01/09/2025
Cómo evitar los errores más comunes al mudarse
Mudarse es algo que la mayoría de nosotros haremos varias veces a lo largo de nuestra vida. De hecho, tal y como está el mercado de la vivienda en las grandes ciudades, las mudanzas son muy comunes.
Por eso, hemos preguntado a un especialista como Mudanzas Lujanes, para que nos explique cómo evitar los errores más usuales al cambiarnos de domicilio con nuestros enseres.
No hay que dejarlo todo para el último día
Si hay un fallo general a la hora de realizar una mudanza, es dejarlo todo para el último día, subestimando así el tiempo y la energía que requiere un traslado de estas características. Muchas personas esperan demasiado para comenzar a embalar, creando un caos enorme al no etiquetar las cajas y mezclar los objetos.
De ese modo, los especialistas recomiendan comenzar ya dos meses antes, deshaciéndonos de todo aquello que no queremos, para a continuación (y con más de un mes de antelación) ir guardando en cajas lo que no es esencial.
Un par de semanas antes de cambiarnos de casa hay que hablar con la empresa de mudanzas, confirmar la fecha e ir metiendo en cajas los artículos que usamos a diario.
Hay que tener un plan para el día de la mudanza
El día de la mudanza es igual que cualquier otro. Eso quiere decir que vamos a necesitar asearnos, comer, tomar algún medicamento, cargar los teléfonos, etc.
Es necesario establecer un plan, que consiste en meter en una bolsa todo aquello que nos puede hacer falta a lo largo de 24 horas.
Durante el primer día, más o menos, no vamos a tener acceso a nuestras pertenencias, pues estarán en manos de la empresa de mudanzas y luego en cajas.
En una bolsa pondremos material de aseo, como toallitas y papel higiénico, una batería portátil para los teléfonos, medicamentos (en especial si tomamos algunos a diario), ropa limpia, barritas de cereales, algunas bebidas y varios cúteres para abrir cajas.
Las cajas se deben etiquetar siempre
Otro de los errores que siempre se cometen es el de no etiquetar las cajas. Eso genera muchos problemas, ya que si queremos buscar una prenda de ropa, necesitaremos ir abriendo las decenas de cajas que hemos llevado con nosotros.
Se soluciona poniendo una etiqueta en cada una de ellas. En esta se escribe la habitación a la que va y un resumen de su contenido como “Baño-toallas”.
Medir los muebles y el espacio de la nueva vivienda
Al llevar muebles de gran tamaño como sofás, sillones y similares, siempre hay que realizar unas mediciones previas.
Eso es muy necesario, puesto que de no hacerlo, podemos encontrarnos con una situación común y muy desagradable. Esta consiste en que ese maravilloso sofá en el que nos encanta ver la tele no cabe por la puerta de la nueva vivienda o es imposible meterlo en el salón.
Aquí, conviene contar con la ayuda de los profesionales. Ellos saben cómo medir y enseguida nos dirán si nuestros muebles de gran tamaño pueden entrar en la vivienda de destino.