03/02/2016
Tarifa: Tarifa debe seguir abanderando la regeneración de los humedales de la janda.
Por eso mismo el año pasado el Gobierno del PP del Ayuntamiento de Tarifa tomó la iniciativa de potenciar y apoyar la asociación de amigos de la laguna de La Janda e iniciar una serie de acciones tendentes a conseguir el objetivo de al menos volver a tener una parte de la superficie del humedal inundada, esta iniciativa fue uno de los objetivos más innovadores de la II Feria Provincial de turismo Activo de Tarifa, en el trascurso de la cual, el día 11 de Abril de 2015 se procedió a la firma del Pacto para la Restauración y Protección de los humedales de la Janda, documento que presenta y defiende la asociación de amigos de la laguna de La Janda.
El Ayuntamiento de Tarifa y su alcalde por entonces Juan Andrés Gil fue capaz de sentar en una mesa a diferentes colectivos conservacionistas de la provincia, con la asociación de amigos de La Janda y diferentes administraciones, La Junta de Andalucía representado por el Delegado Territorial de medio Ambiente D. Federico Fernández, La Diputación Provincial, la Mancomunidad de Municipios de la comarca del Campo de Gibraltar, los grupos de desarrollo rural de La Janda y los alcornocales, las administraciones de los Parques naturales del Estrecho y de los Alcornocales y numerosos municipios de La Janda y de nuestra comarca, como Tarifa, Algeciras, Los Barrios, Jimena, Alcalá de los Gazules, Vejer, Bárbate y Conil.
Después de la Feria y tras el paréntesis obligado por las elecciones municipales, es necesario que el Ayuntamiento de Tarifa recobre la iniciativa y vuelva a liderar este proyecto emblemático para nuestro municipio y el resto de la provincia, por lo que esta fecha significativa del día mundial de los humedales no puede dejarse pasar por alto sin llamar la atención sobre los nuevos responsables políticos, para que se decidan a trabajar y seguir impulsando las buenas iniciativa que han recibido como herencia política del anterior gobierno y que no deben dejarse en el olvido y la desidia.