10/10/2018
La plataforma de afectados por Madrid Central pide que se retrase su entrada en vigor y critica "la falta de diálogo" del Ayuntamiento
59 asociaciones recogen firmas para retrasar la implantación de las restricciones al tráfico en el distrito centro
De momento, esta Plataforma ha iniciado una campaña de recogida de firmas para retrasar el plan, con 2.000 mesas repartidas por la ciudad, y ha presentado un manifiesto en el que denuncian que Madrid Central "no ha contado con el necesario debate técnico, participativo y transversal como hubiera sido necesario" y critican "la ausencia de información sobre los estudios de impacto ambiental y económico que deberían haber sido la base de este proyecto".
Consideran estos afectados, entre los que hay comerciantes, transportistas, hosteleros, autónomos..., que "la atropellada implantación de este proyecto parece obedecer a las urgencias propias del final de cada legislatura sin pararse a valorar los graves perjuicios en el distrito".
Juanjo Blardony, director general de la Asociación La Viña, ha actuado como uno de los portavoces de la Plataforma y ha declarado que "las pymes, los autónomos, los empresarios, los trabajadores y los residentes del distrito Centro nos sentimos engañados por el Gobierno de Ahora Madrid" porque "el contenido final del proyecto Madrid Central no se corresponde con los compromisos que el Ayuntamiento había adquirido con los comerciantes y empresarios".
Los afectados inciden en que sólo "somos autónomos y vecinos de Madrid preocupados por nuestros negocios". Blardony ha recordado que, por ejemplo, "en la hostelería, cuando se cierra el Centro, bajan las ventas un 17%. No nos oponemos a Madrid Central pero creemos que no se puede implantar de golpe con un 100% de medidas restrictivas". Este afectado critica que "Ahora Madrid predica el diálogo pero con nosotros no lo cumple". No obstante, han reconocido que el martes hablaron con la propia delegada de Movilidad y Medio Ambiente, Inés Sabanés. En un primer momento "no hubo intención por su parte de retomar un diálogo" pero en una segunda llamada este mismo miércoles han fijado una reunión para el jueves, según confirman a EL MUNDO.
Isabel García Yáñez, presidenta de de la Asociación de Comerciantes de Lavapiés y residente en el distrito, insiste en la preocupación por cómo van a poder moverse por el centro y destaca la importancia de que "los comerciantes también tengamos, como los residentes, invitaciones para que nuestros clientes puedan venir, porque el barrio no lo hace sólo el que vive sino también el que trabaja. Si desaparece el comercio, se convierte en un parque temático".
El Ayuntamiento, conciliador
Por su parte, desde el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento señalan a este periódico que han hablado con esta plataforma y "como han hecho hasta ahora muchas de las asociaciones que la componen y con todos los colectivos que lo piden, también se reunirá con sus miembros".
Pero no se plantea retrasar su implantación. "Son las fechas navideñas en las que se produce mayor saturación en el distrito Centro y cuando es más importante tomar medidas para garantizar que la calidad del aire no sea nociva para la salud, así como la fluidez del tráfico y el transporte público".
Recuerda el Consistorio que "desde que hace tres años se inició la redacción del Plan A de Calidad del Aire y Cambio climático, en el que se enmarca Madrid Central, han mantenido numerosas reuniones para escuchar las necesidades de los diferentes colectivos y agentes sociales y empresariales y hacer compatibles sus intereses con los del interés general, que pasan por reducir la contaminación y preservar la salud pública". Para el Gobierno de Carmena "la prioridad es la salud" y señalan que "Madrid lleva una década incumpliendo los niveles de contaminación, que es nociva y causa miles de muertes prematuras".
También indican en el Palacio de Cibeles que "algunas de sus peticiones ya han sido aceptadas, como que los trabajadores que acaben su jornada tras el cierre del transporte público tengan un permiso para acceder en vehículo privado".
Fuente: El Mundo