21/03/2016
Semana Blanca, una experiencia inolvidable para los escolares del medio rural de Palencia con más de 20 años de vida
Desarrollado cada año en dos turnos de 100 alumnos, la Semana Blanca Escolar conjuga perfectamente la práctica deportiva con el conocimiento de nuevos lugares.
El programa promueve la convivencia y estimula la relación entre alumnos de diversos centros escolares de la provincia, que establecen lazos de amistad, muchos de ellos duraderos.
Se trata de una muestra más del esfuerzo que hace la Diputación por acercar a los pueblos de la provincia posibilidades de prácticas deportivas no siempre al alcance de todos.
Este jaleo se debe simplemente a que se inicia una jornada de esquí dentro de la Semana Blanca Escolar, una actividad que promociona la Diputación de Palencia para dar la posibilidad de practicar un deporte no siempre accesible a jóvenes de entre 10 y 16 años de diversos centros escolares de la provincia, muchos de ellos con escasos recursos.
Después del desayuno, y una vez comprobado que tienen preparado todo lo necesario para poder disfrutar de una buena jornada de esquí como el forfait, los guantes, las gafas o la crema solar, en definitiva esas pequeñas cosas que resultan imprescindibles para que el día se desarrolle con normalidad, los chavales vuelven a apresurarse para llegar puntuales a los autobuses que les esperan para acercarles a la estación de Candanchú.
Allí les reciben cada día expertos monitores de la Escuela Española de Esquí para atenderles y transmitirles sus conocimientos a través de un cursillo diario que se desarrolla a primera hora de la mañana, normalmente de 10,00 a 12,00 horas, para que puedan aprovechar al máximo el resto del día practicando lo aprendido y mejorando la técnica del esquí.
Los alumnos cuentan también con el apoyo de los profesores que les acompañan y personal del servicio de deportes de Diputación, que no sólo se ocupan de que todo esté preparado para que el programa se desarrolle sin contratiempos sino que comparten con ellos el tiempo de esquí una vez acabada la clase para ayudarles a adquirir confianza en la práctica de este deporte, un poco complicado en sus inicios pero muy satisfactorio después, ya que en pocos días pueden conseguirse grandes progresos.
Hora de almorzar. El algarabío vuelve a reinar en el comedor de la estación. No hay que olvidar que son 100 jóvenes comentando al mismo tiempo las experiencias de la mañana. Los que tienen un nivel más avanzado suelen escuchar divertidos las anécdotas de los que están empezando, que les cuentan las peripecias de los primeros días con sus progresos pero también con sus caídas.
Y es que el programa está cuidadosamente estudiado para que puedan practicar la actividad tanto los que ya tienen alguna experiencia como los que nunca se han puesto sobre unos esquíes; por eso se eligen las mejores estaciones. Aunque los primeros años se desarrolló en Astún, desde 2006 los jóvenes esquían en la estación de Candanchú, pues a pesar de que ambas disponen de excelentes instalaciones y se adaptan perfectamente a las necesidades de los escolares, tanto por la calidad de sus pistas como por su extensión, Candanchú dispone de una amplia zona para debutantes, inmejorable para iniciarse en la práctica del esquí.
Esta es una actividad más que consolidada, pues se lleva organizando más de 20 años y lo que empezó con carácter experimental se ha convertido en una actividad indispensable, de manera que los alumnos de nuestra provincia esperan cada año impacientes que les toque el turno de poder participar.
La jornada no sólo sirve para la práctica deportiva, sino que es también ocasión para estrechar lazos de amistad entre los participantes de diversos centros y los chavales siempre contribuyen a que el entusiasmo, el buen ambiente y las ganas de diversión aumenten con el paso de la semana, pues la convivencia durante cinco días les permite conocerse y compartir muchas vivencias en común.
La actividad de esquí termina cada día a las 16,30 horas, momento en el que aprovechan los 20 minutos que dura el viaje de regreso para “echar una cabezadilla”, pues una vez en el hotel y tras la ducha diaria suelen salir a conocer la ciudad de Jaca, con su ciudadela y su extraordinaria catedral, y uno de los días acuden a patinar a su magnífico Pabellón de Hielo.
Los participantes en el segundo turno de esta temporada tuvieron, además, la suerte de poder presenciar un partido del Campeonato del Mundo de Hockey Hielo Femenino entre las selecciones de Méjico y Turquía.
El compartir todas estas experiencias une mucho a los participantes por lo que es frecuente que cuando concluye el programa les duela la separación, despidiéndose con lágrimas en los ojos, y muchos establecen lazos de amistad duraderos, ya que suelen volver a reencontrarse en otras actividades que organiza Diputación, como los juegos escolares o los campamentos de verano.
4.000 PARTICIPANTES DESDE 1994.- Suman ya más de 4.000 los participantes en esta actividad desde su inicio en 1994, y para muchos de ellos ha sido una iniciación que les ha abierto la perspectiva de un deporte sumamente atractivo cuando se adquiere cierta soltura, y no son pocos los que nos encontramos en el programa para adultos de “Convivencias en la Nieve”, que también organiza Diputación.
Por tal motivo, es frecuente que se reciban llamadas o escritos de satisfacción tanto por parte de los profesores acompañantes como por los propios participantes, lo que anima a seguir insistiendo en este programa, porque aunque no a todos les acaba gustando la práctica del esquí y se dan cuenta de que no se sienten cómodos sobre las tablas y de que prefieren otros deportes, el ambiente de convivencia y la dinámica de la actividad les aporta una experiencia inolvidable.
Cada día acaba como ha empezado, con carreras y bullicio, aunque no para todos por igual, sobre todo en los primeros días, pues los más jóvenes, algunos de los cuales es la primera vez que se separan de sus madres, suelen acordarse de ellas al llegar la noche y no es raro verles alguna lagrimilla, aunque en el transcurso de la semana se integran con facilidad y comparten el ritmo frenético de los demás, ayudados también por sus profesores y el personal de Diputación, que procuran crear un ambiente de sana convivencia.
En definitiva, todo suele acabar con la satisfacción general de los chavales, desde los más pequeños, los de 5º de primaria, hasta los mayores de 4º de la ESO, que vuelven contentos de esta experiencia, tan diferente a su día a día, e ilusionados con poder repetir en años posteriores.
Ha sido una semana de gran intensidad que les costará olvidar y estarán deseando contar a sus compañeros de colegio las peripecias y travesuras de estos días.