18/01/2016
La Comunidad pagó 14 millones en 2014 por pleitos con trabajadores
16.790 empleados eventuales de la Comunidad han pleiteado para que les paguen trienios, la gran mayoría con sentencias favorables
A los auditores de la Cámara de Cuentas les llamó la atención una partida de 14.178.000 euros para “cumplimiento de sentencias” al fiscalizar la cuenta del Gobierno regional de 2014. La cantidad se incluía en los gastos de personal del Servicio Madrileño de Salud (Sermas). Al pedir información, comprobaron que “la inmensa mayoría” de estas obligaciones provenían de la reclamación de trienios del personal temporal.
El trienio es una retribución mensual por cada tres años de servicio. La cuantía depende del grupo al que pertenezca el funcionario. Solo en 2014 se habrían iniciado 4.282 procedimientos judiciales de este tipo. La situación se viene produciendo “al menos desde 2007, según se deduce de las comprobaciones efectuadas”, puntualizan los auditores.
Desde ese año, la Consejería ha contabilizado 16.790 recursos. Como el tribunal no obliga a que se reconozca el derecho de forma permanente, los funcionarios tienen que seguir denunciando los trienios de periodos posteriores.
Mayor desembolso
Julián Ordóñez, secretario de sanidad de UGT en Madrid, explica que el no reconocimiento del derecho de forma automática ha implicado un desembolso mayor del Gobierno regional, al tener que hacer frente a intereses y costas. “Hasta que los funcionarios pasaban a ser personal fijo, no se les pagaban los trienios y no les quedaba otra que denunciar”, señala.
Los auditores exponen en el informe de fiscalización cómo los trabajadores estatutarios del Sermas reclaman “sistemáticamente” los trienios devengados a la Consejería. “Ante la respuesta negativa del Sermas, los trabajadores acuden a los juzgados” y estos acaban dictando sentencias estimatorias de las reclamaciones, obligando al Sermas a abonar las cantidades que solicitan los recurrentes.
Fuentes de la Consejería de Sanidad aseguran que a partir de enero de este año los trabajadores temporales recibirán el importe correspondiente a los trienios de forma automática. En 2015, el Gobierno regional se planteó modificar la situación y aceptar el criterio judicial.
Los servicios jurídicos del Sermas han defendido durante estos años la aplicación del Estatuto Marco del personal estatutario, que dice que se percibirán la totalidad de las retribuciones básicas, con excepción de los trienios. Sin embargo, en los tribunales prevalece sistemáticamente la fundamentación jurídica que invocan los recurrentes, el Estatuto Básico del Empleado Público (Ley 7/2007), argumenta el informe.
“Aunque nosotros esgrimíamos unos fundamentos legales, si el criterio judicial es siempre otro, la Administración tiene que modificar su postura”, explican fuentes de la Consejería de Sanidad. Las mismas fuentes añaden que se ha adoptado la decisión lo antes posible, porque era necesario incluir la partida en los presupuestos de este año.
Cristina Cano, de la Federación de sanidad de CC OO, no se fía del anuncio de la consejería y asegura que “a día de hoy seguimos sin tener noticias del tema”. Por este motivo recomienda esperar a que saquen la orden de nóminas, que se publica hacia finales de enero. La sindicalista recuerda que su organización ha enviado cartas y reclamaciones a Hacienda para que pusiera coto a la situación e incluso ha acudido al Tribunal de Estrasburgo.
Julián Esquerra, secretario general de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), señala que han presentado más de 1.000 recursos contencioso administrativos demandando los trienios. “Ahora Sanidad da marcha atrás, pero no tenemos mucha más información sobre, por ejemplo, si van a pagar los atrasos, qué ocurrirá con quien tiene un recurso en marcha...”, plantea Esquerra. Según sus cálculos, solo habrá reclamado un 50% de los médicos afectados. Esquerra explica que aunque el número de no fijos va disminuyendo, lo hace muy poco a poco porque las oposiciones se convocan “a cuentagotas”. Además, las jubilaciones generan nuevas plazas que se cubren con personal temporal.
Fuente: El País