16/05/2017
El Restaurante Los Lagares, de Saldaña, se alza con el Primer Premio del I Concurso de Tapas y Pinchos de Palencia "Vermuteando con Corito"
El Restaurante Los Lagares, de Saldaña, se ha alzado con el premio al Mejor Pincho y Tapa de la Provincia de Palencia del I Concurso 'Vermuteando con Corito'. El certamen, de ámbito provincial, ha tenido lugar en el mes de marzo en decenas de establecimientos de la provincia. Organizado por Corito, el primer vermú palentino, el concurso consistía en la elaboración de una creación culinaria utilizando este producto artesano.
Los Lagares se ha alzado con el primer premio gracias a una tapa elaborada con trucha de Aguilar, queso ahumado Crego, gelatina de vermú, naranja, aguacate y wasabi. El premio, de 300 euros en metálico y galardón artístico, fue entregado esta tarde en la Gran Final, que tuvo lugar en la Cervecería La Alcoholera de Palencia a las 19:00 horas.
El segundo lugar fue para La Cantina Sofía, restaurante ubicado en Barrios de la Vega que obtuvo, asimismo, el premio de la categoría del público (valorado en 100€ y galardón artístico), con una propuesta que combinaba el magret de pato de Villamartín, mermelada de pimiento de Torquemada, reducción de vermú Corito a la naranja y teja de cecina de Villarramiel con micuit de pato, acompañada con fabiola palentina.
El tercer premio ha ido a parar a la Cervecería La Alcoholera, que ha elaborado un nido de patata con pisto andaluz y huevos de codorniz gelatinados.
El jurado ha estado compuesto por Álvaro Rayón, Mejor Sumiller Regional en 2014 y 2015 y sumiller en La Hostería Los Palmeros de Frómista; Manuel Prado, gerente de Selectos de Castilla y jurado en el Concurso de Jóvenes Cocineros de Castilla y León; David Ramos, gerente de Morcillas de Villada; y Javier Peña, propietario del Restaurante Sibaritas de Valladolid y participante en Top Chef.
El vermú artesanal Corito, el primero elaborado en la provincia y uno de los pioneros en Castilla y León, es el organizador del I Concurso de Tapas y Pinchos de Palencia "Vermuteando con Corito", un certamen que se ha desarrollado durante los últimos dos meses en los establecimientos hosteleros de la provincia.
Los participantes han ofrecido una tapa o pincho elaborado en sus propias cocinas, que han servido acompañado con Vermú Corito a un precio conjunto de 2,50 euros.
Premio para los consumidores:
Por su parte, los clientes de los establecimientos hosteleros que hayan votado su tapa favorita del Primer Concurso Provincial de Pinchos y Tapas "Vermuteando con Corito", a través de un sistema de votación publicado en Internet, optarán a un premio especial consistente en un galardón artístico y 100 euros en metálico. Entre todos los participantes que voten por esta tapa se sortearán 3 cenas para dos personas, valoradas en 60, 50 y 40 euros, así como 20 lotes de productos.
SOBRE CORITO:
Creado por la Destilería Esteban Araujo de Torquemada a partir de una receta artesanal heredada de esta bodega familiar (empresa tradicional de varias generaciones elaborando vino y licores), el Vermú Corito es el primer vermú artesanal cien por cien palentino y uno de los pocos producidos en Castilla y León. En sus primeros meses de vida ha cautivado a los consumidores, que han apoyado su producción a través de una campaña de crowdfunding lanzada a través de la plataforma Verkami, en la que logró recaudar 8.538 euros de un total de 107 mecenas.
La Destilería Esteban-Araujo ha elaborado Corito en colaboración con las empresas Formación y Enología y Cervezas Viriato, siguiendo una receta totalmente artesanal basada en la maceración en vino blanco de productos naturales: plantas aromáticas, frutas cítricas y especias, sin utilizar esencias. «En la elaboración hemos querido recuperar la esencia del vermú mediante el uso del ajenjo, que aporta el tradicional amargor de este producto, adaptándolo, sin embargo, a los gustos actuales», señala el promotor del proyecto, Javier Esteban.
El primer vermú palentino aparece en nariz equilibrado, con notas cítricas, sutiles notas de canela y laurel y en boca tiene una entrada dulce, con una ligera acidez y seguido de un postgusto amargo gracias a esa presencia del ajenjo en el proceso de maceración.