16/04/2012
El ejercicio físico diario. Uno de los pilares estratégicos del Programa Thao-Salud Infantil.
Trato aquí, como en los dos escritos anteriores, publicados en EL NORTE DE CASTILLA, 7.11.2011 y 20.02.2012, de explicar y fundamentar la estrategia que en la Escuela Universitaria de Educación venimos diseñando y desarrollando un grupo de maestros y profesorado universitario, vinculados a la Educación Física Escolar, con la intención de aumentar la ejercitación motriz entre los escolares.
Seguimos pensando que los maestros y maestras de Educación física podemos jugar un papel muy importante en su desarrollo con nuestro habitual trabajo, no sólo por nuestra acción directa, pues tan sólo contamos con dos o tres horas a la semana, sino también y sobre todo por nuestra mediación ante el resto de los maestros para que la estancia en las aulas y los tiempos de recreo traten de alejarse de un sedentarismo innecesario y den mayores oportunidades al desarrollo del potencial educativo del ámbito corporal; por nuestra influencia en la orientación de las actividades extraescolares que se desarrollan en el centro como educación no formal; y por nuestra conexión con las familias tratando el tema que nos ocupa. Es entre todos, la tribu entera, como podemos llegar a esa aconsejada y aconsejable hora diaria de actividad físico-motriz.
En los escritos anteriores trazamos dos hojas de ruta, la primera centraba sus propuestas en el primer trimestre, mientras la segunda explicaba el proyecto que hemos venido desarrollando en el segundo. Pretendemos ahora exponer las unidades de aprendizaje planificadas para el tercer trimestre: Semana Santa – vacaciones de verano.
Venimos comprobando que los primeros días en la escuela, después de unas vacaciones, son jornadas propicias para retomar los aprendizajes construidos en el trimestre anterior, basta una lección para poner al día lo aprendido en cada una de las unidades de trabajo desarrolladas, las llamamos lecciones de recuerdo. El alumnado las acoge con entusiasmo pues se hacen patente en ellas sus progresos, y el profesorado comprueba, a la vez, el valor de la enseñanza y la oportunidad de los saberes impartidos. La disposición al ejercicio físico diario está ligada a los conocimientos y vivencias logradas en el desarrollo de estas actividades, no basta la prescripción facultativa es necesario también el conocimiento de su porqué y para qué, haber disfrutado de la compañía de otros y alimentado el deseo propio.
Recordaremos pues los aprendizajes construidos. Los escolares aprendieron a aguantar corriendo y saben donde se encuentran en este reto que ahora retoman lleno de recuerdos escolares y, en algunos casos, nos consta que también extraescolares. En la lección siguiente recordarán sus habilidades y destrezas en el salto a la comba, volverán a los saltos individuales, por parejas y en grupo. Volverá el vocabulario utilizado y las canciones que acompañaban los gestos motores, regresarán también las imágenes en la sala-gimnasio y en el patio del colegio. En otra de estas lecciones de comienzo de tercer trimestre volveremos sobre la danza. Durante el desarrollo de esta unidad aprendieron a inmovilizarse y moverse, solos y con otros, en un escenario, aprendieron a ser observados y a observar a los compañeros, conocieron claves que les permitieron y permitirán leer un espectáculo de danza. Y todo esto viene de nuevo a ellos, a sus movimientos, sensaciones, emociones, comentarios. La última unidad didáctica del segundo trimestre versaba sobre las estrategias en los juegos motores reglados, también habrá una lección en la que recordarán que jugaban atendiendo a un plan, que había planes de defensa y planes de ataque, y que había tiempos en las lecciones para comprobar si los resultados obtenidos se correspondían con lo acordado y cuales eran las causas de lo que sucedía...
A finales de abril retomaremos la programación anual e iniciaremos el primer proyecto planificado para el tercer trimestre, que trata de desarrollar las habilidades de manipulación. En función de la edad del alumnado, del nivel que cursan, de su experiencia en este tema, haremos hincapié en el mundo de los lanzamientos, las recepciones, los botes, los golpeos, el manejo de palas, raquetas, malabarismos... Trataremos de ajustar las tareas y situaciones problema a las posibilidades de aprendizaje de las criaturas y procuraremos que estos aprendizajes faciliten su continuación en el tiempo y espacios en los que se desarrolla la educación no formal.
La siguiente unidad de trabajo supondrá, como suele ser habitual, un contraste importante con la anterior, durante aproximadamente una quincena, plantearemos al alumnado situaciones en las que podrán comprobar que su cuerpo es una fuente de sensaciones y sentimientos.
Abandonaremos durante cinco o seis lecciones la motricidad transitiva para adentrarnos en una motricidad sentida. Los ojos cerrados y el aislamiento facilitarán que se ponga en funcionamiento el sentimiento cenestésico que nos permite un conocimiento diferente de quienes somos, de las relaciones que establecemos, de las posibilidades de dedicación de unos para con otros...
La tercera unidad de trabajo prevista para el tercer trimestre versa sobre la reproducción de la cultura motriz. Los juegos, deportes, bailes y danzas conforman una vasta cultura, hay tramos en ella que como maestros no podemos permitir que pasen al olvido, hay juegos populares, danzas, canciones con movimiento…, con un enorme potencial educativo y en función de los niveles escolares, de las experiencias que el alumnado viene acumulando, les presentaremos procesos de enseñanza aprendizaje que garanticen la reproducción de la cultura motriz. El tiempo en el mes de mayo puede hacer que esta cultura, que conocemos gracias a los juegos de calle, vuelva a la calle renovándose, desarrollándose en una nueva circunstancia que la hace original.
Solemos finalizar el curso escolar con una unidad de trabajo que nos sitúa fuera de la escuela. Mientras que el primer proyecto, allá por el mes de septiembre, se desarrolla en los escenarios que van a ser habituales (sala-gimnasio, patios del centro educativo), este último, que tiene lugar en el mes de junio, trata de situarse en los escenarios sociales: el parque cercano, que permite tratar la actividad físico-motriz en el medio natural, el estadio, que durante un tiempo acoge nuestras primeras carreras, saltos y lanzamientos… En función de las posibilidades circundantes y de los niveles escolares, seremos más o menos atrevidos a la hora de situar la Educación física escolar en los escenarios sociales y el aula naturaleza. La orientación, el senderismo, las primeras escaladas pueden ir dando título a los proyectos que se emprenden.
Esta es pues, la tercera hoja de ruta, con ella finaliza el curso escolar. Hemos venido haciendo referencia a proyectos que se inician en la escuela con vocación de que puedan continuar en otros tiempos y espacios. Hay un proyecto que no ha sido mencionado en estas “hojas de ruta”. Se trata del “Proyecto de natación escolar” del Patronato municipal de deportes del Ayuntamiento de Palencia. Merece, bajo mi punto de vista, una entrada particular dados los éxitos que en él consiguen los escolares sobre el dominio del medio acuático.
Marcelino Juan Vaca Escribano
Miembro Comité Local Programa Thao.
Profesor Escuela Universitaria Palencia.