Portal de tu Ciudad Alta
← Noticias de El Porvenir

01/10/2024

Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala

Las tentaciones a bordo del Su Princess hacen que uno se olvide de los lugares a visitar

Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Texto: Enrique Sancho
Fotos: Carmen Cespedosa y Princess Cruise
 
Puede que el título sea un poco exagerado porque, naturalmente, en un crucero importa mucho el recorrido y los lugares en los que se para, aunque solo sean unas horas, para visitarlos. Pero también es verdad que los atractivos que ofrece el propio barco sean una dura competencia al centro histórico de las ciudades o a las playas de fina arena y aguas trasparentes.
 
Por otra parte, en esta época del año muchos grandes navíos ofrecen largas travesías en las que el único y maravilloso espectáculo es el mar. Son esos que finalizan su temporada de primavera/verano en el Mediterráneo y el Adriático y se trasladan al continente americano para recorrer con buen tiempo el Caribe y partir hacia nuevas latitudes más al sur. Estas travesías del viejo al nuevo continente (y al revés cuando llega la primavera), con varios días de navegación son cada vez más aprovechadas por un creciente número de cruceristas.
 
Algunas de estas navieras, las más impresionantes, incluso darán comienzo a sus tentadoras propuestas de vuelta al mundo que en muchos casos se inician a principios de año. Curiosamente, en proporción, son relativamente baratas. Por ejemplo, la vuelta al mundo que propone Princess Cruises en su barco Island Princess, de 118 días de duración con salida desde Los Ángeles el 20 de enero de 2025 cuesta a partir de 20.338 euros, lo que equivale a unos 172 euros por día, como un hotel de cuatro estrellas con solo alojamiento y desayuno. Teniendo en cuenta que a bordo se ofrece pensión súper completa con decenas de restaurantes para elegir, piscinas, casino, tiendas, shows destacados y muchos otros atractivos y que la travesía permite visitar 6 continentes, 51 destinos, 26 países y 27 lugares Patrimonio de la Humanidad, es un chollo. Así se explica que cada vez más gente, entre ellos muchos españoles, se animen a hacer estos largos viajes de lujo.
 
Con todo detalle
 
La experiencia con otro de los barcos de Princess Cruises, en el Sun Princess, el último de la veintena que tiene la compañía, botado hace apenas unos meses, llama la atención por los detalles grandes y pequeños que ofrece al viajero. Sun Princess es el buque más impresionante, lujoso y asombroso jamás creado, con espacios amplios pero íntimos, con The Dome, una innovadora estructura geodésica acristalada en la parte superior del barco inspirada en las terrazas de Santorini. Tiene capacidad para 4.300 pasajeros en 2.157 cabinas, 80 de ellas suites, con una tripulación de 1.600, de 57 nacionalidades que hablan 27 idiomas, y casi 180.000 toneladas con 345 metros de eslora (como casi cuatro campos de fútbol seguidos), es el primer barco de Princess que funciona con Gas Natural Licuado, de combustión más limpia, que reduce significativamente las emisiones atmosféricas y el gasóleo marino para minimizar la huella medioambiental.
 
Aunque por supuesto hay suites de hasta 120 metros cuadrados con todo tipo de lujos, también la mayor parte de los camarotes que tiene cuenta con terraza en la que poder desayunar, cenar o simplemente relajarse con total privacidad para leer o contemplar el cambiante mar. Además, hay un gran televisor de pantalla plana, frigorífico, sábanas de algodón, edredón de plumas, zapatillas y albornoces de rizo... pero lo que lo hace diferente son los pequeños detalles. Por ejemplo, hay unas luces bajas indirectas en las mesillas y en el baño que se encienden automáticamente al levantarse por la noche, o una tontería bien pensada, el botón para “tirar de la cadena” (aunque ya no existan esas cadenas) que siempre recomiendan pulsar con la tapa del inodoro bajada, está justo detrás de esa tapa cuando está abierta, así no queda más remedio que bajarla antes de pulsar. Una chorrada, ya sé, pero indica que han pensado en todo.
 
También en la higiene y la seguridad. Naturalmente hay un enorme restaurante buffet que lleva el apropiado nombre de The Eatery, con una selección interminable de platos de todo el mundo, panes recién horneados y comidas regionales, en un ambiente informal durante el desayuno, el almuerzo o la cena, pero todas las comidas a la vista están separadas de los comensales por cristales y hay que pedirlas a los camareros, así no solo se mantiene la higiene en los alimentos, también seguramente se desperdicia menos comida. Los platos son de cerá.
 
Para que todo sea más fácil Princess ha introducido el OceanMedallion ™, un dispositivo portátil del tamaño de una moneda que permite hacer de todo, desde el embarque sin contacto, apertura automática de la cabina al acercarse a ella y pago sin efectivo ni tarjeta, hasta la ubicación de los seres queridos en cualquier parte del barco, así como un servicio mejorado detectando donde se está en cualquier lugar del barco para servir lo que se desee.
 
Razones para disfrutar a tope
 
Como decimos al principio, este barco ofrece tantas ventajas que dan ganas de quedarse en él durante toda la travesía, aunque, naturalmente, poca gente lo hace. Aquí mencionamos diez buenos motivos para disfrutar del Sun Princess y de otros barcos de la compañía con similares servicios.
 
Ver cine sin salir de la piscina. Hay cinco piscinas de tamaño medio en distintas cubiertas del barco, alguna de ellas reservada, con cómodas butacas y tumbonas donde tomar el sol, con bares y cócteles de lujo, pequeñas opciones gastronómicas y en una de ellas, el Lido que en realidad son dos piscinas, se puede disfrutar con Cine bajo las Estrellas donde ver películas, actuaciones musicales o deportivas y otros espectáculos en cualquier momento del día o de la noche. Naturalmente no faltan las palomitas, gratis, claro. El tamaño relativamente reducido de las piscinas permite tener siempre tumbonas disponibles y espacios sin agobios. Además, hay una decena de jacuzzis para cuatro o seis personas, situados en el borde de las cubiertas con impresionantes vistas al mar. En The Sanctuary, en la cubierta más alta del barco, se puede tener piscina privada y un retiro sólo para adultos y empaparse de relajación, mientras se disfruta de una bebida exclusiva o te relajas con un masaje al aire libre.
 
Una margarita de aperitivo y una piña colada de postre. La opción de bares y bebidas en este barco es casi infinita, hay una docena de bares para elegir y también decenas de cócteles sencillos o sofisticados. En las cubiertas y cerca de las piscinas en un ambiente completamente relajado se puede pedir una refrescante cerveza o un interesante cóctel entre baño y baño o mientras se toma el sol, hay cinco bares para elegir con atentos barmans y camareros. Estos son algunos: el Cascade, situado en The Dome, una zona cubierta con espectaculares vistas panorámicas; el Crooners propone música de piano en directo, un ambiente tranquilo y formal para mantener una conversación o para sentarse y disfrutar de suaves melodías; Wheelhouse en la cubierta 7, al lado del Horizons Dining Room, con un ambiente sofisticado y cuidados detalles, es punto de encuentro perfecto donde pedir la bebida favorita mientras se espera a alguien para cenar... y aún quedan algunos más para explorar.
 
Un paseo por la gastronomía del mundo. En el Sun Princess hay nada menos que 29 opciones gastronómicas para elegir, algunas están incluidas en el precio del crucero y otras requieren un pago extra. Muchas de ellas son con turno libre que permite a los pasajeros cenar cuando y con quién deseen, entre las 17:30 y las 22:00 sin necesidad de reservar. Los espacios más habituales son el mencionado The Eatery, un generoso buffet que reúne gastronomía de todo el mundo, destacando la italiana, mexicana y china, con más de un centenar de propuestas que cambian a lo largo del día. También el Horizons Dining Room un restaurante de tres pisos con menú a la carta con cinco o seis opciones para elegir primero, segundo y postre, un ejemplo puede ser: Crab Seafood Cocktail de primero, Braised Short Ribs de segundo y New York-Style Cheesecake como postre, pero hay mucho donde elegir. También hay restaurantes especializados e informales como Alfredo´s Pizzeria, especializado como es obvio en pizzas y comida italiana, O´Malley´s, un típico pub irlandés y otros muy exclusivos, como The Catch by Rudy especializado en mariscos y pescados, The Butchers table by Dario, con el carnicero más famosos del mundo, Dario Cecchini, donde se sirve un paraíso carnívoro desde tartar y carne marinada al mejor entrecot o solomillo Wagyu o, el Kai Sushi, exquisitamente decorado, con especialidades en mariscos, ostras y sushi y sashimi, además de rollitos de autor como Tempura de bogavante crujiente, Tataki de wagyu y Espárragos y salmón, y Umai Teppanyaki/Hot pot, exclusivo del Sun Princess, un festín para los sentidos, que ofrece una fusión de alta cocina y espectáculo donde maestros altamente cualificados de teppanyaki toman el centro del escenario, utilizando sus habilidades de fuego y estilo para crear un espectáculo deslumbrante.
 
Ejercicio para bajar la comida. Es un hecho que en la mayoría de los cruceros se engorda un par de kilos, la buena y abundante comida y la vida sedentaria tienen la culpa. Por eso no es mala idea hacer ejercicio durante la travesía. El Sun Princess Fitness Center está ubicado en la cubierta 18, y equipado con equipos de última generación y también proponen clases de fitness, aulas y espacios para yoga, pilates y mucho mas. Pero después del ejercicio hay que relajarse y para ello nada como el vecino Lotus Spa en dos plantas, elegido como "Mejor Spa en un Crucero" por Spafinder Wellness 365™, que ofrece una variedad de tratamientos, desde faciales, masajes terapéuticos con piedras, a una suite termal para aromaterapia. También es el lugar adecuado para arreglarse para una noche de gala en la peluquería, que incluye tintes, cortes para hombre y afeitados, manicura, pedicura y blanqueamiento dental.
 
Musical, teatro, circo... cada noche. El nuevo barco de Princess Cruises ofrece cada noche entretenimiento espectacular en espacios completamente nuevos. El Princess Arena es el teatro más avanzado tecnológicamente, tiene tres configuraciones para maximizar las líneas de visión y ofrecer una experiencia realmente cautivadora. Creadas por algunos de los directores y coreógrafos más conocidos del mundo, sus dinámicas producciones transportan a lugares exóticos. Shows imaginativos creados a bordo, clásicos de Broadway con asombrosas puestas en escena, artistas de todo el mundo, las canciones más conocidas y los clásicos de siempre, canciones populares y números originales, realizados por algunos de los mejores actores y bailarines del mar. Comedia mágica, cantantes, músicos, malabaristas, acróbatas y mucho más. Con una piscina a la luz del sol y un escenario para espectáculos a la luz de las estrellas, la cúpula acristalada, inspirada en las terrazas de Santorini, ofrece espectáculos acrobáticos creados en colaboración con el renombrado Cirque Éloize canadiense. En determinados cruceros se organiza una fiesta temática Princess en lo que se llaman Festivales del Mundo que incluyen fiestas y bailes, música animada y actuaciones folclóricas, actividades enriquecedoras, películas temáticas y compras especializadas. Desde el Oktoberfest hasta el Carnaval de Río, los Festivales del Mundo son un acontecimiento de gala exclusivo de Princess.
 
Las grandes marcas ofrecen sus tentaciones. Las tiendas de Princess ocupan más de 1.500 metros cuadrados de espacio comercial, repartidos en dos cubiertas, sin los límites tradicionales, creando áreas abiertas y espaciosas para el descubrimiento de las propuestas. Las tiendas interactivas y los locales pop-up también añaden una experiencia comercial atractiva y emocionante con una selección de más de 200 marcas de primera calidad, desde joyería y relojería hasta moda, gafas, belleza, vinos y licores, regalos, aperitivos, bienestar y accesorios y todo ello libres de impuestos (las tiendas solo están abiertas cuando el barco navega). Están presentes grandes marcas como TAG Heuer, Breitling, Shaun Leane... y las mejores marcas de cosmética y cuidado de la piel del mundo, como Chanel, Dior, Lancôme, Estee Lauder, Clinique... El Sun Princess también presenta más de 25 marcas nuevas en el mar, como Chanel No. 1, Beyond Yoga y Varley, la moda sostenible de Neu Nomad y la elegancia italiana de los bolsos Pinko. Además, se estrena a bordo la primera boutique de productos de la marca Princess, Waves, que ofrece una exclusiva colección limitada Princess Inaugural, que celebra el icónico nuevo barco, así como nuevas líneas con la Princess Seawitch. Curiosamente, también hay un espacio para piezas de segunda mano de grandes marcas, como Rolex y accesorios de lujo de Chanel, Louis Vuitton, Gucci y joyería Pandora.
 
Rien ne va plus. Situado en la cubierta 8, junto a la bulliciosa Piazza, el Princess Casino ofrece un gran espacio para entretenimiento y comodidad para todo tipo de juegos. El Casino es un espacio imprescindible en todos los cruceros y el que ha diseñado Princess para este barco es extraordinario. Tiene un 50 % más de espacio y un 30 % más de máquinas que los otros barcos de la Royal Class. Con 227 máquinas de tragamonedas y nuevos y populares vídeo póquer, Princess Casino cuenta con 13 juegos de mesa en vivo que ofrecen blackjack y póker progresivos, y diversos juegos de cartas con apuestas, según las normas de Las Vegas. Todo ello con cómodos asientos para pasar largas horas si el bolsillo y la suerte lo permiten. Y, naturalmente no faltan las mesas de ruletas y dados en la versión americana.
 
Festivales de vino, cerveza y más. La última tendencia en entretenimiento informal es un Festival de cerveza y vino que se celebra dos veces en cada crucero de más de siete días. La cubierta superior se transforma en un animado mini-festival que muestra cervezas regionales y vinos, siempre con música en vivo. Se pueden visitar las distintas propuestas al aire libre tomando una copa de vino o una cerveza artesana fría en medio de actuaciones de música en directo, mientras se disfruta de la compañía de expertos en esta popular experiencia. También en el Bar Crooners se recuerda la clásica época de Sinatra, de la mano de un pianista de primera clase. La atmósfera "Rat Pack" donde probar el famoso menú de martinis de firma, bebidas mixtas de la vieja escuela, daiquiris escarchados, margaritas y piñas coladas. Los expertos mixólogos, con el popular Rob Floyd al frente, impresionan con su destreza para hacer cócteles y degustaciones de tequila y whisky. Y para los amantes del chocolate, el maestro Norman Love, ha diseñado algunos de los más deliciosos platos en exclusiva para Princess, que se pueden elegir en los postres del menú, como: "Chocolate Journeys SM", en el Restaurante principal y en el Horizon Court. El chef Love, ha estudiado en Francia y está reconocido como uno de los mejores chocolateros del mundo. Combina chocolate premium con sabores únicos y diseños artísticos para obtener una experiencia culinaria inigualable.
 
Momentos especiales. Las travesías de Princess siempre ofrecen momentos especiales que añadir a la larga colección de experiencias mencionadas. Por ejemplo, hay una galería de arte a bordo y excitantes subastas que dan la oportunidad de ver y pujar por una amplia gama de arte, incluyendo piezas de artistas famosos. Un lugar especial es Spellbound by Magic Castle, con su ornamentada decoración que incluye artefactos mágicos, curiosidades de época y efectos especiales interactivos, Spellbound está meticulosamente diseñado para captar la esencia del exclusivo Magic Castle de Hollywood, donde la magia ha dejado hechizado al público durante décadas, y combina el cautivador mundo de la magia con el arte de la coctelería para crear una extraordinaria experiencia de inspiración victoriana, donde poder disfrutar de increíbles hazañas de magia de magos con talento, (en este caso, dos españoles), sorpresas en salas temáticas y cócteles teatrales realizados por servidores prestidigitadores. Y en las noches despejadas, gracias a la colaboración con Discovery Communications™ se ofrecen enseñanzas para el avistamiento de estrellas en cubierta. Y para los que no pueden desconectar del todo de su día a día, el Internet Café, lleno de ordenadores y abierto las 24 horas del día, permite acceder a internet a través de un mejorado servicio de wifi. La biblioteca está repleta de libros, la mayoría en inglés, muchos relacionados con el itinerario del barco y también con clásicos y best sellers.
 
¿Qué hacer con los niños? Para las familias con niños y jóvenes hasta 18 años, Princess hace fácil navegar juntos, tiene camarotes para familias con ahorros sustanciales en el 3º y 4º pasajero. También hay camarotes conectados entre sí, así como suites familiares con dos camas de matrimonio, con capacidad de hasta 8 pasajeros, y que ofrece más espacio, un balcón y dos baños, incluyendo una bañera. Y para tenerlos entretenidos a bordo, está The Treehouse, para niños de 3 a 7 años, un espacio temático inspirado en un bosque donde podrán bailar, hacer una fiesta de pijamas con películas, crear proyectos artísticos como muñecos Animal Planet™ o competir en un concurso de Lego®. Para niños entre 8 a 12 años, The Lodge mantiene a los niños entretenidos con juegos, bailes y competiciones olímpicas especiales para ellos. También pueden tener la mente ocupada con el California Science Center, programas como escalada o explorar el espacio exterior con Stargazing. Eventos excitantes como shows de talento, noches temáticas y búsquedas del tesoro, animan a los pequeños a hacer nuevos amigos. Para los adolescentes de 13 a 17 años The Beach House permite conocer gente con una noche de cine, clases de hip hop, competiciones de videojuegos o deportivas, como el baloncesto. Y para toda la familia en la última cubierta del barco, está Park 19, un espacio en el que todos pueden disfrutar juntos, repleto de actividades para los más valientes con pasarelas con cuerdas, miradores de cristal para asomarte al vacío, tirolinas, rocódromo y área de chapuzón para toda la familia.
 
Y, además. Aunque al principio decíamos que estas eran propuestas sin pisar una escala, naturalmente, nadie lo hace. El Sun Princess ofrece travesías muy tentadoras en las que, además de disfrutar de todo lo que el barco ofrece, se pueden descubrir lugares muy interesantes. Desde octubre a marzo se proponen diversos cruceros de 7 a 15 días por el Caribe, con salida y llegada desde Fort Lauderdale (Miami) y escalas, dependiendo de la duración, en Roatan, Belice, Cozumel, Princess Cays, Amber Cove (R.Dominicana) y Grand Turk. A partir de abril, regresa al Mediterráneo, también con diversos recorridos entre 8 y 22 días. En este último caso la travesía parte de Civitavecchia (Roma) y hace escalas, según el recorrido y duración en lugares tan atractivos como Nápoles, Chania, Estambul, Mikonos, Pireo (Atenas), Santorini, Kotor, Corfú, Messina (Sicilia), Barcelona, Gibraltar, Marsella, Génova y La Spezia, para regresar a Civitavecchia (Roma). Hay precios para todos los gustos, según itinerario, tipo de camarote y fecha, desde 610 euros en el Caribe y 1.018 en el Meditarráneo.
 
Más información:
https://crucerosprincess.com/
https://www.mundomarcruceros.com/
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala
Diez formas de disfrutar un crucero sin pisar una escala

Más noticias

Corea del Sur: Donde el futuro choca con la tradición ¡y sorprende en cada esquina!

29/07/2026

Corea del Sur: Donde el futuro choca con la tradición ¡y sorprende en cada esquina!

Enrique Sancho Hay lugares en el mundo que no solo deben visitarse; se sienten, se respiran y se quedan grabados en la memoria para siempre. Corea del Sur es uno de esos destinos raros y fascinantes donde los contrastes no chocan, sino que se abrazan: rascacielos ultramodernos de neón que rozan el cielo se alzan a pocos pasos de palacios imperiales del siglo XIV; templos budistas milenarios esconden paz absoluta en medio del bullicio metropolitano, y una de las culturas pop más vibrantes del planeta convive con tradiciones artesanales ancestrales. Si buscas un viaje que despierte todos tus sentidos, te saque una sonrisa en cada esquina y te demuestre que el mañana ya ha llegado, prepárate, Corea te espera. En el corazón de Seúl y en muchos otros rincones de Corea del Sur, conviven los rascacielos de última generación que nunca duermen y los templos centenarios envueltos en silencio. El país asiático se ha convertido en un imán global, con paisajes espectaculares, demostrando que es posible liderar el futuro tecnológico del planeta sin renunciar jamás a las raíces de su pasado. Ya no es solo la música que arrasa en estadios de todo el mundo o las series que baten récords en las plataformas de streaming. Corea del Sur ha conquistado el planeta exportando una cultura vibrante que marca el ritmo de toda una generación, convirtiéndose en la gran superpotencia del entretenimiento actual. De las cenizas de la devastación a la vanguardia mundial en apenas unas décadas. La historia de Corea del Sur es un vertiginoso viaje de resiliencia, innovación y ambición que ha transformado a una nación entera en un gigante tecnológico e industrial indispensable para entender el siglo XXI. Si estás buscando un lugar que combine rascacielos futuristas, templos budistas milenarios, una gastronomía callejera adictiva y una cultura pop imparable, Corea del Sur es la elección perfecta y uno de los destinos que más va a crecer en los próximos meses y años. Hay que ir cuanto antes. Más allá de los típicos circuitos turísticos, este país es un auténtico cofre de sorpresas. Aquí tienes algunas de ellas en un recorrido muy ameno por algunas de sus curiosidades y lugares más fascinantes que te atraparán antes de hacer la maleta y emprender el recorrido. Estas son algunas preguntas (y respuestas) básicas para que el viaje sea un éxito. ¿Cuándo es el mejor momento para ir? Primavera (abril a junio): Es la época estrella. Los cerezos en flor tiñen todo el país de rosa y el clima es templado y agradable. Otoño (septiembre a noviembre): Una opción igual o mejor para muchos. Las montañas se llenan de colores rojizos y dorados (danphung), y las temperaturas son frescas y secas. Hay que evitar si se puede los meses de verano (julio y agosto), ya que coinciden con el monzón (lluvias intensas) y un calor húmedo muy pesado. ¿Cómo manejarse?: imprescindibles tecnológicos En Corea no funcionan Google Maps ni Apple Maps para navegar a pie o en coche con precisión debido a restricciones de seguridad nacional. Para sobrevivir como un local, descarga estas aplicaciones antes de volar: Naver Map o KakaoMap: Son los navegadores locales. Te dirán exactamente qué metro tomar, el andén, el tiempo de trayecto e incluso la ruta a pie más rápida. Papago: El traductor definitivo creado por Naver. Funciona mucho mejor que Google Translate para el coreano, permitiéndote traducir texto, voz y carteles en tiempo real con la cámara. KakaoT: La aplicación para pedir taxis oficiales (equivalente a Uber), muy útil si te cansas del transporte público a altas horas de la noche. ¿Cómo moverse?: Conectividad y Transporte Tarjeta T-Money: Nada más llegar al aeropuerto o en cualquier tienda de conveniencia (como CU o GS25), compra una tarjeta T-Money física o digital. Es una tarjeta recargable que sirve para pagar el metro, los autobuses e incluso en algunas tiendas. Internet: Lo más cómodo es llevar una eSIM contratada desde casa o alquilar un Pocket WiFi en el aeropuerto al aterrizar. La conexión en Corea es de las más rápidas del planeta, así que volarás digitalmente. ¿Dónde comer y qué pedir? Comer en Corea es una experiencia social increíble. En algunos restaurantes elegantes con suelo de tatami, es obligatorio quitarse el calzado en la entrada. Olvídate de los modales occidentales: aquí se comparte todo al centro de la mesa. Platos que debes probar sí o sí: Kimchi: Es un icono de la cocina coreana. Parece una sencilla combinación fermentada de verduras en salmuera sazonadas pero se le suele añadir mariscos frescos o col china y otras cosas, hasta conseguir 200 tipos de kimchis. Los coreanos suelen preparar distintos tipos para consumir a lo largo del año, incluso se han diseñado frigoríficos especiales para conservarlo. Samgyeopsal: Panceta de cerdo a la brasa que tú mismo cocinas en la mesa. Bibimbap: Es muy popular, colorido y nutritivo ya que combina diferentes ingredientes como arroz, diversas verduras, carne de res, gochujang (salsa picante a base de chiles rojos) y aceite de sésamo. Korean Fried Chicken: El pollo frito crujiente coreano (suele acompañarse con cerveza helada, una combinación clásica llamada Chimaek). Tteokbokki: Pasteles de arroz glutinoso en una salsa roja picante (perfectos para un puesto callejero). Comienza el viaje: Seúl imprescindible Si tienes pocos días para descubrir Seúl, donde suele comenzar el viaje por Corea, la clave es combinar los contrastes que hacen única a esta megalópolis: palacios imperiales milenarios, mercados tradicionales caóticos y barrios ultra modernos. Este es el itinerario definitivo para exprimir al máximo lo mejor de la capital coreana: El contraste de palacios e historia viva Es casi imprescindible comenzar el recorrido por el Palacio Gyeongbokgung, es el más grande y espectacular de los cinco grandes palacios de la dinastía Joseon. No te pierdas el Cambio de Guardia Real (suele ser a las 10:00 y a las 14:00). Un consejo: Si vas vestido con un hanbok (el traje tradicional coreano), la entrada al palacio es totalmente gratis. Justo al lado del palacio se encuentra la Aldea Bukchon Hanok, un barrio de callejuelas empinadas flanqueadas por cientos de casas tradicionales de madera y tejados curvados (hanok). Las vistas de los tejados tradicionales con los rascacielos modernos al fondo son icónicas. Se puede terminar el día en el Mercado de Gwangjang, uno de los más antiguos y animados de Seúl. Es el paraíso de la comida callejera. Hay que probar los mayak gimbap (rollitos de arroz), los fideos cortados a mano (kalguksu), y las tortitas de judías mungo o soja verde (bindaetteok). Si hubiera que elegir lo mejor de Seúl, sin duda es su capacidad única para fundir pasado y presente. La magia reside en caminar por una avenida futurista rodeada de pantallas gigantes y tiendas de alta tecnología, doblar una esquina y encontrarte de repente con un palacio real del siglo XIV o con un arroyo restaurado (como Cheonggyecheon) donde la gente descansa descalza al atardecer. Es una ciudad que te atrapa porque respeta profundamente sus raíces mientras acelera hacia el futuro. Juventud, tecnología y las mejores vistas Para otro día hay que dejar la visita a Myeongdong, el distrito de las compras por excelencia y el paraíso absoluto de la cosmética coreana (K-Beauty). Aunque no vayas a comprar, pasear por sus calles llenas de puestos de comida callejera es toda una experiencia sensorial. Más tarde vale la pena subir hasta el monte Namsan (puedes ir en teleférico o dando un paseo agradable) para llegar a la icónica torre de telecomunicaciones N Seoul Tower. Es el mejor lugar para ver el atardecer y contemplar cómo el mar de rascacielos de Seúl se ilumina por completo. La zona está llena de los famosos "candados del amor" que se popularizaron hace años. Hay que terminar el día, –y comenzar la noche– en Hongdae, el barrio universitario y el epicentro de la cultura urbana y nocturna. Aquí encontrarás música en directo en plena calle, bailarines improvisados, tiendas de diseño independiente y un ambiente joven e imparable hasta altas horas de la madrugada. Seúl y otras ciudades de Corea vibran de noche. Si te cansas de caminar, puedes vivir la experiencia de un Noraebang (un karaoke privado donde cantar a pleno pulmón con amigos) o relajarte en un Jjimjilbang (un spa tradicional coreano abierto las 24 horas que cuenta con saunas de sal, zonas de descanso y los famosos cascos de toalla enrollada en la cabeza estilo "huevo duro"). Lo mejor en el resto de Corea del Sur Si ya te enamoraste de la capital, prepárate porque el resto del país guarda auténticos tesoros que van desde la historia imperial hasta paraísos naturales volcánicos. Aquí tienes las paradas obligatorias para completar tu viaje: Gyeongju: El museo sin paredes. Si te interesa la historia, esta ciudad es una visita obligada. Gyeongju fue la capital del antiguo Reino de Silla durante casi mil años. Hay que visitar el Templo Bulguksa (una obra maestra de la arquitectura budista) y la Gruta de Seokguram en la montaña, ambos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En el centro de la ciudad, pasea por el parque de los grandes túmulos funerarios reales (Daereungwon). Busan: Playas y templos junto al mar. Es la segunda ciudad más grande de Corea y ofrece un ambiente completamente diferente al de Seúl, mucho más relajado y marinero. Hay que ver el Templo Haedong Yonggungsa, A diferencia de la mayoría de los templos coreanos (que están en las montañas), este está encaramado directamente sobre los acantilados frente al mar. Gamcheon Culture Village: Un colorido pueblo de casas escalonadas en la colina, lleno de arte urbano, callejones laberínticos y miradores alucinantes. Mercado de pescado de Jagalchi: El mercado de marisco más grande del país, donde puedes probar pescado ultra fresco. La Isla de Jeju: El "Hawái" coreano. Situada al sur del país, esta isla volcánica es el destino de vacaciones favorito de los propios coreanos y un paraíso natural, considerada una de las maravillas naturales. Allí podrás conocer a las Haenyeo, mujeres, muchas de ellas octogenarias, que practican el buceo libre a pulmón hasta a 10 metros de profundidad sin bombona de oxígeno para pescar marisco fresco. Su valentía y tradición forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. También hay que subir a la cima volcánica Seongsan Ilchubong (perfecta para ver amanecer), las cascadas de Cheonjiyeon y recorrer alguna de sus rutas costeras flanqueadas por campos de mandarinas y estatuas de piedra volcánica (Dolhareubang). Jeonju: Tradición y el origen del plato nacional. Si buscas el verdadero sabor de la cultura tradicional y de la gastronomía, este es tu sitio. Su Aldea Tradicional (Jeonju Hanok Village) cuenta con más de 800 casas de estilo clásico. Además, Jeonju es mundialmente famosa por ser la cuna oficial del Bibimbap (el plato de arroz con verduras, carne y salsa picante servido en cuenco caliente), así que comer aquí es obligatorio. De compras por Corea Corea del Sur es un auténtico paraíso para las compras, y lo mejor es que puedes encontrar desde auténticas joyas culturales hasta productos de tecnología y cosmética a precios imbatibles que en Europa o América costarían el doble. Aquí tienes la guía definitiva de qué comprar y qué resulta especialmente económico: Cosmética Coreana: La gran ganga. Si hay algo que vale la pena comprar en cantidades industriales en Corea, es cosmética. Las marcas locales como Innisfree, Etude House, Missha o Laneige son famosas en todo el mundo por su calidad innovadora. Mascarillas faciales de un solo uso (pueden costar desde menos de 1 euro la unidad en tiendas como Olive Young), cremas hidratantes, protectores solares de textura ultraligera y tintes labiales. En Seúl encontrarás tiendas en cada esquina (especialmente en el barrio de Myeongdong) con ofertas constantes de "compra 10 y llévate 10 gratis" o packs promocionales muy económicos. Papelería creativa y diseño cuqui. A los coreanos les encanta el diseño bonito y minimalista. Las tiendas de papelería son un peligro porque querrás llevártelo todo: Agendas, libretas ilustradas, washi tapes (cintas decorativas), pegatinas y estuches con diseños adorables de personajes locales como los de Kakao Friends o Line Friends. Son económicos (suelen costar pocos wones), ocupan muy poco espacio en la maleta y son el regalo perfecto y original para amigos y familiares. Té verde de Jeju e infusiones tradicionales. La isla volcánica de Jeju y la zona de Boseong son famosas por sus plantaciones de té. Entre los mejores está el té verde orgánico de alta calidad o tés tradicionales coreanos a base de raíces y frutas (como el omija, el té de cinco sabores, o el yuja-cha, una mermelada dulce de cítricos que se mezcla con agua caliente). Son ligeros, fáciles de transportar y una forma deliciosa de revivir el viaje al volver a casa. Calcetines originales y divertidos. Puede sonar a tópico, pero los calcetines en Corea son toda una institución cultural. Calcetines con estampados hipercoloridos, caras de dibujos animados, animales, obras de arte famosas o motivos típicos coreanos. Se venden en puestos callejeros (como en los mercados de Myeongdong o Hongdae) por precios ridículos (a veces a 1 o 2 euros el par). Tienen una calidad excelente, son súper suaves y duraderos. Palillos y juegos de cubiertos de acero inoxidable. A diferencia de Japón o China, donde se usan palillos de madera o bambú, en Corea tradicionalmente se utilizan palillos planos de acero inoxidable, acompañados de una cuchara alargada. Son también un original recuerdo para practicar al volver a casa. También vale la pena comprar un juego de cubiertos tradicionales coreanos (sujeo), a menudo decorados con grabados de nácar o estuches elegantes. Es un recuerdo con mucha identidad cultural, barato y que durará toda la vida en tu cocina. Buen viaje (Annyeonghi gaseyo) Cuando el avión despegue de vuelta a casa y dejes atrás el mar de luces de Seúl, el aroma a brochetas picantes de los mercados callejeros y el murmullo de las olas en las costas de Jeju, comprenderás que Corea del Sur deja una huella imborrable. No te llevarás solo una maleta llena de cosmética, calcetines coloridos y recuerdos únicos; te llevarás la calidez de su gente, el compás de una cultura que honra su pasado mientras acelera hacia el futuro y la certeza de que este viaje no fue solo un destino marcado en el mapa, sino un capítulo inolvidable de tu propia historia. Buen viaje (Annyeonghi gaseyo).

De la piedra milenaria al cristal futurista: un viaje por la esencia de la China eterna

13/07/2026

De la piedra milenaria al cristal futurista: un viaje por la esencia de la China eterna

China no se visita, se experimenta. China es un país que no te deja indiferente; es un choque de escalas, de tiempos, de historias y de tecnología. El itinerario que comienza en los mostradores de Air China en Madrid, no es solo un vuelo directo de larga distancia; es un puente temporal que nos traslada a un universo donde el tiempo se mide en dinastías y la seda aún se hila a mano. Al llegar a un aeropuerto como el de Pekín-Daxing, lo primero que golpea al viajero no es el caos (como muchos esperan), sino un orden tecnológico casi abrumador y una primera visión de la capacidad china en cualquier modalidad. Cualquiera de los más de 100 millones de pasajeros que recibe al año no tarda más de 8 minutos en llegar a su puerta de embarque desde el centro, está equipado con reconocimiento facial para el check-in y sistemas robóticos de estacionamiento. Además, cuenta con un centro de transporte intermodal subterráneo que conecta directamente con trenes de alta velocidad que te llevan al centro de Pekín en menos de 20 minutos. Esta es solo la primera impresión de este país, a lo largo del viaje que propone Chinavisión Travel, especialistas en dar a conocer China a los turistas españoles. Un viaje en el que uno puede sentir el olor a comida callejera en un viejo callejón hutong cercano que, como las grandes avenidas presumen de una limpieza impecable y la sensación de seguridad absoluta. Donde el efectivo es casi una reliquia. Todo se mueve con códigos QR (Alipay o WeChat), o cámaras de reconocimiento facial que también permiten el pago, sin otro requisito, conviviendo con templos milenarios y maravillosos paisajes. Es como haber aterrizado en el año 2050 pero con los pies en la dinastía Ming. Explorar China es como hojear un libro de historia que cobra vida. El itinerario que propone Chinavisión Travel nos lleva por el "Triángulo de Oro" (Pekín, Suzhou, Hangzhou y Shanghái), donde cada parada revela una faceta distinta de la identidad asiática. Lo esencial de Pekín Hay que comenzar, naturalmente, por Pekín, una ciudad de escala titánica. La llegada es el impacto de lo colosal. Lo primero que nos golpea son las grandiosas medidas: avenidas de seis carriles, nudos de autopistas que parecen imposibles y una arquitectura que busca, ante todo, imponer respeto, y que también sirve de gigantescas pantallas donde mostrar todo tipo de productos de lujo... en un país que se dice comunista. De lo que más sorprende nada más pisar la calle es que, a pesar del tráfico denso, los miles de scooters eléctricos que inundan las calles no hacen ruido; se deslizan a nuestro lado como fantasmas, algo con lo que hay que tener precaución, ya siguen sus propias normas de circulación y entre ellas no siempre está el respetar los pasos de cebra. También sorprende la cantidad de coches eléctricos que ya hay en la ciudad, se calcula que más de la mitad ya lo son. Tras la breve estancia en algunos de los grandes hoteles (hay 190 de cinco estrellas en la ciudad), toca ir a lo esencial porque Pekín es gigantesco – 16.410 km² de superficie (el doble que toda la Comunidad de Madrid) y 22 millones de habitantes–. Y la primera visita es a la mítica Plaza de Tiananmén. Es el punto de partida obligado. No es solo una plaza, es mucho más que un espacio público; es el centro simbólico y político de China. Con una extensión de 44 hectáreas, es una de las plazas más grandes del mundo, y ha sido el escenario de los eventos más definitorios de la historia moderna del país. Su nombre significa "Plaza de la Puerta de la Paz Celestial", en referencia a la entrada principal a la Ciudad Prohibida que se encuentra en su extremo norte. Fue aquí donde Mao Zedong proclamó la fundación de la República Popular China en 1949. La plaza alberga edificios de gran importancia, como el Gran Salón del Pueblo (sede del Parlamento) y el Mausoleo de Mao Zedong, donde su cuerpo está embalsamado, como el de Lenin en la Plaza Roja de Moscú. A nivel internacional, es recordada principalmente por las protestas pro-democracia de 1989, que terminaron con una intervención militar. Hoy en día, es un lugar de altísima seguridad lleno de vallas que hace complicado el acceso al centro de la plaza, por lo que mejor ir con tiempo, y un destino imprescindible para entender la compleja identidad de la China contemporánea. Un palacio con 9.999 habitaciones El siguiente paso es la Ciudad Prohibida (se llama "Prohibida" porque, durante siglos, nadie podía entrar o salir del recinto sin el permiso explícito del emperador), se trata del complejo palaciego más grande del mundo; cruzando el Puente de las Aguas Doradas se entra en un complejo de 980 edificios y hay que prepararse para recordar los bellos nombres que aquí, y en toda China, tienen los palacios, jardines y monumentos: Salón de la Armonía Suprema, Puerta de la Pureza Celestial, Palacio de la Longevidad Tranquila, Pabellón de los Mil Otoños, Pabellón de la Fragancia de Buda, Salón de las Olas Generosas, Jardín del Humilde, Pabellón de la Luna que se encuentra con la Brisa, Altar de la Oración por las Buenas Cosechas... y así por miles en todo el país. Se dice que el palacio tiene 9.999 habitaciones, porque solo el Cielo podía tener 10.000. Es una obra maestra del Feng Shui. Todo el complejo está alineado de norte a sur y los colores predominantes son el amarillo (color exclusivo del emperador) y el rojo (buena fortuna). En las esquinas de los tejados, hay filas de pequeñas figuras de cerámica. Representan animales mitológicos y su función era proteger el edificio de los incendios y los malos espíritus. Cuanto más importante era el edificio, más figuras tenía; el Salón de la Armonía Suprema es el único que tiene el máximo permitido. En el sistema de construcción de las dinastías Ming y Qing, el número de figuritas siempre debía ser impar (3, 5, 7 o 9) según la importancia del edificio. El Salón de la Armonía Suprema es el único edificio en toda China que tiene permiso para romper esta regla y llevar 10, lo que reafirma que es el lugar de mayor rango de todo el imperio. Una muralla de 21.000 kilómetros El siguiente paso en el viaje es la Gran Muralla China, aunque, en realidad, habría que hablar de murallas, porque no es una sola línea continua, sino una red de murallas, fosos y torres de vigilancia construidas por diferentes dinastías a lo largo de más de 2.000 años. Su objetivo principal no era solo frenar invasiones (principalmente de los nómadas mongoles), sino funcionar como un sistema de fronteras, controlar el comercio de la Ruta de la Seda y servir como una "autopista" elevada para transportar tropas rápidamente. La sección más famosa y mejor conservada (la que construyó la dinastía Ming) mide unos 8.800 km. Aunque se ha dicho lo contrario, no se ve desde el espacio. Para su construcción se utilizaron diversos materiales, en las zonas desérticas usaron arena, grava y ramas de tamarisco. En las montañas, piedra caliza tallada. Pero el gran secreto de la dinastía Ming (la sección más famosa) fue el mortero de arroz pegajoso. Mezclaron cal con caldo de arroz flotante, lo que creó una especie de cemento súper flexible y resistente que evitó que creciera maleza y soportó terremotos. La construcción de la primera gran fase de la muralla (bajo el emperador Qin Shi Huang) fue sumamente costosa. Para financiarla, además de exprimir a la población con impuestos, el emperador creó una de las primeras loterías registradas de la historia. La excursión permite disfrutar de esta maravilla del mundo durante unas horas. Para aprovechar el día, vale la pena una parada para hacerse una foto frente al estadio Nacional de Pekín, construido para ser sede de los Juegos Olímpicos de Verano de 2008 y que se conoce popularmente como nido de pájaro. Después, una visita a una fábrica de perlas y recorrer uno de sus hutongs en Rickshaws, su nombre proviene del término japonés jinrikisha, que significa "vehículo impulsado por fuerza humana” y es que es el conductor quien pedalea para avanzar. Al caer la noche, hay que pasear por la calle peatonal Wangfujing, que es un festín sensorial, y cenar un buen pato a la pekinesa. Antes de abandonar Beijing hay que hacer una visita al Templo del Cielo, ubicado en un parque donde los jubilados practican Tai Chi y juegan al Jianzi o bádminton con los pies, este templo es una joya de la arquitectura Ming. Allí está el llamado Muro del Eco que tiene una curiosidad acústica increíble. Si dos personas se colocan en extremos opuestos del muro circular y susurran, pueden escucharse perfectamente gracias a la curvatura y densidad del material. También está el Ciprés de los Nueve Dragones: Un árbol de más de 500 años cuyas ramas retorcidas parecen dragones trepando hacia el cielo. Los locales creen que su forma retorcida es producto de la energía espiritual del Templo del Cielo. Es el símbolo de la longevidad y un lugar sagrado para la fotografía. Paraíso en la Tierra La siguiente etapa del viaje supone pasar de la monumentalidad de la Gran Muralla y los grandes palacios al romanticismo de las "ciudades del agua". En China hay un proverbio clásico que dice: "En el cielo está el paraíso, y en la tierra están Suzhou y Hangzhou". Suzhou, la "Venecia de Oriente", es un oasis de elegancia clásica donde el agua y el arte se fusionan. Famosa por sus canales serpenteantes cruzados por puentes de piedra milenarios y sus exquisitos jardines tradicionales —diseñados meticulosamente para recrear paisajes naturales a escala microscópica—. El Jardín Liuyuan (también conocido como el Jardín de la Demora) es uno de los tesoros más grandes de la arquitectura paisajística china. No es un jardín cualquiera; está considerado uno de los cuatro jardines clásicos más famosos de toda China. Al avanzar hacia el sur se llega a Hangzhou, la capital del té y la naturaleza, cuyo corazón late a orillas del legendario Lago del Oeste (Xi Hu). Este paisaje, que parece sacado de una pintura tradicional con sus pagodas recortadas entre la niebla y sus sauces llorones, ha inspirado a poetas y emperadores durante siglos. Hangzhou ofrece una desconexión total a través de sus colinas verdes, donde se cultiva el famoso té verde Longjing (Pozo del Dragón). Es un destino donde la espiritualidad de los templos budistas, como el de Lingyin, se mezcla de forma única con la serenidad de sus aguas, cerrando con broche de oro una de las rutas más bellas de toda China. Rumbo al futuro Si Suzhou y Hangzhou son el alma de la China antigua, Shanghái, última etapa del viaje, es el sistema nervioso de la China del futuro. Es el lugar donde el té Longjing se cambia por un espresso y las barcas de madera por trenes Maglev que flotan a 431 km/h. Llegar a Shanghái es como aterrizar en el set de rodaje de una película de ciencia ficción. La ciudad es un duelo visual constante: de un lado del río Huangpu está Puxi, más conocida como el Bund, un desfile de edificios coloniales que parecen sacados del Londres de los años 20; del otro, Pudong, un bosque de rascacielos que parecen diseñados por un arquitecto que viajó en el tiempo. Como casi siempre en toda China, salen al paso los contrastes. En una misma mañana uno puede perderse en las callejuelas de la Antigua Concesión Francesa y diez minutos después estar rodeado de pantallas LED gigantes y robots que te sirven el café en Nanjing Road. O visitar el Museo de Shanghái, dedicado al arte chino antiguo y que contiene más de 120.000 piezas y después subir a la Torre de Shanghái, que no solo es un gigante de cristal; es un recordatorio de que en esta ciudad el único límite es el cielo, y a veces ni eso, cuando la niebla abraza su cima a 632 metros de altura. Shanghái no se visita, se experimenta a través de sus luces de neón reflejadas en el río al anochecer. Un paseo en barco al anochecer es, seguramente, la experiencia visual más potente de todo el viaje y el broche de oro perfecto para un recorrido que empezó en la piedra milenaria de la Gran Muralla y termina en el brillo cromado de la metrópolis más eléctrica del mundo. No hay que olvidar la gastronomía china Un aspecto importante e imprescindible en cualquier viaje a China es el gastronómico. En el viaje que proponemos se incluyen todas las comidas. A diferencia de Occidente, donde cada uno pide su plato, en China la comida es comunitaria. Una gran variedad de platos se colocan en el centro para que todos prueben de todo. La mesa redonda elimina las jerarquías físicas: todos están a la misma distancia de la comida y de los demás, fomentando la conversación y la cercanía. En el centro de la mesa suele haber un gran disco de vidrio giratorio que suelen llamar "Lazy Susan" donde se ponen los distintos platos y permite que cada comensal se sirva del que quiera girándolo. Es importante girarlo despacio y con cortesía cuando nadie esté sirviéndose. No hay que sorprenderse si el arroz blanco llega al final. Se considera un "saciador" por si te quedaste con hambre. La sopa también suele servirse a mitad o al final de la comida para ayudar a la digestión. Un detalle de cortesía: Servir primero el té o los mejores trozos de comida a los demás (especialmente a los mayores o invitados) antes que a uno mismo es el mayor gesto de respeto en una mesa china. La cocina de Pekín está influenciada por la cercanía a Mongolia, el clima frío del norte y los banquetes de la corte imperial. Los sabores son más intensos, salados y con un uso generoso del ajo, el jengibre y la pasta de soja dulce. Imprescindible probar el Pato laqueado a la Pekinesa (Beijing Kaoya), es el rey indiscutible. La piel crujiente y la carne jugosa se cortan en finas lonchas frente al comensal. La tradición indica que el chef lo debe cortar en exactamente 108 lonchas, pero pocas veces se cumple... y nadie las cuenta. Se come enrollado en una fina tortita con tiras de pepino, cebolleta y salsa dulce de judía. Otros platos habituales en Pekin es la Olla caliente de Pekín (Beijing Huoguo) una especie de fondue con agua o caldo suave (no con aceite o queso) de herencia mongola. En ella se cocinan al momento finísimas láminas de carne de cordero, verduras, setas... que luego se mojan en una rica salsa de sésamo. Más información: https://www.chinavisiontravel.com Sobre Chinavisión Travel Chinavisión es una marca registrada de Wenjing Global S.L. Somos una agencia de viajes Mayorista/ minorista con sede en Madrid. Nuestro propósito es dar a conocer al mercado de habla hispana, el impresionante legado cultural de China , así como su actual pujanza. Nuestro personal esta formado por empleados chinos y españoles, con años de experiencia en el turismo emisor a China y en el turismo receptivo hacia España. Para la elaboración de nuestra programación de viajes a China contamos con la inestimable colaboración de importantes empresas del sector turístico, relacionadas con China, como son Air China, China Eastern Airlines, Capital Airlines, la Oficina Nacional de Turismo de China en España, que nos ayudan a dar a conocer a nuestros clientes lo mejor que el gigante chino puede ofrecer.

París se convierte en la capital mundial del gaming con 2.000 jugadores y 75 millones de dólares en premios

12/07/2026

París se convierte en la capital mundial del gaming con 2.000 jugadores y 75 millones de dólares en premios

Enrique Sancho   Tras el éxito de los Juegos Olímpicos del año pasado, la capital francesa afronta una nueva prueba internacional, de carácter muy distinto. La élite de los videojuegos competitivos ha encontrado un nuevo hogar este verano. Por primera vez en su historia, la Esports World Cup (EWC) sale de Arabia Saudita para celebrar su tercera edición en Europa. Desde el 6 de julio hasta el 23 de agosto de 2026, la vibrante ciudad de París acoge el evento de deportes electrónicos más grande del planeta. El centro de operaciones principal se ha instalado en el prestigioso recinto Paris Expo Porte de Versailles, transformando la capital francesa en un festival masivo que combina competición extrema, cultura geek y entretenimiento para todos los públicos.   Las cifras récord del evento   Para entender la magnitud de lo que está ocurriendo en París, basta con mirar los números que maneja la organización este año: Duración: 7 semanas de competición ininterrumpida. Participación: Más de 2,000 jugadores de élite y 200 clubes internacionales provenientes de más de 100 países. Bolsa de premios: Un récord histórico de 75 millones de dólares a repartir entre todas las disciplinas. Variedad: 25 torneos en total que cubren 24 de los videojuegos más populares del mundo.   ¿Qué juegos están en el menú?   La EWC 2026 destaca por su diversidad, ofreciendo competiciones de primer nivel divididas en grandes categorías para satisfacer a cualquier fanático del gaming: Tácticos y Shooters: Counter-Strike 2, VALORANT, Call of Duty: Black Ops 7, Rainbow Six Siege. Estrategia y MOBA: League of Legends, Dota 2 y torneos digitales de Ajedrez. Lucha y Deportes: Street Fighter 6, Tekken 8, Rocket League y Trackmania. Battle. Royale y Móviles: Fortnite (en su modo Reload), PUBG Mobile y Honor of Kings.   El Campeonato de Clubes: La joya de la corona   A diferencia de los torneos tradicionales donde solo importa el campeón de un juego individual, la EWC premia la consistencia global. El Club Championship cuenta con una bolsa reservada de 30 millones de dólares. Aquí, organizaciones multidisciplinarias gigantes como Team Vitality (los héroes locales franceses), G2 Esports, T1 o los vigentes defensores del título, Team Falcons, compiten entre sí sumando puntos con los resultados de sus divisiones en cada juego. El club que demuestre ser el más dominante y versátil en múltiples videojuegos se llevará el gran trofeo a casa.   ¿En qué consisten las "Pruebas"?   En total se celebran 25 eventos en 24 disciplinas de esports. En el mundo de los videojuegos competitivos, las pruebas varían drásticamente según la disciplina. En las siete semanas de competición se abarcan todos los grandes géneros del gaming competitivo: FPS, juegos de estrategia, títulos deportivos, MOBA, battle royale, juegos de lucha, juegos de carreras, ajedrez...   1. Pruebas por Objetivos y Rondas (Shooters Tácticos)   Juegos como Counter-Strike 2 o VALORANT se juegan en equipos de 5 contra 5. La prueba consiste en que un equipo debe plantar un artefacto explosivo en una zona designada y el otro debe evitarlo o desactivarlo. Se juegan a mapas completos; el primer equipo en ganar 13 rondas se lleva el punto del mapa.   2. Destrucción de la Base Rival (MOBA)   En League of Legends y Dota 2, la estrategia es total. También juegan 5 contra 5, y cada jugador controla a un "campeón" con habilidades únicas. La prueba consiste en avanzar de forma coordinada a través de un mapa custodiado por torretas automáticas para destruir el núcleo o base del enemigo (llamado Nexo o Ancestro). Estas partidas pueden durar entre 25 y 50 minutos llenos de tensión táctica.   3. Modos de Supervivencia Masiva (Battle Royale)   Para títulos como Fortnite o PUBG Mobile, la prueba cambia por completo: no es un cara a cara directo, sino un "todos contra todos". Docenas de equipos caen simultáneamente en una isla gigante con el objetivo de recolectar armas y recursos. A medida que una tormenta eléctrica reduce el espacio de juego, los equipos se eliminan entre sí. La prueba premia la supervivencia absoluta: el último equipo en pie gana.   4. Duelos 1 contra 1 (Lucha y Deportes Digitales)   Juegos como Tekken 8, Street Fighter 6 o los torneos de ajedrez virtual son el equivalente al tenis o al boxeo tradicional. Es un enfrentamiento directo e individual a base de reflejos puros o estrategia mental, donde el jugador que comete el más mínimo error queda fuera del torneo.   El Orgullo Hispano en París   La comunidad hispanohablante tiene varios de sus proyectos más potentes compitiendo codo con codo contra los gigantes asiáticos y norteamericanos en la EWC 2026:   Team Heretics (España): El club fundado por el creador de contenido TheGrefg es una de las organizaciones con más peso en la escena de shooters de Europa. Llegaron a la cita parisina pisando fuerte en el torneo de VALORANT y buscan arañar puntos vitales para el Campeonato de Clubes.   Movistar KOI (España): La alianza entre el streamer Ibai Llanos y el exfutbolista Gerard Piqué se mide a nivel internacional, especialmente en competiciones de estrategia y arenas de batalla como League of Legends.   9z Team (Argentina): La "Violeta" es el estandarte absoluto de América Latina en los juegos tácticos, destacando su presencia en las fases finales del torneo de Counter-Strike 2.   Leviatán (Argentina): El club del dragón se ha ganado a pulso su plaza internacional, aportando plantillas multiculturales muy potentes a la competición general.   Estrellas más allá de la pantalla   El evento no solo ha atraído a leyendas del teclado y el mando. La EWC 2026 ha vuelto a fichar a grandes figuras del deporte y la cultura tradicional como embajadores globales, destacando la presencia del astro del fútbol Cristiano Ronaldo y el genio del ajedrez Magnus Carlsen. Además de la acción competitiva, los asistentes en París disfrutan del Fan Fest, zonas de juego libre para probar lanzamientos recientes y un despliegue de retransmisión masivo que planea superar las 7,000 horas de contenido en directo en más de 40 idiomas. En paralelo a las pruebas se celebra el Festival EWC, una celebración mundial de la cultura gamer que acompaña a los torneos. Reúne competiciones de esports, conciertos de música en directo, salas de arcade retro, cafés temáticos, concursos de cosplay, estudios creativos y mucho más, ofreciendo a millones de fans una experiencia total. En París, esta dimensión festiva se desplegará dentro y alrededor de Paris Expo Porte de Versailles. París no solo celebra el verano físico, sino que ya se ha coronado como el epicentro digital del año.   Más información: Valerie.Watine@atout-france.fr https://www.atout-france.fr/es/pro/ES