18/06/2024
Cómo hacer tu mudanza rápida, fácil y organizada
Cuando pensamos en hacer una mudanza, lo primero que se nos viene a la cabeza es que será un proceso tedioso y complicado. Pero lo que más dificulta una mudanza es el desorden, por lo que la mejor manera de hacerlo todo de manera más amigable es hacerlo con organización.
Qué hacer antes de comenzar la mudanza
Es factible que tengas una mudanza llevadera y mucho más accesible. Si empiezas antes del gran día, tendrás mucha ventaja. Además, te permitirá organizar tu vida. ¿A qué nos referimos? Sigue leyendo.
Comienza a deshacerte de todas las cosas que no llevarás contigo. Si no sabes cómo hacer la distinción, un consejo es que tires a la basura todos los objetos que tengan desperfectos y que no hayas arreglado en un periodo de 6 meses.
Aprovechando que estás revisando tu casa, también mira las cosas que tengas guardadas desde hace más de un año y que no uses. Puede ser ropa, móviles, una consola de videojuegos que ya no usas, sartenes que no te gustan, maquillaje vencido, gadgets que tengas desperdigados por la vivienda, etc. Si tienes un trastero, échale un ojo a detalle.
Las cosas que están en buen estado las podrías vender o regalar. Lo que te vayas a quedar, lístalo y etiquétalo. Te ayudará al momento de la mudanza a tener todo en orden y hacer un repaso de lo que te llevarás a tu nuevo hogar.
Todo esto te ayudará a disminuir la cantidad de cosas que te llevarás y a ordenar todo para cuando comiences a guardar.
¡Un tip que no debes pasar por alto! Aparta tus documentos, como contratos, pasaporte, todo lo referente a tus estudios y cualquier papel del que dependas. Guarda todo en sobres plásticos para que no sufra daños durante el traslado y a su vez en una caja que solo tú vayas a manipular.
Comienza a guardar todo
Comienza a guardar todo lo que no vayas a usar en tu día a día. Puede ser la ropa de cama, la personal, productos de belleza, algunas sartenes y ollas, tu ordenador principal, todas las sillas menos un par, los libros, desarma los muebles para que sean fáciles de transportar, etc. Quédate con las cosas necesarias, casi como si fueras a estar en una habitación de hotel.
Haz un espacio en la sala para que puedas meter las cosas en cajas. No te olvides de la cinta para embalar, plástico de burbujas, marcadores para etiquetar, cuerdas, etc.
Guarda las cosas por categoría. Podría ser por habitación, cuestión de que sepas dónde estarán tus cosas y puedas cargar y descargar el camión todo con orden. Será mucho más fácil de organizar al final de la mudanza.
En resumen, usa parte del proceso para terminar de deshacerte de todo lo que no necesitarás.
¡Ayúdate con una empresa de mudanzas!
Contacta con una empresa de mudanzas nacionales que trabaje en el área en la que te vas a mudar. Indícale al operador la cantidad de cosas que necesitas trasladar, para que pueda darte un presupuesto por escrito. En caso de que todavía no hayas desarmado algunos muebles o embalado todo, pregunta si la empresa ofrece el servicio de embalaje.
Es muy importante que tengas en cuenta una empresa de mudanzas, en lugar de tratar de hacerlo todo por tu cuenta. Tus pertenencias son valiosas, por lo que deberías cuidarlas; y una empresa de mudanzas hace justamente eso.
Otra cuestión relevante es que busques una empresa que tenga los servicios que mejor se adapten a tus necesidades y que sea tan flexible como Grupo Amygo. Destacan por su asesoramiento personalizado, un equipo especializado y el personal capacitado para operarlo. Además, cuentan con un servicio de guardamuebles, en caso de que tu vivienda no esté lista para recibir la mudanza. Te dará un mayor margen de maniobra en tu planificación.
El día de la mudanza, no dudes en participar. Puedes indicar a los operarios cuáles son los objetos frágiles y marcar con un check las cajas con el inventario que hayas hecho con anterioridad.
Llegas a tu nuevo hogar. ¿Y ahora?
Apenas llegue el camión, toca descargar. Vuelve a listar cada caja y a pasar la lista de todo. Puedes indicarle a los operarios dónde prefieres que dejen las cosas en la medida en la que vayan ingresando a la vivienda. Será preferible que dejen las cajas en las correspondientes habitaciones que ya habrías marcado cuando embalaste. Y en la medida de lo posible, deja espacios libres para que te puedas mover.
Será cansado todo al terminar, pero en cuanto puedas, desembala las cosas indispensables para que pases los siguientes días, mientras organizas todo.
Después, te quedará ordenar el resto de cosas según vayan pasando los días. Puedes ir habitación por habitación. Si organizaste las cosas en tu vivienda anterior al momento de embalar, desembalar esta vez te será mucho más fácil.