28/09/2015
La buena salud de la Cueva de los Franceses
Para ello, se ha elaborado un diagnóstico ambiental inicial de las instalaciones, que constituirá el punto de partida para, mediante la medición de distintos parámetros, vigilar la situación en que se encuentran y que posibilitará asimismo conocer el uso turístico que se debe hacer de esta infraestructura para garantizar su correcto estado de conservación.
Con distinta periodicidad, se controlarán valores como parámetros ambientales (temperatura, humedad, velocidad del viento (0), presión atmosférica, concentración de CO2…); el biodeterioro de la cueva; la composición del agua; la presencia de animales (principalmente murciélagos) o el deterioro de las distintas estructuras.
El informe inicial (al que seguirán nuevos informes que faciliten el seguimiento) constata la buena salud de la que goza la Cueva, ya que las condiciones de humedad son las adecuadas para el mantenimiento y desarrollo de las estructuras kársticas, y el agua infiltrada favorece el crecimiento, muy lento, de las estructuras del interior, y en ciertas partes se producen pequeñas acumulaciones en forma de cuencos donde se mantiene el agua constantemente.
Además, las actuaciones llevadas a cabo en los últimos años, relacionadas principalmente con la mejora de las infraestructuras (accesos con mayor grado de estanqueidad, un sistema de iluminación más eficiente o la planificación de las visitas, por ejemplo), favorecen la buena conservación de la Cueva, que se reforzará de ahora en adelante con la limpieza y exhaustivo control de los diversos parámetros para garantizar su buen estado.
La Cueva de los Franceses, una cueva formada en el complejo kárstico de La Lora, al norte de la provincia, fue dada a conocer en el año 1899 por el secretario del Ayuntamiento de Pomar de Valdivia, Dionisio Calderón, que organizó una visita para enseñársela al periodista Daniel Rodríguez para que la difundiera en los medios de comunicación. Poco después, en 1904, el Padre Luciano Huidobro Serna, dio los primeros pasos ante las autoridades públicas para difundir este recurso, que se conocía en un principio como Cueva de La Lora, por el páramo en que se localiza. El descubrimiento de restos humanos en el cono de derrubio de la sima popularizó la denominación actual de Cueva de los Franceses, en alusión a los franceses caídos en la cavidad durante la Guerra de la Independencia.
Son muchas las actuaciones y mejoras que se han llevado a cabo desde entonces y hoy, más de un siglo después, la Cueva de los Franceses, que gestiona la Diputación de Palencia, sigue gozando de buena salud y se ha convertido en uno de los tesoros del patrimonio natural de la provincia, además de un recurso turístico de primer orden.
Garantizar su conservación sigue siendo un objetivo principal para la Diputación, en aras, no sólo de promover el turismo en la zona, sino también de preservar este recurso natural. Por ello, la institución provincial ha puesto en marcha de forma novedosa un protocolo que permita conocer el estado actual de la Cueva y realizar un seguimiento de su evolución, para velar por su buena conservación.
Para ello, y con objeto de preservar sus condiciones ambientales, se ha contratado el Seguimiento Ambiental de la Cueva de los Franceses con objeto de comprobar la situación medioambiental en la que se encuentra esta formación kárstica, así como el impacto que suponen las visitas a la misma. Se pretende controlar, analizar y hacer un seguimiento de los datos recogidos por las estaciones medioambientales ubicadas en puntos estratégicos del interior de la Cueva de los Franceses, con objeto de mejorar las condiciones de la misma, así como su conservación.
Se ha elaborado un informe de diagnóstico inicial sobre estudios anteriores, y se han recopilado datos e información de las estaciones de medición; se han comprobado los sistemas actuales de medición; se han realizado análisis, relacionando los datos ambientales disponibles con afluencia de visitas. También se han hecho visitas a la Cueva de los Franceses con objeto de diagnosticar la problemática existente (humedad, temperatura, proliferación de algas, etc.), haciéndose asimismo una propuesta metodológica para el seguimiento ambiental (sistemas de medición, localización, periodicidad de medición, etc.).
Lo que se pretende ahora es realizar un estudio exhaustivo con cierta periodicidad que permita comprobar la evolución del estado de las cavidades. Así, con periodicidad mensual o semestral se controlarán distintos valores, como parámetros ambientales (temperatura, humedad, velocidad del viento (0), presión atmosférica, concentración de CO2…); el biodeterioro de la cueva; la composición del agua; la presencia de animales (principalmente murciélagos) o el deterioro de las distintas estructuras.
BUEN ESTADO DE CONSERVACIÓN. El informe inicial (al que seguirán nuevos informes que faciliten el seguimiento) constata la buena salud de la que goza la Cueva, ya que las condiciones de humedad son las adecuadas para el mantenimiento y desarrollo de las estructuras kársticas, y el agua infiltrada favorece el crecimiento, muy lento, de las estructuras del interior, y en ciertas partes se producen pequeñas acumulaciones en forma de cuencos donde se mantiene el agua constantemente.
Se observa asimismo una estabilización y una mejora de los impactos de biofilms (bacterias) y se ha constatado la presencia de algas ligadas a la iluminación artificial a lo largo del recorrido visitable, cuestión que es inevitable, es decir, no existe ningún método que impida que éstas sean introducidas y que en condiciones de humedad e iluminación adecuadas, éstas se desarrollen sobre parte de las superficies de determinadas estructuras expuestas a la iluminación artificial de la cueva.
El estudio revela datos curiosos, como por ejemplo que el nivel de CO2 se incrementa considerablemente los días en que también es mayor el número de visitas a la Cueva, si bien la capacidad de recuperación de la cavidad es bastante alta y los niveles vuelven a la normalidad en breve espacio de tiempo. Ésta y otras conclusiones obtenidas permitirán mejorar el cuidado de este recurso, ya que da una orientación sobre cómo gestionarlo y el uso turístico que se debe hacer de este recurso natural para garantizar su buen estado. El objetivo es que la Cueva de los Franceses goce de buena salud y que se haga un aprovechamiento turístico sostenible de esta formación kárstica que es un referente turístico del norte de Palencia
Con motivo de la celebración de Cuevatur (Congreso de Cuevas Turísticas), que se celebró en octubre de 2012 en Aguilar de Campoo, se dieron unas recomendaciones relativas a conservación y mantenimiento de la Cueva de los Franceses, que incidían en diversas cuestiones que se han resuelto en los últimos años, relacionadas principalmente con la mejora de las infraestructuras (accesos con mayor grado de estanqueidad, un sistema de iluminación más eficiente o la planificación de las visitas, por ejemplo), y que favorecen la buena conservación de la Cueva, que se reforzará de ahora en adelante con la limpieza y eliminación manual de las colonias de algas y cianobacterias (biofilms) y un exhaustivo control de los diversos parámetros para garantizar su buen estado.
UN RECURSO TURÍSTICO DE PRIMER ORDEN . La Cueva de los Franceses, situada en el término municipal de Revilla de Pomar, con un recorrido visitable, de unos quinientos metros, en el que pueden contemplarse estalactitas, estalagmitas y coladas, siempre es una buena opción para disfrutar de la naturaleza, familia y amigos, en un entorno privilegiado, el Páramo de la Lora.
El hecho de que esta cavidad se encuentre en un Espacio Natural como el de Covalagua supone que puedan ofrecerse numerosas actividades ligadas al Páramo de La Lora, así como a otros recursos y productos turísticos, como el Románico, la naturaleza de la Montaña Palentina, el turismo activo o la gastronomía.
En los últimos meses la Diputación Provincial de Palencia ha venido trabajando en la Carta Europea de Turismo Sostenible junto a otras entidades públicas y privadas, y también se ha apoyado la candidatura a Geoparque Europeo del PROYECTO GEOPARQUE LAS LORAS.
Desde la Diputación Provincial de Palencia se pretende dinamizar la zona de influencia de la Cueva de los Franceses, con actividades en su entorno, con el objeto de incrementar el número de visitantes a esta formación kárstica y como consecuencia de ello, y con la finalidad de que la Cueva sirva de foco de atracción de visitantes, en el ámbito de actuación de toda la Provincia.
En 2015 también se ha puesto en funcionamiento el Servicio de préstamo gratuito de audioguías en el Centro de Recepción de la Cueva, que contienen locuciones en español, inglés y francés del entorno de la Cueva de los Franceses, para poder ofrecérselas a los visitantes de la Cueva de los Franceses, con objeto de completar la visita a esta formación kárstica recorriendo distintos parajes del Páramo de la Lora, con objeto de que los visitantes de esta formación kárstica puedan descubrir las características geológicas de esta parte de la Provincia, la flora y fauna del Páramo de La Lora, realizando varias rutas que les llevarán hasta Cantohito, el Pozo de los Lobos y el Mirador de Valcabado.