06/08/2018
Tarifa: TARIFA, MIRADOR DEL ESTRECHO EN LA CONTAMINACIÓN SONORA
El presente trabajo se refiere a la contaminación ACÚSTICA O SONORA en el mar, ya que los sonidos intensos alteran el equilibrio ambiental por lo que, cuando existen alteraciones causadas por ruidos y vibraciones sonoras se le llama contaminación acústica.
De ello pueden dar fe las diversas especies marinas del Mediterráneo que, necesariamente cruzan el litoral tarifeño, tanto a la ida como al retorno, a través del Estrecho. Corrupción acústica producida por el ruido de los barcos, el transporte submarino, la explotación petrolera, las sondas militares y la pesca intensiva.
Ante la presencia o aumento considerable de los sonidos ajenos al mar, las especies que lo habitan muestran efectos negativos. Los animales marinos aprovechan las condiciones físicas naturales del agua para transmitir sonidos que les permitan cubrir sus necesidades vitales, como orientarse, comunicarse e incluso reproducirse, por lo que al existir variaciones de sonido interno, las especies sufren alteraciones en su crecimiento y desarrollo.
Sus principales efectos: 1. Deterioro de tejidos corporales por aumento de presión acústica. 2. Pérdida de capacidad auditiva. 3. Embolias derivadas de la presencia de burbujas de nitrógeno causadas por el sonido. 4. Enmascaramiento de sonidos biológicos enfocados a la comunicación, orientación y reproducción. 5. Cambios de conductas biológicas, como apareamiento, migración y crianza. 6. Estrés y conductas agresivas.
Las ballenas figuran entre las más afectadas, ya que utilizan los sonidos para muchas de sus funciones vitales. Y ello, porque un sonido de alta intensidad y baja frecuencia le puede provocar sordera, interrumpir su canto, afectar su apareamiento y en el peor de los casos, dañar sus tejidos pulmonares.
El tráfico marítimo propiciado por el ruido de los motores de los botes y barcos, representa el 30 % de la contaminación sonora total en el Mediterráneo. La contaminación acústica bajo el mar, afecta a la comunicación, la reproducción y la alimentación de las 11 especies de cetáceos y demás seres que habitan el Mediterráneo. Ruido de procesos o materiales, que son resultado de las actividades humanas que ha aumentado de forma alarmante en los últimos años.
Para combatir este problema ecológico, la CTN diseñó un programa que pretende restringir legalmente a las autoridades de los múltiples puertos del Mare Nostrum para atajar el problema de la contaminación sonora, en todos los países colindantes. El sonido bajo el agua tiene una velocidad de propagación superior que en el aire, por lo que afecta la comunicación de los cetáceos que se instalan durante una temporada para aparearse.
En el año 2015 los países del norte de Europa: Holanda, Bélgica, Reino Unido, Dinamarca, Alemania, Suecia y Noruega pactaron estudiar el efecto y controlar el tráfico marítimo. En la actualidad se trata de contra-restar el ruido en el sur de Europa, principalmente en aguas: italianas, francesas y españolas, las más escandalosas del Mediterráneo.
De otra parte, los peces de las profundidades marinas tienen enfermedades del hígado, tumores y otros problemas que podrían estar vinculados a la contaminación humana. Sirva como ejemplo los estudios sobre los peces del golfo de Vizcaya que muestran la "intersexualidad", o lo que es lo mismo, mezcla de órganos sexuales masculinos y femeninos.
Tras lo expuesto, pienso que están más que justificadas las medidas adoptadas sobre el particular, y en la necesidad de intensificarlas para el cuidado de la Naturaleza. Asimismo, en nuestra ciudad: TARIFA, que diariamente contempla el incesante cruce de navíos y sobrelleva la ardua y afligida llegada de pateras, en cuya atención enfatiza la admirable y humanitaria labor de un nutrido grupo de tarifeños, entre otros bienhechores.
Pacífico verano para todos y que el turismo, bienvenido en general, disfrute cuanto pueda al tiempo que respeta la esencia de nuestra querida Ciudad.