08/09/2016
San Roque: Con Sanrotín, mañana se inicia en Puente Mayorga una ronda de cuentacuentos en barriadas
Los componentes de este grupo teatral nos cuentan cuentos adornados con movimientos de títeres. Los niños asisten en grupo a un espectáculo en el que todos juntos pueden gritar de miedo o reír con fuerza. Esto les predispone a compartir los mismos sentimientos, experimentando la sensación de grupo y el disfrute conjunto.
Esta actividad recupera la tradición oral de contar cuentos y despierta la imaginación y la fantasía entre los oyentes. A medio camino entre la palabra desnuda y la palabra adornada por el movimiento del títere, en esta producción utiliza la técnica del kamishibai, y alguna adecuación a los nuevos usos de la tecnología digital, para contar diversas historias con el acompañamiento musical oportuno y la aparición del títere como personaje introductor.
El kamishibai fascina a la audiencia. Une la magia de las palabras con el encanto de las imágenes captando la atención de todos, especialmente de los más pequeños. El componente teatral del kamishibai transciende a la simple lectura, ayuda a conseguir un efecto mágico y de concentración en torno al cuento mucho más fácilmente que con otras técnicas.
Al interpretar un kamishibai se produce la interacción gozosa y compartida entre los miembros de la audiencia, entre éstos y el intérprete, y entre ambos y el mensaje que el autor quiere transmitir.
Kamishibai, en japonés, quiere decir “teatro de papel”. Es una forma de contar cuentos muy populares en Japón. Suele estar dirigido a niñas y niños que van a disfrutar de él en grupo.
También es utilizado como recurso didáctico. Está formado por un conjunto de láminas que tiene un dibujo en una cara y texto en la otra. Su contenido, generalmente en forma narrativa, puede referirse a un cuento o a algún contenido de aprendizaje.
Como el texto está en la parte posterior de las láminas el kamishibai siempre necesita un presentador o intérprete que lea el texto mientras los espectadores contemplan los dibujos.
La lectura del kamishibai se realiza colocando las láminas en orden sobre un soporte, teatrillo de tres puertas que se llama “butai”, de cara al auditorio, y deslizando las láminas una tras otra mientras se lee el texto.