31/08/2011
Tarifa, la ciudad más al sur de Europa
A solo catorce kilómetros de África la urbe se erige como un lugar de encuentro de culturas milenarias.
Situada en la provincia de Cádiz, en plena costa de la luz, Tarifa destaca por el importante cúmulo de restos arqueológicos, especialmente relacionados con el arte rupestre -más de medio centenar de cuevas y abrigos-, que reúne la ciudad desde hace aproximadamente unos veinte mil años. Sin embargo, la mayoría de ruinas encontradas en el municipio gaditano pertenecen al postpaleolítico, destacando una fuerte presencia de los romanos, los cuales contaron con asentamientos tan importantes como los de Julia Traducta, y Baelo Claudia, donde se han encontrado los restos más importantes de todos los hallados.
Restos que se remontan al siglo I a.c., y en el que se aprecia la existencia de teatro, cementerio, termas y otros vestigios de la época que invitan a pensar en una ciudad de cierta entidad, con edificios de carácter monumental y que llegaría a alcanzar el estatuto de colonia romana.
No obstante, pronto llegaron los pueblos colonizadores del Mediterráneo Oriental, abriendo una nueva etapa en el siglo VIII con la ocupación musulmana. De este nuevo periodo histórico procede el título que hoy da nombre a la ciudad, derivado de Tarif ibn Malluk, primer jefe bereber establecido en la zona.
La fortaleza
Tras cinco siglos de asentamiento musulmán, el rey Sancho IV recupera la ciudad, aunque los próximos años de reinado se producen numerosos ataques beréberes. Tarifa se encuentra bien defendida por la fortaleza que en el año 960 construyó Abderramán III y que fue de mucha utilidad durante la guerra de la independencia, evitando así el asentamiento de las tropas francesas. Además, durante la Guerra Civil Española, el área del Estrecho se vio sometida a un fuerte proceso de fortificación con motivo del Plan Defensivo del Campo de Gibraltar, construyendo búnkeres de ametralladoras alrededor de la ciudad de Tarifa. Tras la construcción de la Base Naval, llevada a cabo en 1954 por la empresa Nacional Bazán, el puerto de la ciudad empieza a contar con una gran afluencia de tráfico marítimo. Actualmente, el Puerto de Tarifa depende de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, lo que le suma importancia a la ciudad en el paso de viajeros hacia las ciudades del norte de África.
Hoy, la ciudad gaditana se erige como destino turístico relacionado sobre todo con actividades deportivas ligadas al mar, especialmente el windsurf y el kitesurf, gracias a las particulares condiciones de viento del Estrecho, que además fomenta otro sector de la economía tarifeña, la industria de energía eólica, que está presente en el Parque Eólico de Tarifa.
La costa gaditana, de por sí, ha destacado por la calidad y el cuidado de sus playas, y Tarifa cuenta con una de las playas mejor valoradas de toda la Costa de la Luz, la de Bolonia. De arena fina y dorada, el litoral se extiende a lo largo de poco más de tres kilómetros y medio con una anchura media de 70 metros, y está considerada como una de las últimas playas vírgenes del sur de la Península Ibérica. Este litoral reúne las mejores condiciones para que las olas lleguen con toda su fuerza a la orilla, llegando a alcanzar algunas hasta los tres metros de altura.
Fiestas de Tarifa
La fiesta principal de Tarifa es la Real Feria, que se celebra el primer domingo de septiembre, con el traslado a la ciudad de la imagen de la Virgen de la Luz, patrona de Tarifa. El pregón, en cambio, tiene lugar el día anterior, en el que además de inaugurarse el alumbrado que acompañará la ciudad hasta el siguiente domingo, en el recinto ferial, las casetas ponen en marcha su habitual actividad. La llegada de la Virgen al recinto ferial se convierte en un acontecimiento popular de peregrinaje, en la que el pueblo participa activamente en lo que se conoce como 'Cabalgata Agrícola'.
Tras una intensa semana de feria, la imagen de la Patrona es devuelta a su santuario, situado a las afueras de la ciudad. Además de la feria, las fiestas de carnaval y Semana Santa también cobran importancia en la ciudad tarifeña.
Asimismo, en el mes de mayo, la ciudad acoge el Festival de Cine Africano desde el año 2003, un ciclo en el que se proyectan tanto películas de producción africana como relacionadas con el continente vecino, además de otras actividades paralelas.