12/09/2017
La prohibición de sacrificar mascotas desborda la perrera municipal
El centro de acogida de Madrid ya no acoge más perros y los trabajadores subrayan su impotencia ante el problema
El pasado marzo, la Comunidad de Madrid aprobó con el voto de todos los grupos políticos la nueva normativa que prohíbe a los centros de acogida practicar la eutanasia a los animales abandonados. Los problemas de sobrepoblación no han tardado en manifestarse. La Comunidad, dirigida por Cristina Cifuentes (PP), acordó la semana pasada incrementar la partida presupuestaria destinada a los municipios de la región para hacer frente a la emergencia. Pero en el caso de Madrid capital, una portavoz de la Consejería de Medioambiente cree que los recursos no faltan: "Con su presupuesto puede adaptar esa perrera municipal a la nueva normativa. Aun así, acompañamos la ley con ayudas para que asociaciones y municipios adecuen sus instalaciones", afirma.
El Consistorio admite el colapso del centro, pero recuerda que "la adaptación a la ley tiene su propio proceso y tiempos". Aun así, los responsables del Área de Seguridad y Salud, que incluye la perrera, detallan las actuaciones que se han llevado a cabo hasta la fecha: "Se ha aumentado la partida de ayudas a las asociaciones protectoras para fomentar la adopción y se ha abierto un nuevo punto de adopción en el Retiro". A la vez, el equipo de la alcaldesa Manuela Carmena (Ahora Madrid) trabaja en la agilización de los procesos administrativos para la adopción de animales y en la mejora de las instalaciones de la perrera.
Las adopciones rápidas son claves para asegurar el buen funcionamiento de los centros de acogida. Los empleados de la perrera municipal recuerdan que su trabajo consiste en acoger y entregar a nuevos dueños las mascotas abandonadas. Sin embargo, el hecho de que los dueños suelan descartar a los perros con problemas o considerados más violentos provoca que el centro se sature.
El grupo municipal socialista, que se ha interesado en el caso, advierte de la gravedad de la situación. El concejal del PSOE-M Ignacio Benito señala que la Comunidad ha aprobado una ley que carece de recursos económicos y de fomento a la adopción. "Defendemos la ley, pero creemos que se está desarrollando mal. Igual que entendemos que el Ayuntamiento de Madrid, una vez más, ha demostrado su falta total de planificación", explica Benito.
Más trabajadores
El socialista defiende la labor de los trabajadores e insiste en la necesidad de dotar al centro de más personal. El problema, sostiene Benito, viene de la falta de reposición de funcionarios en Madrid Salud: una cuestión, recuerda, que en verano obligó a los centros médicos a trabajar a menudo sólo media jornada.
El Ayuntamiento asegura que está trabajando en un "plan de choque" para ampliar el personal de Madrid Salud y achaca la situación a la imposibilidad de reponer funcionarios debido a las órdenes del Ministerio de Hacienda. Mientras, los perros y los trabajadores del centro esperan una solución rápida. "Sabíamos que iba a llegar esta situación. La ley está muy bien en su filosofía, pero no funciona sin una campaña sería de esterilización y adopción. Plantear que un animal esté siete u ocho años en una jaula no es trabajar por su bienestar", aseguran.
En la Comunidad de Madrid se abandonan unos 6.000 animales —entre perros y gatos— al año, según las últimas cifras que posee la Consejería de Medio Ambiente. Esa cifra podría elevarse hasta 10.000 mascotas, según datos de la Federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa Animal de la Comunidad de Madrid (Fapam).
La saturación del centro de acogida obliga a los trabajadores a hacer una criba entre animales: "Tienen la prioridad los perros abandonados en la calle, pero hay muchos otros —como los que la policía recupera de personas con problemas de alcohol o de enfermos graves— a los que no podemos atender". Por ello, la opinión de algunos funcionarios sobre la nueva ley es escéptica: "En Italia se aplica desde hace años, y sus efectos están siendo cuestionados por los propios veterinarios".
Fuente; El País