28/08/2017
El tercer encierro de Sanse, con 1.300 corredores, fue limpio y sin percances, a pesar que de pocos segundos antes comenzó a llover
Protección Civil no tuvo nada más que atender a cuatro contusionados leves por caídas durante el recorrido. Fueron dados de alta pocos minutos después pues sus lesiones no revestían ninguna gravedad. Así que el encierro, en el que participaron 1.300 corredores, se puede calificar de “limpio”.
Para el director de los encierros, Eduardo Flores, “el encierro se ha desarrollado según estaba previsto, pues se han escogido a los bueyes que ya habían corrido días atrás, con lo que hemos logrado que los toros fueran arropados y la carrera no fuera demasiado veloz. Además”, ha proseguido Eduardo Flores, “como dijimos ayer, sabíamos que al estar el suelo resbaladizo, los toros se iban a juntar, buscando la protección de sus hermanos, como así ha sucedido”.
Las calles Real y Estafeta, como es habitual, es donde más corredores se han dado cita y la templanza de la carrera de la manada ha permitido que los participantes pudieran disfrutar de carreras en astas, como gusta a los corredores de todas las partes de España que vienen a Sanse por estas fechas.