17/09/2015
Exposición de Begoña Castedo: Rostros, gestos y ademanes
En esta ocasión Begoña Castedo presenta una colección de óleos y acrílicos que exploran lo que hay detrás de una mirada, en las que las logra sintetizar su variada formación. De hecho ella misma define su obra como “una reflexión sobre el ser humano, su alma, con su grandeza y sus miserias. Éste es el tema que me interesa por excelencia. Penetrar en aquello que cada uno oculta, y plasmarlo en el lienzo con un gesto, una mirada, o una actitud corporal”.
Alumna en los estudios de pintura de Nieves Solana y Juan Valenzuela y Chacón así como también de Escuela de Artes y Oficios y en la Escuela de Cerámica, pronto se trasladaría a Florencia dedicándose a la producción artística Fue en esta época cuando comenzó su interés por la danza y, en particular, por el movimiento corporal al considerar que la expresión del ser de canaliza a través de la música y el movimiento.
Su fascinación por este le conduciría a aprender yoga, interés que le conduciría a realizar un viaje de estudios a la India donde bebió de las culturas budista e hindú y sobre el modo en que el color, la forma y el movimiento se manifiestan en su arte.
Tras regresar a Madrid abrió un estudio de arte y comenzó a dar clases de pintura a la vez que inició una etapa de intensa producción artística en la que empleó materiales y técnicas diversas (óleo, fresco, grabado, tinta, pasteles, acuarelas, acrílico, y lápiz).
Las obras expuestas en la exposición recién inaugurada en la Casa de Cultura es perceptible esa voluntad por “captar ese instante en el que algo sucede en el interior del individuo, cuando, de pronto, el gesto y la mirada adquieren una intensidad abrumadora. Instantes capaces de cambiar lo que viene después”.