07/01/2025
La nueva Ley Crea y Crece instaura una facturación electrónica que lo va a cambiar todo
La llegada de la nueva ley de lucha contra el fraude fiscal, conocida como Ley Crea y Crece o ley de facturación electrónica, está cada vez más cerca. En 2026 terminará de implementarse por completo, tras cuatro años avanzando a paso de tortuga. Esa fecha será clave para todas las empresas, que se verán obligadas a hacer facturas digitalmente.
Pero, ¿qué consecuencias trae este cambio? ¿Ayuda a las empresas o les pone más baches? Este nuevo sistema va más allá de lo evidente. Una vez se aplique en su totalidad, permitirá construir un ecosistema empresarial más saludable y transparente, gracias a herramientas como VeriFactu. Además, los procesos de gestión de documentos financieros y trámites se harán más ágiles y eficientes. Y esto es tan solo el comienzo.
Ley Crea y Crece: ¿Qué es?
La Ley Crea y Crece tiene como objetivo establecer un sistema de facturación electrónica obligatorio para empresas y autónomos. Es una medida pensada para acelerar la digitalización de las relaciones comerciales, como también para reducir costes de transacción y elevar la transparencia del tejido empresarial.
Dejando todo eso a un lado, su verdadera meta es combatir el fraude fiscal que hay vigente en la actualidad en nuestro país. De ahí el establecimiento de las nuevas facturas electrónicas, esenciales para la automatización de todo este proceso y para facilitar el seguimiento de la contabilidad y su verificación por parte de las autoridades fiscales.
La implantación de la ley crea y crece para empresas va a obligar a realizar facturas electrónicas. Algo necesario, pero también beneficioso, ya que facilitará la opción de solicitar copias de facturas sin coste adicional, la consulta del estado de la factura para ambas partes y, también, proporcionará acceso a plataformas interoperables y totalmente gratuitas para el seguimiento de toda operación.
El fin de este conjunto de medidas es conseguir una mayor regulación de las actividades económicas, construir un escenario que fomente el emprendimiento desde la transparencia, reducir los costes ligados a los procesos administrativos y, por supuesto, atajar el problema de la morosidad.
Principales ventajas del nuevo sistema de facturación
Aunque en un principio pueda parecer un cambio complejo, sobre todo por la transición del modelo tradicional al digital, la adopción de la facturación electrónica trae consigo importantes beneficios para todos los negocios:
Procesos administrativos simplificados
Gracias a sistemas como VeriFactu, las empresas no solo pueden crear facturas de forma sencilla, sino también emitirlas, verificarlas y registrarlas automáticamente. Esto reduce significativamente la carga administrativa, ya que las operaciones fiscales trimestrales o mensuales se gestionan de manera más eficiente y, sobre todo, sencilla.
El seguimiento de las facturas se convierte en un proceso prácticamente automático, lo que permite ahorrar tiempo y esfuerzo en la gestión de documentos. De hecho…
Ahorro de tiempo y costes
La automatización y simplificación de los procesos de facturación no solo ahorran tiempo, sino también recursos económicos. Procedimientos de consulta, comprobación y registro que antes requerían largas horas de trabajo ahora duran minutos, permitiendo a las empresas enfocarse en actividades más estratégicas y rentables.
Esta optimización del tiempo laboral se traduce en una mayor productividad y en una reducción de los costes operativos, lo que beneficia directamente a la rentabilidad.
Transparencia fiscal
La obligatoriedad de las facturas electrónicas facilita el acceso de las autoridades a la información fiscal, permitiendo un mayor control sobre los impuestos aplicados y declarados. Esto no solo refuerza la transparencia en las operaciones de empresas y autónomos, también fortalece la confianza de los consumidores.
Un cliente que sabe que la marca o empresa a la que recurre está siempre al día con sus obligaciones fiscales se siente más seguro y se fía más. Al final, es algo que ayuda en la fidelización.
Menor riesgo de sanciones
Con un sistema de facturación automatizado y fiable, el riesgo de cometer errores fiscales disminuye considerablemente. Las empresas pueden cumplir con las normativas de manera más eficiente y evitar sanciones derivadas de retrasos o errores en la presentación de documentación o modelos.
Además, al contar con un registro digital claro y accesible, se elimina la necesidad de revisar manualmente la contabilidad en caso de inspecciones y/o auditorías, lo que simplifica aún más el cumplimiento de la normativa.
¿Cómo adoptar la facturación electrónica sin complicaciones?
El principal rechazo de las empresas a este nuevo sistema está en el desafío de la transición hacia la facturación electrónica. Un proceso que puede ser todo un reto, pero que también puede ser de lo más sencillo si acudes a profesionales en la materia.
Existen proveedores de soluciones de facturación digital que brindan un conjunto integral de herramientas con el que brindan soluciones adaptadas a cualquier negocio, y con las que hacen que el cambio al nuevo tipo de factura sea de lo más sencillo.
Sí es cierto que eso no impide que haya que pasar por la formación de todas las personas de la empresa, ya que se instaura un nuevo sistema que afecta a toda operación y labor contable, pero comenzar cuanto antes dicha formación asegura que, una vez se implemente el sistema, todo el mundo sepa usarlo sin problemas. Algo que se puede hacer desde ya con VeriFactu.
También es muy importante actualizar el hardware de la empresa, los sistemas informáticos, para asegurar que todo brinda el rendimiento perfecto a la hora de usar las nuevas plataformas de facturación, como también para garantizar que las conexiones a internet sean estables y rápidas.
Antelación, planificación y eficiencia. Esos tres puntos son la clave para poder adaptarse a la nueva facturación electrónica de forma suave y aprovechándola al máximo desde el primer día.