Enrique Sancho
 
Sostenible. Es la palabra de moda que tanto vale para economía, agricultura, ecología, desarrollo, inversión... y, por supuesto, turismo. El adjetivo, y su primo hermano, aunque suene peor: sustentable (a mí me suena como cuando se dice reservaciones en lugar de reservas), forma parte de ese conjunto de “palabros” que están de actualidad y que se dicen o se escriben sin rubor (sobre todo los políticos), como si todo el mundo supiese a qué se refieren, aunque tal vez ellos mismos no lo sepan. Así se han ido extendiendo la resiliencia, la distopía, el empoderamiento, lo transversal, el metaverso, el networking, lo inclusivo... y tantas otras.
 
Pero volvamos a lo sostenible, que sí es un concepto válido y no una moda, y a cómo se aplica en el turismo. Seguramente no es misión imposible, pero no es tarea fácil, ya que se trata de garantizar el equilibrio entre el crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y el bienestar social. El turismo, que en España supuso en los años a.C. (no antes de Cristo, sino antes del Covid) hasta el 14,6% del PIB y del empleo, con casi tres millones de trabajadores, un aporte de 176.000 millones de euros a la economía del país y unos 85 millones de turistas extranjeros; ese turismo del que el “sabio” papa Juan Pablo II, dijo que era “el mejor vehículo para la paz y el encuentro de civilizaciones”, sigue recibiendo críticas en forma de turismofobia por la masificación, limitación de acceso a ciertos lugares, como ya hacen aeropuertos como el de Schiphol en Amsterdam o el de Heathrow en Londres, falta de promoción para limitar la llegada de turistas que lleguen en avión, como están haciendo Amsterdam o Venecia, limitaciones a la construcción de nuevos hoteles como proyecta San Sebastián, tasas turísticas que luego sirven para cualquier cosa administradas por los gobernantes y no precisamente para el turismo... y también por la carencia de sostenibilidad.
 
El turismo mundial se ha situado en los últimos años entre las industrias más contaminantes. Representa el 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, de las que el 12% corresponden a los desplazamientos en avión, pero el impacto crecerá hasta el 40% en 2025 si no se cambian las políticas y los hábitos. Todo lo que se haga a favor de la lucha contra el cambio climático, la naturaleza y lo sostenible está bien, excepto salvajadas como las que algunos activistas están perpetrando contra obras de arte... no es la mejor manera de hacerse oír.
 
Turismo sostenible
 
No es fácil mantener el compromiso con el medio ambiente en una industria que requiere aviones y sus inevitables emisiones de gases de efecto invernadero –los aviones emiten más de 600 millones de toneladas de CO2 al año, es decir, el 3% de las emisiones a nivel mundial y el 75% de las del transporte turístico–; cruceros, cuya huella de carbono diaria puede superar a la de 12.000 coches y con el problema adicional de los distintos tipos de aguas residuales, metales pesados y gasto de combustible; coches que ya antes de echar a andar requieren la producción de materiales como el acero, el caucho, el vidrio, los plásticos, las pinturas y muchos más, y cuando mueren dejan ácidos tóxicos de las baterías, chatarra no reciclable, plásticos... sin hablar de que mientras están en uso, visitando las maravillas que el turismo mundial propone, su impacto medioambiental, entre el 80 y el 90?%, se debe al consumo de combustible y a las emisiones de contaminación atmosférica y de gases de efecto invernadero que, según los científicos del clima, provocan el calentamiento global. Sin hablar de otro impacto asociado a los coches, difícil de cuantificar, como es la construcción de carreteras, la expansión urbana, el crecimiento de la población y el consumo de recursos. La construcción de carreteras tiene un gran impacto en las emisiones y la vida silvestre.
 
En el tema de transporte turístico solo parece salvarse el tren, que es el medio de transporte más ecológico y está llamado a tener un papel fundamental en la disminución de la huella de carbono. El tren solo es responsable del 0,7 % de las emisiones totales de CO2, siendo el medio de transporte que menos contamina. Este dato lo convierte, por tanto, en el más ecológico. Según la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEE), “los vehículos por carretera suponen más del 70 % de las emisiones de gases de efecto invernadero en la UE, frente a casi el 1 % del tren”. Los datos de la AEE, obtenidos a partir de números promedio, cifran en 285 gramos de CO2 la cantidad de emisiones por pasajero y kilómetro. Pero el tren por sí mismo no llega a todos los lugares que el viajero desea conocer.
 
Y, claro, no hay que olvidarse del lugar imprescindible al que el turista va: el hotel. Aunque las estadísticas indican que 7 de cada 10 turistas estarían dispuestos a pagar un poco más por viajes sostenibles, la realidad es que una gran mayoría obliga a lavar las toallas cada día cuando en su casa lo hace cada semana, mantiene el aire acondicionado funcionando cuando no está en la habitación, desperdicia mucha comida en el buffet y deja miles de frasquitos de plástico con restos de champú o gel. Se estima que un turista genera el doble consumo de agua en un hotel que en su casa y lo mismo cabe decir de los residuos sólidos. No todo es responsabilidad suya, los establecimientos hoteleros también llevan su parte.
 
En todo caso, y ante el crecimiento del problema, el turismo, y en concreto los hoteles, se ponen las pilas para reducir su impacto ambiental. Ajustar el consumo de agua, utilizar energía verde y eliminar envases de plástico son prácticas que se generalizan en los hoteles. Pero es imprescindible también concienciar al huésped de hotel, animándole (o incentivándole con un mejor precio) a no obligar a lavar inútilmente las toallas, no despilfarrar el agua y la electricidad, comer sólo lo que quiera sin dejar nada sobrante en el plato y, en general, comportarse en el hotel como lo hace en su propio hogar.
 
El ejemplo de Francia
 
Francia, que sigue siendo el principal destino turístico mundial (París y Disneyland aportan su “tirón”) en competencia con España y Estados Unidos, ha decidido hacer de la sostenibilidad la clave para la promoción de su turismo. Argumentos no le faltan: 116 parques nacionales, regionales o “Grands Sites de France”; 19.000 kilómetros de rutas ciclistas desarrolladas; 27.000 kilómetros de red ferroviaria (12.500 de alta velocidad); 8.500 kilómetros de vías navegables (la mayor red de Europa); 1.500 establecimientos “verdes”; 430 “Jardins remarcables”, etc. Con estos elementos, y una mentalidad que apuesta por la conservación de la naturaleza y el turismo slow y poco invasivo, están surgiendo numerosas alternativas que permiten disfrutar de Francia sin prisas y respetando el entorno.
 
En una reciente presentación, el país vecino ha decidido mostrar su apuesta sostenible de manera original, con juegos, encuestas, dibujos e incluso un pequeño aperitivo que tenían como fondo la lucha contra el cambio climático, el aprovechamiento de los recursos y la concienciación de que los viajeros tienen un papel protagonista en todo ello. “Reconectar con la naturaleza, disfrutar del aire libre, vivir experiencias inolvidables: es el momento de explorar Francia, de compartir los sencillos placeres de la vida, rodeado de sus seres queridos”, resume Caroline Leboucher, CEO de Atout France, en el presentación del nuevo Dossier de Prensa Explore France con 60 propuestas sostenibles que van desde la naturaleza y la cultura a los alojamientos y el siempre interesante “Art de vivre” francés. Aquí mostramos 13 de ellas, una por cada región francesa.
 
OCCITANIA
Del Canal du Midi a los cielos estrellados
Viajar por el Canal du Midi, una vía navegable clasificada como Patrimonio Mundial de la UNESCO, de 250 km. de longitud, y la mayor vía fluvial de Francia que une Toulouse con Sète. Se puede alquilar una embarcación eléctrica que maneja uno mismo, y se pueden llevar bicicletas a bordo y explorar los caminos y las bonitas ciudades del recorrido, como Carcassonne y Castelnaudary. Occitania es también una buena región para observar cielos estrellados ya que aquí están dos de las cuatro Reservas Internacionales de Cielo Estrellado de Francia. El Pic du Midi y el Parque Nacional de las Cevenas figuran entre los 19 territorios del mundo que se distinguen por la excepcional calidad de sus cielos nocturnos. Bajo la brillante cúpula de la nueva Maison Tourmalet-Pic du Midi, la Maison de la Nuit se pretende concienciar sobre los efectos nocivos de la contaminación lumínica, un aspecto que no siempre se tiene en cuenta.
https://www.visit-occitanie.com/es/
 
NUEVA AQUITANIA
En busca del tesoro con deporte, cultura y juegos
Es la región más extensa de Francia y hay mucho que descubrir en ella, como Burdeos y sus prestigiosos viñedos, la cueva de Lascaux en el valle de la Dordoña, los rincones de surf del País Vasco, el Marais Poitevin, los faros de la isla de Ré, sin olvidar la hermosa Forêt des Landes o la Duna du Pilat en la cuenca de Arcachon. Burdeos, epicentro de la viticultura francesa, ha sido nombrada capital del Smart Tourism 2022. No hay que perderse sus viñedos eco-responsables, sus líneas de tranvía accesibles y el ecosistema Darwin, un antiguo cuartel militar que alberga ahora una granja urbana y el mayor restaurante ecológico de Francia. Otra de sus novedades es Tèrra Aventura, una búsqueda del tesoro que sigue el concepto de geocaching combinando deporte, cultura y juego y que incluye más de 500 rutas con pistas, códigos QR ocultos, acertijos que resolver y tesoros que encontrar.
https://www.nouvelle-aquitaine-tourisme.com/es
 
VALLE DEL LOIRA
Descubrir bellos castillos sobre dos ruedas
Varias empresas animan a descubrir La Loire à Vélo, una de las rutas ciclistas más bellas de Francia, por los itinerarios de las vías verdes para visitar las joyas del Valle del Loira, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, bordeadas por los jardines de castillos emblemáticos como Rivau, Chaumont-sur-Loire y La Javelière. Los 5.000 km. de carriles bici y los 20.000 km. de rutas de senderismo permiten explorar la región al propio ritmo y siempre respetando la naturaleza. A lo largo del río real, las paradas se suceden con pausas gastronómicas en guinguettes llenas de encanto. A lo largo del recorrido, 670 profesionales con la etiqueta "Accueil Vélo" ofrecen sus servicios de alquiler, transporte de equipaje, alojamiento y visita a lugares de interés... Sin olvidar los trenes "Loire à Vélo", disponibles para cuando se está muy cansado.
https://www.valdeloire-france.com/
 
LOIRA ATLÁNTICO
Paseos verdes... y azules
Angers, que fue elegida la ciudad más verde de Francia en 2020 gracias a sus 600 hectáreas de parques y espacios verdes es perfecta para recorrer sus senderos naturales, como los de la isla de Saint-Aubin o visitar Terra Botánica único parque temático de plantas del mundo. La ciudad ha invertido 178 millones de euros para conseguir la neutralidad de carbono en 12 años. Para los que prefieran el azul al verde, entre Nantes (la ciudad natal de Julio Verne) y Saint-Nazaire, se puede descender por el Loira hacia el gran estuario y el Atlántico, en coche, en bicicleta o en barco... En este tramo de río, salpicado de obras de arte por el "Voyage à Nantes", la luz del océano y la llamada del mar abierto dan alas... y ganas de disfrutar la vida. A continuación, parada en Paimboeuf, en cuya plaza del mercado, a un paso del faro y del sorprendente Jardín de las Estrellas, está Les Flacons un lugar que da protagonismo a los buenos vinos (con más de 250 referencias) compartiendo catas y talleres vinícolas.
https://www.loira-atlantico.com/
 
BRETAÑA
Del mar al interior con el agua como protagonista
El litoral, las bahías y los archipiélagos bretones son un refugio para muchos mamíferos y aves marinas. Es posible ir desde Port-Mer con la asociación Al-Lark, para contemplarlos desde el mar. Pero el interior secreto de Bretaña también tiene su atractivo, con sus pequeños pueblos, castillos y bosques encantados. Todo eso se puede descubrir navegando sin necesidad de licencia por los canales y ríos de Bretaña, un pulmón verde con 600 km. de vías navegables en el corazón del país. Todo muy tranquilo, en familia o con amigos, ya sea en una casa flotante, para una aventura de varios días, o en una pequeña embarcación eléctrica, fácil de maniobrar durante unas horas, sin superar los 5 ó 10 km/h. en el camino se pueden visitar la abadía de Bon-Repos y el lago de Guerlédan, el mayor y más misterioso de Bretaña.
https://www.vacaciones-bretana.com/
 
NORMANDÍA
Disfrutar del tiempo tranquilo... o tratar de recuperarlo
Sus infinitas playas, que permitieron el célebre Desembarco y que inspiraron a los impresionistas permiten también navegar en kayak por el mar y descubrir, por ejemplo, las islas Chausey, un archipiélago salvaje situado a 17 km. del puerto de Granville, en la costa de Normandía. Las islas acogen una abundante fauna y hermosas playas de arena blanca que darán la impresión de estar solo en el mundo. Y para los más tranquilos y cultos, nada como revivir el ambiente que inspiró a Marcel Proust -del que ahora se celebra el centenario de su muerte (y al que La Biblioteca Nacional de Francia dedica una gran exposición)- para su célebre "En busca del tiempo perdido" cumbre de la literatura francesa que pocos han logrado leer en su totalidad, con una visita a Cabourg, en el corazón de la encantadora estación balnearia de la Côte fleurie, y al seductor Grand Hôtel, en el que solía alojarse y escribió buena parte de su obra. No es difícil imaginar el ambiente que él vivió con hombres guapos con chaquetones, mujeres elegantes con crinolinas, trajes de baño a rayas en la playa...
https://es.normandie-tourisme.fr/
 
ALTOS DE FRANCIA
Disfrutar del mayor acuario de Europa
El Centro Nacional del Mar, Nausicaá, en Boulogne-sur-Mer, no solo es el mayor acuario de Europa, sino que también desempeña un papel fundamental en la educación de los visitantes sobre el papel del mar en nuestro entorno. La última exposición inmersiva, titulada "Dans l'Oeil du Climat", invita a los visitantes a descubrir soluciones que todos podemos adoptar en nuestra vida cotidiana para combatir el cambio climático. Y en el interior, en los Altos de Francia, en Roeux, entre Arras y Lille, Natureza abre sus puertas a los amantes del verde y de los grandes espacios. Hay que olvidarse del su coche, ya que Frédéric y Mylène reciben al viajero en la estación de tren de Arras o le invitan a un primer paseo en bicicleta eléctrica. Desde el centro de la ciudad, Natureza está a sólo 30 minutos de pedaleo, a lo largo de las orillas del Scarpe... Un buen soplo de aire fresco para iniciar una estancia sin igual, en la que poder dedicar tiempo a compartir paseos, excursiones de pesca o paseos en barca a pedales, lejos del ajetreo de la vida cotidiana. Y hay alojamientos para todos los gustos: casas en los árboles o en los zancos, casa de hobbit o nido encaramado, en medio del lago o con vistas al río.
https://www.hautetfort-hautsdefrance.com/
 
PARIS Y SU REGIÓN
Lo verde inunda tejados y museos en la capital francesa
También las grandes urbes apuestan por lo verde y lo ecológico. Ahí está el ejemplo de París donde la mayor granja urbana sobre tejado en el mundo acaba de abrir sus puertas en la Expo Porte de Versailles de la capital francesa. Esta nueva y creciente tendencia está conquistando París. NU-Paris aspira a producir hasta 1.000 kg. de productos ecológicos frescos al día en sus huertos hidropónicos de frutas y verduras. La granja también cuenta con colmenas, un espacio para eventos en el invernadero y un restaurante y bar. Y los museos no se quedan atrás. A dos pasos de la Torre Eiffel, a orillas del Sena, el Museo Quai Branly-Jacques Chirac esconde sus extraordinarias colecciones de arte primitivo de África, América, Asia y Oceanía en un entorno arquitectónico y vegetal diseñado por Jean Nouvel. El paseo es hipnótico y el viaje a través de culturas y creencias es extraordinario. La sensación continúa en el gran jardín, donde la exuberante vegetación aparece incluso bajo los pilotes del edificio y se apodera de paredes y muros.
https://www.visitparisregion.com/en
 
ALSACIA-ESTE DE FRANCIA
Disfrutar la paz de una cabaña o pedalear bordeando un gran río
Encender un fuego para calentarse alrededor de la estufa de leña, iluminarse con una lámpara de aceite y terminar ese libro que siempre se quiso leer frente a la naturaleza, tras el ventanal de una acogedora cabaña... Este plan tan apetecible y tan sostenible es posible en la zona forestal de Nutchel, un pueblo de 37 viviendas de madera, enclavado en el valle de Bruche, en Alsacia. Es el momento de redescubrir la alegría de los gestos sencillos y la tranquilidad de los momentos compartidos y hacer una pausa en este entorno natural y preservado, a menos de una hora de Estrasburgo y a un paso de la Ruta del Vino de Alsacia. Y si se busca un plan más activo "La Meuse à vélo" forma parte de la ruta ciclista Eurovélo 19 que ofrece más de 1.000 km. de ciclismo a lo largo de las orillas de este potente río del este de Francia. Se puede pedalear por una variedad de carriles bici y carreteras tranquilas desde la ciudad de Langres, en la Alta Marne, hasta la ciudadela de Givet, en las Ardenas, que está rodeada de bellos paisajes.
https://www.explore-grandest.com/en/
 
BORGOÑA
Cuando la gastronomía de adueña de la región
Naturalmente, la buena gastronomía también debe ser sostenible, apostando por el origen de los ingredientes, cómo son cultivados, cómo llegan a los mercados y, finalmente, a los platos, apoyando la protección de la biodiversidad y la preservación de la cultura. En eso están en Borgoña -y en todas las regiones de Francia-, donde se ha creado hace poco la Cité Internationale de la Gastronomie et du Vin en Dijon, célebre por su mostaza. Y el menú es tentador: centro cultural, escuela de cocina Ferrandi Paris, escuela de vinos, cocina de eventos, bodega y Mesa del Chef de Eric Pras... junto con todo un programa de exposiciones, degustaciones, clases magistrales, cursos de formación culinaria y enológica. Además, entre Dijon, en Borgoña, y Marsella, en la Provenza, se extiende el llamado Vallée de la Gastronomie un itinerario de sabores se despliega a lo largo de 620 kilómetros por el placer de la buena mesa y los buenos productos locales. A lo largo de los valles del Saona y del Ródano, pasando por la Auvernia hasta llegar a las orillas del Mediterráneo, se pueden encontrar buenas direcciones donde se prepara el "savoir-faire" y los pequeños platos. Es una oportunidad para vivir experiencias culinarias y encuentros apetitosos: compartir una mañana con un chef, aprender a maridar vino y queso, recoger aceitunas, morder un calisson caliente, descubrir los secretos de las trufas o recorrer en bicicleta los viñedos de un viticultor ecológico.
https://www.bourgognefranchecomte.com/
 
AUVERNIA
La ciudad es compatible con la naturaleza
Elegida Capital Verde de Europa en 2022, Grenoble ofrece un equilibrio perfecto entre ciudad y montaña. Esta ciudad es la mayor zona de bajas emisiones de carbono de Francia y la primera ciudad francesa con más facilidad para desplazarse en bicicleta. Grenoble centra sus esfuerzos en reducir la contaminación acústica con espacios tranquilos dedicados al silencio y también ha plantado más de 5.550 árboles desde 2014. Este año producirá el equivalente a su consumo en energía renovable, con cero emisiones de carbono y cero energías nucleares. Para los que deseen un mayor contacto con el aire libre y poder acampar en plena naturaleza, vivir una noche de aventura en una cabaña en lo más profundo del bosque, escuchar la fauna y la flora... Huttopia cumple este deseo con sus alojamientos de lona y madera, a la vez cómodos y ecológicos, naturales y glamurosos. Originario de Auvernia-Ródano-Alpes, el grupo familiar ha encontrado la inspiración verde en su tierra natal. En la tranquilidad de las montañas del Cantal, a orillas del lago de La Sauve o a los pies de los volcanes de Auvernia, a un paso del Puy de Dôme, la inmersión en la naturaleza es total y la experiencia de glamping es acogedora y sostenible.
https://www.inauvergnerhonealpes.com/en/
 
PROVENZA-REGIÓN SUR
Descubrir el fondo del mar y de la tierra
En Marsella se encuentra el primer museo submarino de Francia, el Musée Subaquatique de Marseille, una colección de esculturas sumergidas en la bahía de Anse des Catalans, a la que solo se puede acceder buceando. El museo pretende sensibilizar al público sobre temas medioambientales y de biología marina. Y también bajo el agua hay 500 obras de arte rupestre, únicas en el mundo, bajo el antiguo puerto de Marsella. A dos pasos del hermoso museo Mucem, en la Villa Méditerranée, se ha reconstruido un tesoro arqueológico hundido en las calanques (calas). La réplica perfecta de la cueva de Cosquer puede visitarse a bordo de vehículos de exploración de alta tecnología. Y tierra adentro se comprueba que la región de Provenza-Alpes-Costa Azul es la principal productora de trufas, la joya de la gastronomía francesa. En los puestos de los grandes mercados de Carpentras, Richerenches o Aups pueden comprarse estos diamantes negros mientras se conoce el "savoir-faire" de los apasionados truficultores. Para elegir la más adecuada, la nueva marca "Diamant Noir du Vaucluse" es una referencia. Pero también se podrá degustar, por primera vez en el mundo, la trufa blanca cultivada por Pépinières Robin en los Altos Alpes. ¡
grotte-cosquer.com/en/homepage
https://provence-alpes-cotedazur.com/en/
 
CÓRCEGA
La belleza serena de Bastia o un “palizón” caminando o en bici
Bastia puede ser el mejor resumen de lo que es Córcega. Ciudad de arte e historia, auténtica y atemporal, moderna y creativa... Para captar el alma profunda de la capital de la Alta Córcega hay que deslizarse por las empinadas calles del casco antiguo entre oratorios barrocos y majestuosas iglesias, acercarse a la alta ciudadela, bajar al puerto, pasear por la plaza de San Nicolás... y, sobre todo, tomar la Aldilonda, una nueva y extraordinaria pasarela sobre las olas, entre el Puerto Viejo y la playa de Arinella, en un paseo por las laderas rocosas, en suaves curvas, quedando suspendido entre el cielo y el mar con impresionantes vistas. Y a propósito de suspendido, la propuesta de Cocoon Village llama la atención: Cinco burbujas en el lado del acantilado, a 850 m de altitud como capullos de cristal para una inmersión natural suspendida y para que todo sea muy natural, no hay agua ni electricidad. Y si se es más activo -mucho más- se puede intentar descubrir la belleza salvaje de esta isla mediterránea abordando su ruta de senderismo GR20 o su equivalente en bicicleta, la ruta ciclista GT20. Se trata de unas de las excursiones más exigentes de Europa, así que hay que estar preparado. Francia cuenta con unas 370 rutas de senderismo GR (Grande Randonnée), así como con 9 de las 15 rutas ciclistas transeuropeas.
https://www.visit-corsica.com/en
 
Más información:
ATOUT FRANCE/Explore France
atout-france.fr  – France.fr
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?
Hacia un futuro de Turismo Sostenible ¿misión imposible?

Más noticias

Corea del Sur: Donde el futuro choca con la tradición ¡y sorprende en cada esquina!

29/07/2026

Corea del Sur: Donde el futuro choca con la tradición ¡y sorprende en cada esquina!

Enrique Sancho Hay lugares en el mundo que no solo deben visitarse; se sienten, se respiran y se quedan grabados en la memoria para siempre. Corea del Sur es uno de esos destinos raros y fascinantes donde los contrastes no chocan, sino que se abrazan: rascacielos ultramodernos de neón que rozan el cielo se alzan a pocos pasos de palacios imperiales del siglo XIV; templos budistas milenarios esconden paz absoluta en medio del bullicio metropolitano, y una de las culturas pop más vibrantes del planeta convive con tradiciones artesanales ancestrales. Si buscas un viaje que despierte todos tus sentidos, te saque una sonrisa en cada esquina y te demuestre que el mañana ya ha llegado, prepárate, Corea te espera. En el corazón de Seúl y en muchos otros rincones de Corea del Sur, conviven los rascacielos de última generación que nunca duermen y los templos centenarios envueltos en silencio. El país asiático se ha convertido en un imán global, con paisajes espectaculares, demostrando que es posible liderar el futuro tecnológico del planeta sin renunciar jamás a las raíces de su pasado. Ya no es solo la música que arrasa en estadios de todo el mundo o las series que baten récords en las plataformas de streaming. Corea del Sur ha conquistado el planeta exportando una cultura vibrante que marca el ritmo de toda una generación, convirtiéndose en la gran superpotencia del entretenimiento actual. De las cenizas de la devastación a la vanguardia mundial en apenas unas décadas. La historia de Corea del Sur es un vertiginoso viaje de resiliencia, innovación y ambición que ha transformado a una nación entera en un gigante tecnológico e industrial indispensable para entender el siglo XXI. Si estás buscando un lugar que combine rascacielos futuristas, templos budistas milenarios, una gastronomía callejera adictiva y una cultura pop imparable, Corea del Sur es la elección perfecta y uno de los destinos que más va a crecer en los próximos meses y años. Hay que ir cuanto antes. Más allá de los típicos circuitos turísticos, este país es un auténtico cofre de sorpresas. Aquí tienes algunas de ellas en un recorrido muy ameno por algunas de sus curiosidades y lugares más fascinantes que te atraparán antes de hacer la maleta y emprender el recorrido. Estas son algunas preguntas (y respuestas) básicas para que el viaje sea un éxito. ¿Cuándo es el mejor momento para ir? Primavera (abril a junio): Es la época estrella. Los cerezos en flor tiñen todo el país de rosa y el clima es templado y agradable. Otoño (septiembre a noviembre): Una opción igual o mejor para muchos. Las montañas se llenan de colores rojizos y dorados (danphung), y las temperaturas son frescas y secas. Hay que evitar si se puede los meses de verano (julio y agosto), ya que coinciden con el monzón (lluvias intensas) y un calor húmedo muy pesado. ¿Cómo manejarse?: imprescindibles tecnológicos En Corea no funcionan Google Maps ni Apple Maps para navegar a pie o en coche con precisión debido a restricciones de seguridad nacional. Para sobrevivir como un local, descarga estas aplicaciones antes de volar: Naver Map o KakaoMap: Son los navegadores locales. Te dirán exactamente qué metro tomar, el andén, el tiempo de trayecto e incluso la ruta a pie más rápida. Papago: El traductor definitivo creado por Naver. Funciona mucho mejor que Google Translate para el coreano, permitiéndote traducir texto, voz y carteles en tiempo real con la cámara. KakaoT: La aplicación para pedir taxis oficiales (equivalente a Uber), muy útil si te cansas del transporte público a altas horas de la noche. ¿Cómo moverse?: Conectividad y Transporte Tarjeta T-Money: Nada más llegar al aeropuerto o en cualquier tienda de conveniencia (como CU o GS25), compra una tarjeta T-Money física o digital. Es una tarjeta recargable que sirve para pagar el metro, los autobuses e incluso en algunas tiendas. Internet: Lo más cómodo es llevar una eSIM contratada desde casa o alquilar un Pocket WiFi en el aeropuerto al aterrizar. La conexión en Corea es de las más rápidas del planeta, así que volarás digitalmente. ¿Dónde comer y qué pedir? Comer en Corea es una experiencia social increíble. En algunos restaurantes elegantes con suelo de tatami, es obligatorio quitarse el calzado en la entrada. Olvídate de los modales occidentales: aquí se comparte todo al centro de la mesa. Platos que debes probar sí o sí: Kimchi: Es un icono de la cocina coreana. Parece una sencilla combinación fermentada de verduras en salmuera sazonadas pero se le suele añadir mariscos frescos o col china y otras cosas, hasta conseguir 200 tipos de kimchis. Los coreanos suelen preparar distintos tipos para consumir a lo largo del año, incluso se han diseñado frigoríficos especiales para conservarlo. Samgyeopsal: Panceta de cerdo a la brasa que tú mismo cocinas en la mesa. Bibimbap: Es muy popular, colorido y nutritivo ya que combina diferentes ingredientes como arroz, diversas verduras, carne de res, gochujang (salsa picante a base de chiles rojos) y aceite de sésamo. Korean Fried Chicken: El pollo frito crujiente coreano (suele acompañarse con cerveza helada, una combinación clásica llamada Chimaek). Tteokbokki: Pasteles de arroz glutinoso en una salsa roja picante (perfectos para un puesto callejero). Comienza el viaje: Seúl imprescindible Si tienes pocos días para descubrir Seúl, donde suele comenzar el viaje por Corea, la clave es combinar los contrastes que hacen única a esta megalópolis: palacios imperiales milenarios, mercados tradicionales caóticos y barrios ultra modernos. Este es el itinerario definitivo para exprimir al máximo lo mejor de la capital coreana: El contraste de palacios e historia viva Es casi imprescindible comenzar el recorrido por el Palacio Gyeongbokgung, es el más grande y espectacular de los cinco grandes palacios de la dinastía Joseon. No te pierdas el Cambio de Guardia Real (suele ser a las 10:00 y a las 14:00). Un consejo: Si vas vestido con un hanbok (el traje tradicional coreano), la entrada al palacio es totalmente gratis. Justo al lado del palacio se encuentra la Aldea Bukchon Hanok, un barrio de callejuelas empinadas flanqueadas por cientos de casas tradicionales de madera y tejados curvados (hanok). Las vistas de los tejados tradicionales con los rascacielos modernos al fondo son icónicas. Se puede terminar el día en el Mercado de Gwangjang, uno de los más antiguos y animados de Seúl. Es el paraíso de la comida callejera. Hay que probar los mayak gimbap (rollitos de arroz), los fideos cortados a mano (kalguksu), y las tortitas de judías mungo o soja verde (bindaetteok). Si hubiera que elegir lo mejor de Seúl, sin duda es su capacidad única para fundir pasado y presente. La magia reside en caminar por una avenida futurista rodeada de pantallas gigantes y tiendas de alta tecnología, doblar una esquina y encontrarte de repente con un palacio real del siglo XIV o con un arroyo restaurado (como Cheonggyecheon) donde la gente descansa descalza al atardecer. Es una ciudad que te atrapa porque respeta profundamente sus raíces mientras acelera hacia el futuro. Juventud, tecnología y las mejores vistas Para otro día hay que dejar la visita a Myeongdong, el distrito de las compras por excelencia y el paraíso absoluto de la cosmética coreana (K-Beauty). Aunque no vayas a comprar, pasear por sus calles llenas de puestos de comida callejera es toda una experiencia sensorial. Más tarde vale la pena subir hasta el monte Namsan (puedes ir en teleférico o dando un paseo agradable) para llegar a la icónica torre de telecomunicaciones N Seoul Tower. Es el mejor lugar para ver el atardecer y contemplar cómo el mar de rascacielos de Seúl se ilumina por completo. La zona está llena de los famosos "candados del amor" que se popularizaron hace años. Hay que terminar el día, –y comenzar la noche– en Hongdae, el barrio universitario y el epicentro de la cultura urbana y nocturna. Aquí encontrarás música en directo en plena calle, bailarines improvisados, tiendas de diseño independiente y un ambiente joven e imparable hasta altas horas de la madrugada. Seúl y otras ciudades de Corea vibran de noche. Si te cansas de caminar, puedes vivir la experiencia de un Noraebang (un karaoke privado donde cantar a pleno pulmón con amigos) o relajarte en un Jjimjilbang (un spa tradicional coreano abierto las 24 horas que cuenta con saunas de sal, zonas de descanso y los famosos cascos de toalla enrollada en la cabeza estilo "huevo duro"). Lo mejor en el resto de Corea del Sur Si ya te enamoraste de la capital, prepárate porque el resto del país guarda auténticos tesoros que van desde la historia imperial hasta paraísos naturales volcánicos. Aquí tienes las paradas obligatorias para completar tu viaje: Gyeongju: El museo sin paredes. Si te interesa la historia, esta ciudad es una visita obligada. Gyeongju fue la capital del antiguo Reino de Silla durante casi mil años. Hay que visitar el Templo Bulguksa (una obra maestra de la arquitectura budista) y la Gruta de Seokguram en la montaña, ambos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En el centro de la ciudad, pasea por el parque de los grandes túmulos funerarios reales (Daereungwon). Busan: Playas y templos junto al mar. Es la segunda ciudad más grande de Corea y ofrece un ambiente completamente diferente al de Seúl, mucho más relajado y marinero. Hay que ver el Templo Haedong Yonggungsa, A diferencia de la mayoría de los templos coreanos (que están en las montañas), este está encaramado directamente sobre los acantilados frente al mar. Gamcheon Culture Village: Un colorido pueblo de casas escalonadas en la colina, lleno de arte urbano, callejones laberínticos y miradores alucinantes. Mercado de pescado de Jagalchi: El mercado de marisco más grande del país, donde puedes probar pescado ultra fresco. La Isla de Jeju: El "Hawái" coreano. Situada al sur del país, esta isla volcánica es el destino de vacaciones favorito de los propios coreanos y un paraíso natural, considerada una de las maravillas naturales. Allí podrás conocer a las Haenyeo, mujeres, muchas de ellas octogenarias, que practican el buceo libre a pulmón hasta a 10 metros de profundidad sin bombona de oxígeno para pescar marisco fresco. Su valentía y tradición forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. También hay que subir a la cima volcánica Seongsan Ilchubong (perfecta para ver amanecer), las cascadas de Cheonjiyeon y recorrer alguna de sus rutas costeras flanqueadas por campos de mandarinas y estatuas de piedra volcánica (Dolhareubang). Jeonju: Tradición y el origen del plato nacional. Si buscas el verdadero sabor de la cultura tradicional y de la gastronomía, este es tu sitio. Su Aldea Tradicional (Jeonju Hanok Village) cuenta con más de 800 casas de estilo clásico. Además, Jeonju es mundialmente famosa por ser la cuna oficial del Bibimbap (el plato de arroz con verduras, carne y salsa picante servido en cuenco caliente), así que comer aquí es obligatorio. De compras por Corea Corea del Sur es un auténtico paraíso para las compras, y lo mejor es que puedes encontrar desde auténticas joyas culturales hasta productos de tecnología y cosmética a precios imbatibles que en Europa o América costarían el doble. Aquí tienes la guía definitiva de qué comprar y qué resulta especialmente económico: Cosmética Coreana: La gran ganga. Si hay algo que vale la pena comprar en cantidades industriales en Corea, es cosmética. Las marcas locales como Innisfree, Etude House, Missha o Laneige son famosas en todo el mundo por su calidad innovadora. Mascarillas faciales de un solo uso (pueden costar desde menos de 1 euro la unidad en tiendas como Olive Young), cremas hidratantes, protectores solares de textura ultraligera y tintes labiales. En Seúl encontrarás tiendas en cada esquina (especialmente en el barrio de Myeongdong) con ofertas constantes de "compra 10 y llévate 10 gratis" o packs promocionales muy económicos. Papelería creativa y diseño cuqui. A los coreanos les encanta el diseño bonito y minimalista. Las tiendas de papelería son un peligro porque querrás llevártelo todo: Agendas, libretas ilustradas, washi tapes (cintas decorativas), pegatinas y estuches con diseños adorables de personajes locales como los de Kakao Friends o Line Friends. Son económicos (suelen costar pocos wones), ocupan muy poco espacio en la maleta y son el regalo perfecto y original para amigos y familiares. Té verde de Jeju e infusiones tradicionales. La isla volcánica de Jeju y la zona de Boseong son famosas por sus plantaciones de té. Entre los mejores está el té verde orgánico de alta calidad o tés tradicionales coreanos a base de raíces y frutas (como el omija, el té de cinco sabores, o el yuja-cha, una mermelada dulce de cítricos que se mezcla con agua caliente). Son ligeros, fáciles de transportar y una forma deliciosa de revivir el viaje al volver a casa. Calcetines originales y divertidos. Puede sonar a tópico, pero los calcetines en Corea son toda una institución cultural. Calcetines con estampados hipercoloridos, caras de dibujos animados, animales, obras de arte famosas o motivos típicos coreanos. Se venden en puestos callejeros (como en los mercados de Myeongdong o Hongdae) por precios ridículos (a veces a 1 o 2 euros el par). Tienen una calidad excelente, son súper suaves y duraderos. Palillos y juegos de cubiertos de acero inoxidable. A diferencia de Japón o China, donde se usan palillos de madera o bambú, en Corea tradicionalmente se utilizan palillos planos de acero inoxidable, acompañados de una cuchara alargada. Son también un original recuerdo para practicar al volver a casa. También vale la pena comprar un juego de cubiertos tradicionales coreanos (sujeo), a menudo decorados con grabados de nácar o estuches elegantes. Es un recuerdo con mucha identidad cultural, barato y que durará toda la vida en tu cocina. Buen viaje (Annyeonghi gaseyo) Cuando el avión despegue de vuelta a casa y dejes atrás el mar de luces de Seúl, el aroma a brochetas picantes de los mercados callejeros y el murmullo de las olas en las costas de Jeju, comprenderás que Corea del Sur deja una huella imborrable. No te llevarás solo una maleta llena de cosmética, calcetines coloridos y recuerdos únicos; te llevarás la calidez de su gente, el compás de una cultura que honra su pasado mientras acelera hacia el futuro y la certeza de que este viaje no fue solo un destino marcado en el mapa, sino un capítulo inolvidable de tu propia historia. Buen viaje (Annyeonghi gaseyo).

De la piedra milenaria al cristal futurista: un viaje por la esencia de la China eterna

13/07/2026

De la piedra milenaria al cristal futurista: un viaje por la esencia de la China eterna

China no se visita, se experimenta. China es un país que no te deja indiferente; es un choque de escalas, de tiempos, de historias y de tecnología. El itinerario que comienza en los mostradores de Air China en Madrid, no es solo un vuelo directo de larga distancia; es un puente temporal que nos traslada a un universo donde el tiempo se mide en dinastías y la seda aún se hila a mano. Al llegar a un aeropuerto como el de Pekín-Daxing, lo primero que golpea al viajero no es el caos (como muchos esperan), sino un orden tecnológico casi abrumador y una primera visión de la capacidad china en cualquier modalidad. Cualquiera de los más de 100 millones de pasajeros que recibe al año no tarda más de 8 minutos en llegar a su puerta de embarque desde el centro, está equipado con reconocimiento facial para el check-in y sistemas robóticos de estacionamiento. Además, cuenta con un centro de transporte intermodal subterráneo que conecta directamente con trenes de alta velocidad que te llevan al centro de Pekín en menos de 20 minutos. Esta es solo la primera impresión de este país, a lo largo del viaje que propone Chinavisión Travel, especialistas en dar a conocer China a los turistas españoles. Un viaje en el que uno puede sentir el olor a comida callejera en un viejo callejón hutong cercano que, como las grandes avenidas presumen de una limpieza impecable y la sensación de seguridad absoluta. Donde el efectivo es casi una reliquia. Todo se mueve con códigos QR (Alipay o WeChat), o cámaras de reconocimiento facial que también permiten el pago, sin otro requisito, conviviendo con templos milenarios y maravillosos paisajes. Es como haber aterrizado en el año 2050 pero con los pies en la dinastía Ming. Explorar China es como hojear un libro de historia que cobra vida. El itinerario que propone Chinavisión Travel nos lleva por el "Triángulo de Oro" (Pekín, Suzhou, Hangzhou y Shanghái), donde cada parada revela una faceta distinta de la identidad asiática. Lo esencial de Pekín Hay que comenzar, naturalmente, por Pekín, una ciudad de escala titánica. La llegada es el impacto de lo colosal. Lo primero que nos golpea son las grandiosas medidas: avenidas de seis carriles, nudos de autopistas que parecen imposibles y una arquitectura que busca, ante todo, imponer respeto, y que también sirve de gigantescas pantallas donde mostrar todo tipo de productos de lujo... en un país que se dice comunista. De lo que más sorprende nada más pisar la calle es que, a pesar del tráfico denso, los miles de scooters eléctricos que inundan las calles no hacen ruido; se deslizan a nuestro lado como fantasmas, algo con lo que hay que tener precaución, ya siguen sus propias normas de circulación y entre ellas no siempre está el respetar los pasos de cebra. También sorprende la cantidad de coches eléctricos que ya hay en la ciudad, se calcula que más de la mitad ya lo son. Tras la breve estancia en algunos de los grandes hoteles (hay 190 de cinco estrellas en la ciudad), toca ir a lo esencial porque Pekín es gigantesco – 16.410 km² de superficie (el doble que toda la Comunidad de Madrid) y 22 millones de habitantes–. Y la primera visita es a la mítica Plaza de Tiananmén. Es el punto de partida obligado. No es solo una plaza, es mucho más que un espacio público; es el centro simbólico y político de China. Con una extensión de 44 hectáreas, es una de las plazas más grandes del mundo, y ha sido el escenario de los eventos más definitorios de la historia moderna del país. Su nombre significa "Plaza de la Puerta de la Paz Celestial", en referencia a la entrada principal a la Ciudad Prohibida que se encuentra en su extremo norte. Fue aquí donde Mao Zedong proclamó la fundación de la República Popular China en 1949. La plaza alberga edificios de gran importancia, como el Gran Salón del Pueblo (sede del Parlamento) y el Mausoleo de Mao Zedong, donde su cuerpo está embalsamado, como el de Lenin en la Plaza Roja de Moscú. A nivel internacional, es recordada principalmente por las protestas pro-democracia de 1989, que terminaron con una intervención militar. Hoy en día, es un lugar de altísima seguridad lleno de vallas que hace complicado el acceso al centro de la plaza, por lo que mejor ir con tiempo, y un destino imprescindible para entender la compleja identidad de la China contemporánea. Un palacio con 9.999 habitaciones El siguiente paso es la Ciudad Prohibida (se llama "Prohibida" porque, durante siglos, nadie podía entrar o salir del recinto sin el permiso explícito del emperador), se trata del complejo palaciego más grande del mundo; cruzando el Puente de las Aguas Doradas se entra en un complejo de 980 edificios y hay que prepararse para recordar los bellos nombres que aquí, y en toda China, tienen los palacios, jardines y monumentos: Salón de la Armonía Suprema, Puerta de la Pureza Celestial, Palacio de la Longevidad Tranquila, Pabellón de los Mil Otoños, Pabellón de la Fragancia de Buda, Salón de las Olas Generosas, Jardín del Humilde, Pabellón de la Luna que se encuentra con la Brisa, Altar de la Oración por las Buenas Cosechas... y así por miles en todo el país. Se dice que el palacio tiene 9.999 habitaciones, porque solo el Cielo podía tener 10.000. Es una obra maestra del Feng Shui. Todo el complejo está alineado de norte a sur y los colores predominantes son el amarillo (color exclusivo del emperador) y el rojo (buena fortuna). En las esquinas de los tejados, hay filas de pequeñas figuras de cerámica. Representan animales mitológicos y su función era proteger el edificio de los incendios y los malos espíritus. Cuanto más importante era el edificio, más figuras tenía; el Salón de la Armonía Suprema es el único que tiene el máximo permitido. En el sistema de construcción de las dinastías Ming y Qing, el número de figuritas siempre debía ser impar (3, 5, 7 o 9) según la importancia del edificio. El Salón de la Armonía Suprema es el único edificio en toda China que tiene permiso para romper esta regla y llevar 10, lo que reafirma que es el lugar de mayor rango de todo el imperio. Una muralla de 21.000 kilómetros El siguiente paso en el viaje es la Gran Muralla China, aunque, en realidad, habría que hablar de murallas, porque no es una sola línea continua, sino una red de murallas, fosos y torres de vigilancia construidas por diferentes dinastías a lo largo de más de 2.000 años. Su objetivo principal no era solo frenar invasiones (principalmente de los nómadas mongoles), sino funcionar como un sistema de fronteras, controlar el comercio de la Ruta de la Seda y servir como una "autopista" elevada para transportar tropas rápidamente. La sección más famosa y mejor conservada (la que construyó la dinastía Ming) mide unos 8.800 km. Aunque se ha dicho lo contrario, no se ve desde el espacio. Para su construcción se utilizaron diversos materiales, en las zonas desérticas usaron arena, grava y ramas de tamarisco. En las montañas, piedra caliza tallada. Pero el gran secreto de la dinastía Ming (la sección más famosa) fue el mortero de arroz pegajoso. Mezclaron cal con caldo de arroz flotante, lo que creó una especie de cemento súper flexible y resistente que evitó que creciera maleza y soportó terremotos. La construcción de la primera gran fase de la muralla (bajo el emperador Qin Shi Huang) fue sumamente costosa. Para financiarla, además de exprimir a la población con impuestos, el emperador creó una de las primeras loterías registradas de la historia. La excursión permite disfrutar de esta maravilla del mundo durante unas horas. Para aprovechar el día, vale la pena una parada para hacerse una foto frente al estadio Nacional de Pekín, construido para ser sede de los Juegos Olímpicos de Verano de 2008 y que se conoce popularmente como nido de pájaro. Después, una visita a una fábrica de perlas y recorrer uno de sus hutongs en Rickshaws, su nombre proviene del término japonés jinrikisha, que significa "vehículo impulsado por fuerza humana” y es que es el conductor quien pedalea para avanzar. Al caer la noche, hay que pasear por la calle peatonal Wangfujing, que es un festín sensorial, y cenar un buen pato a la pekinesa. Antes de abandonar Beijing hay que hacer una visita al Templo del Cielo, ubicado en un parque donde los jubilados practican Tai Chi y juegan al Jianzi o bádminton con los pies, este templo es una joya de la arquitectura Ming. Allí está el llamado Muro del Eco que tiene una curiosidad acústica increíble. Si dos personas se colocan en extremos opuestos del muro circular y susurran, pueden escucharse perfectamente gracias a la curvatura y densidad del material. También está el Ciprés de los Nueve Dragones: Un árbol de más de 500 años cuyas ramas retorcidas parecen dragones trepando hacia el cielo. Los locales creen que su forma retorcida es producto de la energía espiritual del Templo del Cielo. Es el símbolo de la longevidad y un lugar sagrado para la fotografía. Paraíso en la Tierra La siguiente etapa del viaje supone pasar de la monumentalidad de la Gran Muralla y los grandes palacios al romanticismo de las "ciudades del agua". En China hay un proverbio clásico que dice: "En el cielo está el paraíso, y en la tierra están Suzhou y Hangzhou". Suzhou, la "Venecia de Oriente", es un oasis de elegancia clásica donde el agua y el arte se fusionan. Famosa por sus canales serpenteantes cruzados por puentes de piedra milenarios y sus exquisitos jardines tradicionales —diseñados meticulosamente para recrear paisajes naturales a escala microscópica—. El Jardín Liuyuan (también conocido como el Jardín de la Demora) es uno de los tesoros más grandes de la arquitectura paisajística china. No es un jardín cualquiera; está considerado uno de los cuatro jardines clásicos más famosos de toda China. Al avanzar hacia el sur se llega a Hangzhou, la capital del té y la naturaleza, cuyo corazón late a orillas del legendario Lago del Oeste (Xi Hu). Este paisaje, que parece sacado de una pintura tradicional con sus pagodas recortadas entre la niebla y sus sauces llorones, ha inspirado a poetas y emperadores durante siglos. Hangzhou ofrece una desconexión total a través de sus colinas verdes, donde se cultiva el famoso té verde Longjing (Pozo del Dragón). Es un destino donde la espiritualidad de los templos budistas, como el de Lingyin, se mezcla de forma única con la serenidad de sus aguas, cerrando con broche de oro una de las rutas más bellas de toda China. Rumbo al futuro Si Suzhou y Hangzhou son el alma de la China antigua, Shanghái, última etapa del viaje, es el sistema nervioso de la China del futuro. Es el lugar donde el té Longjing se cambia por un espresso y las barcas de madera por trenes Maglev que flotan a 431 km/h. Llegar a Shanghái es como aterrizar en el set de rodaje de una película de ciencia ficción. La ciudad es un duelo visual constante: de un lado del río Huangpu está Puxi, más conocida como el Bund, un desfile de edificios coloniales que parecen sacados del Londres de los años 20; del otro, Pudong, un bosque de rascacielos que parecen diseñados por un arquitecto que viajó en el tiempo. Como casi siempre en toda China, salen al paso los contrastes. En una misma mañana uno puede perderse en las callejuelas de la Antigua Concesión Francesa y diez minutos después estar rodeado de pantallas LED gigantes y robots que te sirven el café en Nanjing Road. O visitar el Museo de Shanghái, dedicado al arte chino antiguo y que contiene más de 120.000 piezas y después subir a la Torre de Shanghái, que no solo es un gigante de cristal; es un recordatorio de que en esta ciudad el único límite es el cielo, y a veces ni eso, cuando la niebla abraza su cima a 632 metros de altura. Shanghái no se visita, se experimenta a través de sus luces de neón reflejadas en el río al anochecer. Un paseo en barco al anochecer es, seguramente, la experiencia visual más potente de todo el viaje y el broche de oro perfecto para un recorrido que empezó en la piedra milenaria de la Gran Muralla y termina en el brillo cromado de la metrópolis más eléctrica del mundo. No hay que olvidar la gastronomía china Un aspecto importante e imprescindible en cualquier viaje a China es el gastronómico. En el viaje que proponemos se incluyen todas las comidas. A diferencia de Occidente, donde cada uno pide su plato, en China la comida es comunitaria. Una gran variedad de platos se colocan en el centro para que todos prueben de todo. La mesa redonda elimina las jerarquías físicas: todos están a la misma distancia de la comida y de los demás, fomentando la conversación y la cercanía. En el centro de la mesa suele haber un gran disco de vidrio giratorio que suelen llamar "Lazy Susan" donde se ponen los distintos platos y permite que cada comensal se sirva del que quiera girándolo. Es importante girarlo despacio y con cortesía cuando nadie esté sirviéndose. No hay que sorprenderse si el arroz blanco llega al final. Se considera un "saciador" por si te quedaste con hambre. La sopa también suele servirse a mitad o al final de la comida para ayudar a la digestión. Un detalle de cortesía: Servir primero el té o los mejores trozos de comida a los demás (especialmente a los mayores o invitados) antes que a uno mismo es el mayor gesto de respeto en una mesa china. La cocina de Pekín está influenciada por la cercanía a Mongolia, el clima frío del norte y los banquetes de la corte imperial. Los sabores son más intensos, salados y con un uso generoso del ajo, el jengibre y la pasta de soja dulce. Imprescindible probar el Pato laqueado a la Pekinesa (Beijing Kaoya), es el rey indiscutible. La piel crujiente y la carne jugosa se cortan en finas lonchas frente al comensal. La tradición indica que el chef lo debe cortar en exactamente 108 lonchas, pero pocas veces se cumple... y nadie las cuenta. Se come enrollado en una fina tortita con tiras de pepino, cebolleta y salsa dulce de judía. Otros platos habituales en Pekin es la Olla caliente de Pekín (Beijing Huoguo) una especie de fondue con agua o caldo suave (no con aceite o queso) de herencia mongola. En ella se cocinan al momento finísimas láminas de carne de cordero, verduras, setas... que luego se mojan en una rica salsa de sésamo. Más información: https://www.chinavisiontravel.com Sobre Chinavisión Travel Chinavisión es una marca registrada de Wenjing Global S.L. Somos una agencia de viajes Mayorista/ minorista con sede en Madrid. Nuestro propósito es dar a conocer al mercado de habla hispana, el impresionante legado cultural de China , así como su actual pujanza. Nuestro personal esta formado por empleados chinos y españoles, con años de experiencia en el turismo emisor a China y en el turismo receptivo hacia España. Para la elaboración de nuestra programación de viajes a China contamos con la inestimable colaboración de importantes empresas del sector turístico, relacionadas con China, como son Air China, China Eastern Airlines, Capital Airlines, la Oficina Nacional de Turismo de China en España, que nos ayudan a dar a conocer a nuestros clientes lo mejor que el gigante chino puede ofrecer.

París se convierte en la capital mundial del gaming con 2.000 jugadores y 75 millones de dólares en premios

12/07/2026

París se convierte en la capital mundial del gaming con 2.000 jugadores y 75 millones de dólares en premios

Enrique Sancho   Tras el éxito de los Juegos Olímpicos del año pasado, la capital francesa afronta una nueva prueba internacional, de carácter muy distinto. La élite de los videojuegos competitivos ha encontrado un nuevo hogar este verano. Por primera vez en su historia, la Esports World Cup (EWC) sale de Arabia Saudita para celebrar su tercera edición en Europa. Desde el 6 de julio hasta el 23 de agosto de 2026, la vibrante ciudad de París acoge el evento de deportes electrónicos más grande del planeta. El centro de operaciones principal se ha instalado en el prestigioso recinto Paris Expo Porte de Versailles, transformando la capital francesa en un festival masivo que combina competición extrema, cultura geek y entretenimiento para todos los públicos.   Las cifras récord del evento   Para entender la magnitud de lo que está ocurriendo en París, basta con mirar los números que maneja la organización este año: Duración: 7 semanas de competición ininterrumpida. Participación: Más de 2,000 jugadores de élite y 200 clubes internacionales provenientes de más de 100 países. Bolsa de premios: Un récord histórico de 75 millones de dólares a repartir entre todas las disciplinas. Variedad: 25 torneos en total que cubren 24 de los videojuegos más populares del mundo.   ¿Qué juegos están en el menú?   La EWC 2026 destaca por su diversidad, ofreciendo competiciones de primer nivel divididas en grandes categorías para satisfacer a cualquier fanático del gaming: Tácticos y Shooters: Counter-Strike 2, VALORANT, Call of Duty: Black Ops 7, Rainbow Six Siege. Estrategia y MOBA: League of Legends, Dota 2 y torneos digitales de Ajedrez. Lucha y Deportes: Street Fighter 6, Tekken 8, Rocket League y Trackmania. Battle. Royale y Móviles: Fortnite (en su modo Reload), PUBG Mobile y Honor of Kings.   El Campeonato de Clubes: La joya de la corona   A diferencia de los torneos tradicionales donde solo importa el campeón de un juego individual, la EWC premia la consistencia global. El Club Championship cuenta con una bolsa reservada de 30 millones de dólares. Aquí, organizaciones multidisciplinarias gigantes como Team Vitality (los héroes locales franceses), G2 Esports, T1 o los vigentes defensores del título, Team Falcons, compiten entre sí sumando puntos con los resultados de sus divisiones en cada juego. El club que demuestre ser el más dominante y versátil en múltiples videojuegos se llevará el gran trofeo a casa.   ¿En qué consisten las "Pruebas"?   En total se celebran 25 eventos en 24 disciplinas de esports. En el mundo de los videojuegos competitivos, las pruebas varían drásticamente según la disciplina. En las siete semanas de competición se abarcan todos los grandes géneros del gaming competitivo: FPS, juegos de estrategia, títulos deportivos, MOBA, battle royale, juegos de lucha, juegos de carreras, ajedrez...   1. Pruebas por Objetivos y Rondas (Shooters Tácticos)   Juegos como Counter-Strike 2 o VALORANT se juegan en equipos de 5 contra 5. La prueba consiste en que un equipo debe plantar un artefacto explosivo en una zona designada y el otro debe evitarlo o desactivarlo. Se juegan a mapas completos; el primer equipo en ganar 13 rondas se lleva el punto del mapa.   2. Destrucción de la Base Rival (MOBA)   En League of Legends y Dota 2, la estrategia es total. También juegan 5 contra 5, y cada jugador controla a un "campeón" con habilidades únicas. La prueba consiste en avanzar de forma coordinada a través de un mapa custodiado por torretas automáticas para destruir el núcleo o base del enemigo (llamado Nexo o Ancestro). Estas partidas pueden durar entre 25 y 50 minutos llenos de tensión táctica.   3. Modos de Supervivencia Masiva (Battle Royale)   Para títulos como Fortnite o PUBG Mobile, la prueba cambia por completo: no es un cara a cara directo, sino un "todos contra todos". Docenas de equipos caen simultáneamente en una isla gigante con el objetivo de recolectar armas y recursos. A medida que una tormenta eléctrica reduce el espacio de juego, los equipos se eliminan entre sí. La prueba premia la supervivencia absoluta: el último equipo en pie gana.   4. Duelos 1 contra 1 (Lucha y Deportes Digitales)   Juegos como Tekken 8, Street Fighter 6 o los torneos de ajedrez virtual son el equivalente al tenis o al boxeo tradicional. Es un enfrentamiento directo e individual a base de reflejos puros o estrategia mental, donde el jugador que comete el más mínimo error queda fuera del torneo.   El Orgullo Hispano en París   La comunidad hispanohablante tiene varios de sus proyectos más potentes compitiendo codo con codo contra los gigantes asiáticos y norteamericanos en la EWC 2026:   Team Heretics (España): El club fundado por el creador de contenido TheGrefg es una de las organizaciones con más peso en la escena de shooters de Europa. Llegaron a la cita parisina pisando fuerte en el torneo de VALORANT y buscan arañar puntos vitales para el Campeonato de Clubes.   Movistar KOI (España): La alianza entre el streamer Ibai Llanos y el exfutbolista Gerard Piqué se mide a nivel internacional, especialmente en competiciones de estrategia y arenas de batalla como League of Legends.   9z Team (Argentina): La "Violeta" es el estandarte absoluto de América Latina en los juegos tácticos, destacando su presencia en las fases finales del torneo de Counter-Strike 2.   Leviatán (Argentina): El club del dragón se ha ganado a pulso su plaza internacional, aportando plantillas multiculturales muy potentes a la competición general.   Estrellas más allá de la pantalla   El evento no solo ha atraído a leyendas del teclado y el mando. La EWC 2026 ha vuelto a fichar a grandes figuras del deporte y la cultura tradicional como embajadores globales, destacando la presencia del astro del fútbol Cristiano Ronaldo y el genio del ajedrez Magnus Carlsen. Además de la acción competitiva, los asistentes en París disfrutan del Fan Fest, zonas de juego libre para probar lanzamientos recientes y un despliegue de retransmisión masivo que planea superar las 7,000 horas de contenido en directo en más de 40 idiomas. En paralelo a las pruebas se celebra el Festival EWC, una celebración mundial de la cultura gamer que acompaña a los torneos. Reúne competiciones de esports, conciertos de música en directo, salas de arcade retro, cafés temáticos, concursos de cosplay, estudios creativos y mucho más, ofreciendo a millones de fans una experiencia total. En París, esta dimensión festiva se desplegará dentro y alrededor de Paris Expo Porte de Versailles. París no solo celebra el verano físico, sino que ya se ha coronado como el epicentro digital del año.   Más información: Valerie.Watine@atout-france.fr https://www.atout-france.fr/es/pro/ES