19/06/2025
Oviedo: el sitio perfecto para una escapada sin estrés
Si estás pensando en hacer una escapada que combine historia, buena gastronomía, paisajes de postal y alojamientos con mucho encanto, Oviedo debería estar en lo más alto de tu lista. Y para que la experiencia sea redonda, nada como elegir un buen hotel en Oviedo que te permita descansar a gusto y moverte por la ciudad como si ya la conocieras. Oviedo no se visita, se vive. Y lo hace a su manera: sin ruido, sin prisas y con una elegancia silenciosa que conquista sin hacer alarde.
El casco antiguo donde cada piedra tiene algo que contar
Caminar por el centro de Oviedo es como abrir un libro escrito con siglos de historia. Todo empieza en la Plaza de la Catedral, donde el gótico asturiano muestra sus galones. Y sigue por calles como Cimadevilla o la Rúa, donde cada fachada parece querer susurrarte algo.
Rincones que no deberías pasar por alto
Hay lugares que no aparecen siempre en las guías, pero que son puro Oviedo:
- el mercado del Fontán: un festín de productos locales y conversaciones auténticas.
- el Museo de Bellas Artes: entrada gratuita y una colección que sorprende.
- la ruta de las estatuas: Mafalda, Woody Allen, La Regenta… la ciudad está llena de figuras que te invitan a jugar al escondite con el arte.
Y si hay algo que distingue a Oviedo es lo cuidada que está. Las calles relucen. Literalmente. Caminar por su centro limpio y tranquilo se siente casi terapéutico.
Gastronomía que reconcilia el estómago con el alma
Aquí se come como en casa, pero mejor. La fabada es la reina indiscutible, pero en Oviedo también hay sitio para quesos con carácter, pescados del Cantábrico y postres que hacen que el café dure media hora más.
Un ritmo de vida que se saborea despacio
En Oviedo no hace falta correr. Puedes parar en cualquier terraza de Gascona, pedir una sidra, y ver la vida pasar con la tranquilidad de quien no necesita estar en otro sitio. Esa pausa forma parte de su encanto.
Después de un día de caminar, comer bien y disfrutar del aire limpio de la ciudad, alojarte en un lugar cómodo, céntrico y con servicios que suman marca la diferencia. El Hotel Silken Monumental Naranco es ese tipo de alojamiento que te permite estar cerca de todo sin estar en medio del bullicio. Desde allí puedes subir al monte Naranco, visitar Santa María del Naranco o simplemente darte un paseo al atardecer con vistas de escándalo.
Un destino que no exige, simplemente invita
Oviedo tiene esa mezcla de ciudad y refugio que conquista a quienes saben valorar lo sencillo. Aquí no hay aglomeraciones ni reclamos estridentes. Hay ópera en el Campoamor, paseos entre edificios modernistas, parques donde se respira, y ese silencio amable que solo las ciudades pequeñas bien llevadas saben ofrecer.
Y si además te apetece alojarte en un hotel con piscina en Oviedo, para rematar la jornada con un baño relajante, ya tienes el plan completo.
Oviedo no necesita convencerte. Solo pide que vayas, que la camines y que la sientas. Lo demás viene solo.