24/01/2025
Claves del despido procedente
La legislación laboral española ha establecido, a través de leyes y normativas, la forma en la que empresas y trabajadores inician, desarrollan y finalizan sus relaciones profesionales.
De todo ese proceso, quizá la parte más conflictiva es la del final de la colaboración del trabajador con la empresa. Especialmente si se tiene que dar un despido. En muchos casos, tanto los empresarios como los asalariados tienen que dejarse asesorar por Abogados Despidos Procedentes para resolver una situación de conflicto.
Estos profesionales se encargan de estudiar el caso y mediar entre ambas partes siempre que hay un desacuerdo. Si esto no surte efecto, entonces acompañan a sus clientes a juicio y se responsabilizan de preparar la defensa.
A menudo, los empleados tienen dudas sobre el despido procedente: ¿cuándo se puede usar? ¿Qué condiciones han de darse? ¿Hay derecho a paro en caso de despido procedente? Estas son algunas de las claves sobre esta fórmula legal de finalización de un contrato.
El despido procedente: qué es
El despido procedente es el que se da cuando el empleador termina la relación laboral con el trabajador por causas justificadas. Estas pueden estar directamente relacionadas con la actitud del empleado o simplemente tener que ver con la tesitura por la que pasa la empresa.
Todas las causas establecidas se encuentran en el Real Decreto 2/2015 del Estatuto de los Trabajadores y se pueden resumir en las siguientes:
- Falta de rendimiento por parte del trabajador.
- Problemas de disciplina o violencia hacia otros trabajadores, directivos o clientes.
- Acudir al trabajo en estado de embriaguez o tras la clara ingesta de estupefacientes.
- Mala situación económica de la empresa.
- Cambios organizativos justificados.
- Falta de adaptación del trabajador a nuevas exigencias por parte de la empresa.
Si se dan estas circunstancias y se pueden probar, la dirección de la empresa puede iniciar el proceso de despido procedente. Para ello, notificará al trabajador por escrito con quince días de antelación.
Indemnizaciones y paro
¿El despido improcedente está asociado a indemnizaciones y paro? En el caso de la indemnización, esta solo se produce cuando se trata de un despido por causas objetivas.
Si este es el escenario al que se enfrenta el trabajador, entonces debe saber que recibirá un pago de 20 días de trabajo por año trabajado. A esto se suma el finiquito, en el que se liquidan las vacaciones sin disfrutar.
En cuanto al paro, la prestación por desempleo se puede recibir con total normalidad. Eso sí, deben darse las condiciones establecidas en la normativa actual. En este caso, la persona debe contar con al menos 360 días cotizados para solicitar la ayuda.
¿Se puede reclamar un despido procedente?
Un trabajador disconforme con su despido puede negarse a firmarlo y reclamar por vía legal a la empresa su readmisión o su indemnización. Para ello, lo mejor es ponerse en manos de un abogado especializado que pueda estudiar la situación y valorar una estrategia de defensa.
De esta manera, el trabajador puede ver compensada su situación si verdaderamente no ha habido motivos justificados para su cese en la empresa.