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09/06/2016

El Museo de Teruel muestra el rico legado patrimonial del Instituto Vega del Turia

La exposición podrá visitarse hasta el próximo 17 de julio

El Museo de Teruel muestra el rico legado patrimonial del Instituto Vega del Turia
Fuente: El Museo de Teruel muestra el rico legado patrimonial del Instituto Vega del Turia / DPT
 
Todo está preparado para la inauguración de una nueva exposición temporal en el Museo de Teruel. Una muestra diferente, que va a permitir a los visitantes conocer uno de los fondos patrimoniales más ricos que posee la capital pero a su vez más desconocidos: los que alberga el Instituto de Enseñanza Secundaria Vega del Turia, que desde su creación en 1845 ha ido obteniendo y acogiendo una gran multitud de elementos que bien merecen una exposición como ésta.

“La linterna de Aristóteles. IES Vega del Turia: 170 años de Ciencia y Educación”, presentada este jueves y que estará abierta al público hasta el próximo 17 de julio, ha sido organizada por el Museo de Teruel, la consejería de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón y el propio centro educativo, y se celebra en el marco de las X Jornadas de Institutos Históricos como sin duda es el IES Vega del Turia.

Hablar de ese espacio educativo es hacerlo de uno de los centros de mayor historia del país. El Instituto Provincial de Teruel, hoy Vega del Turia, se estableció el 13 de noviembre de 1845 mediante una Real Orden publicada en el Boletín de Instrucción Pública, en las mismas fechas en las que se hizo lo propio en localidades como Figueras, Badajoz, Orihuela, Tarragona o Gerona.

A lo largo de sus 170 años de vida, el Instituto ha ocupado diversos edificios, llegando a estar ubicado en el siglo XIX en cuatro inmuebles diferentes. Inicialmente se instaló en el Convento de Trinitarios, solar actual de la Casa de Cultura. En 1869, la Diputación decidió construir un nuevo edificio, para lo que compró el antiguo Ayuntamiento del siglo XV situado en la Plaza de la Catedral y el 4 de junio de 1876 se inauguró el nuevo edicifio. Esa sería la sede hasta que en el año 1950 se presentó el nuevo inmueble en un acto presidido por el ministro de Educación Nacional, el turolense José Ibáñez Martín.

El diputado delegado del Área de Cultura, Turismo y Bienestar Social, Miguel Iranzo, ha presentado este jueves la nueva exposición y ha podido ver en primera persona una representación de las ingentes cantidades de interesante material didáctico e histórico que posee el IES Vega del Turia. Tras esa visita, ha querido invitar a todos los turolenses y también a los visitantes de otros rincones del país a que acudan al Museo de Teruel a ver la exposición “porque así conocerán, a través de los fondos que aquí se contemplan, cómo era la formación en aquellos años, la manera de enseñar que tenían los profesores de la época o qué utensilios y medios empleaban para conocer la realidad que tenían alrededor”.

Como ha recordado Iranzo, el Museo de Teruel “se preocupa y ocupa de mostrar los orígenes de nuestro territorio desde la antigüedad y con esta nueva exposición temporal se vuelve a poner de manifiesto”. En ese sentido, el diputado ha recalcado que el espacio museístico de la Diputación Provincial de Teruel “acoge una nueva manera de mostrar la historia de nuestro territorio y lo hace gracias a la generosidad de todas aquellas personas que pensaron que el IES Vega del Turia era el emplazamiento ideal para albergar unos materiales de enorme valor histórico y didáctico”.

Iranzo ha puesto en valor que la exposición que este jueves se ha presentado “es fruto del trabajo de muchas personas que utilizaron todo lo que aquí se expone, junto a numerosos elementos más, para la formación de un gran número de generaciones de nuestra provincia”. Por ese motivo, aludiendo a que todo este legado se encontraba en Teruel, ha subrayado que “tenemos aquí, en nuestra propia capital, unos elementos y documentos históricos de primer nivel que debemos preservar, además de mostrarlos para que todos nuestros visitantes, y también los propios turolenses, puedan conocer un pedazo muy importante de nuestra historia”.

Durante su elocución tampoco ha querido olvidarse de la importante labor que ha desarrollado el centro educativo en su dilatada trayectoria y ha reconocido el trabajo de todos los que han discurrido por sus aulas en sus más de 170 años de historia. Unas clases, ha recordado, “por las que han salido un buen número de mentes brillantes sin las que hoy nuestra provincia y también nuestro país no serían iguales”, ha concluido.

Importante legado patrimonial

Muchos y muy variados son los fondos documentales y objetos que conforman el legado patrimonial del IES “Vega del Turia”. Los materiales utilizados para la docencia desde el siglo XIX han sido denominados como “patrimonio histórico-educativo”, ya que deben su singularidad a su carácter histórico y también educativo. Los centros educativos como es el turolense, con la intencionalidad de obtener medios humanos y económicos para la preservación y puesta en valor de todos los elementos, promovieron la creación de la Asociación Nacional para la Defensa del Patrimonio de los Institutos Históricos, que fomentan la celebración de estas jornadas.

Entre los cuantiosos elementos histórico-educativos que conserva el IES Vega del Turia y que se podrán ver en las salas del Museo de Teruel destacan algunos de los 742 pliegos del Herbario de Francisco Loscos y algunos de los 1.356 pliegos del Herbario de Bernardo Zapater donados por sus autores al Instituto Provincial; documentación y ejemplares de la Colección de minerales y rocas formada por la Comisión del Mapa Geológico destinada al instituto Provincial de Teruel por Orden de la Dirección General de Instrucción Pública de 1891; el Fondo Víctor Pruneda (1809-1882) constituido por un conjunto de manuscritos del periodista y político republicano. Son más de 5.000 cuartillas, unas de carácter autobiográfico (3.600) y otras que tratan sobre acontecimientos políticos que remiten a sucesos vividos por Pruneda entre 1840 y 1870.

En la muestra también podrán verse documentos y actas diversas; libros de ciencia del s. XIX e inicio del s. XX como el primoroso Règne Animal disposé en tableaux méthodiques. Tomos I y II o el libro Appareils de Physique; láminas murales, de la primera mitad del siglo XX de Antonio Vallardi Editore (Milán), de la Vallardi Americana, de Editorial Doktor te Neues (Alemania) y Editorial Jover SA (Barcelona); Cajas de muestras francesas, del siglo XIX procedentes de la mítica Casa Deyrolle comprometida durante cerca de dos siglos en la explicación de las Ciencias Naturales y cuyas puertas todavía siguen abiertas en el 46, rue du Bac de París; Cajas de muestras de Luis Soler Puyol; Placas de vidrio de linterna; maquetas, máquinas e instrumentos de física, como un Modelo de máquina de vapor adquirido por el Instituto en el curso 1860-61, un Espectroscopio de la misma época o una magnífica Máquina dieléctrica de Carré,adquirida en el curso 1894-95; microscopios y material de laboratorio de inicio del siglo XX como un Estuche con los minerales de la escala de dureza de Mohs, adquirido en el curso 1882-83.

La muestra se completa con ejemplares de animales naturalizados procedentes de los cinco continentes, buena parte de ellos adquiridos siendo director del Instituto D. Pedro Andrés y del catedrático de Historia Natural D. Raimundo de Canencia y Castellanos, profesor del Instituto Provincial, doctor en Farmacia, Farmacéutico de Cámara de S. M. Isabel II, Caballero de la Orden de Carlos III y de la Militar de San Fernando, Subdelegado de Farmacia y Comisionado provincial para la Exposición Universal de Madrid y París. Un significativo número de estas piezas fue naturalizado por D. José María Benedito, cuyo taller también dejó obras memorables en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.

LA EXPOSICIÓN AL DETALLE

Colecciones de zoología

El Museo de Ciencias Naturales del IES “Vega del Turia” cuenta con una nutrida colección de ejemplares, algunos de ellos de gran antigüedad y cuyos primeros registros se remontan a 1874. Durante ese curso, el Instituto se abasteció de un número considerable de muestras, algunas de ellas procedentes del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Pero posiblemente la época más destacada comienza a partir del año 1875, cuando en los registros aparece un donante de especial categoría, el valenciano José María Benedito Mendoza. Éste es el padre de una de las sagas de taxidermistas más prestigiosas de España. Establecido en Valencia, su negocio surtía de objetos de Historia Natural (animales naturalizados, minerales y otros objetos de interés biológico o geológico) a coleccionistas e instituciones de enseñanza como nuestro Instituto Provincial.

Su legado propició que en los años siguientes sus hijos, José María y Luis, se convirtieran, sin ninguna duda, en los mejores texidermistas españoles de principios del siglo XX. Entre las especies expuestas se encuentran muchos ejemplares de estos renombrados taxidermistas de los siglos XIX y XX.

En la exposición apuntamos como de especial relevancia, por su singular belleza y perfección en la colocación de las plumas y el porte, el Colimbo ártico y el Colimbo chivo. También ejemplos de casi todos los grupos animales que se encuentran en sus colecciones y huesos de animales entre los que se pueden encontrar esqueletos de algunas aves, por citar un ejemplo.

Colecciones de geología
 
Buena parte de los ejemplares de Geología que se han seleccionado para la presente exposición datan de finales del siglo XIX, según consta en el Registro cronológico del Gabinete de Historia Natural, catálogo de objetos adquiridos para el Gabinete de Historia Natural que el IES “Vega del Turia” conserva en sus archivos. Así, por ejemplo, en la muestra podrá verse un estuche con la “Escala de dureza de Mohs” que fue adquirido por el Instituto Provincial de Teruel en el curso 1882-83.

Entre las piezas aportadas por la Sección de Geología del antiguo Gabinete de Historia Natural del Instituto Provincial de Teruel a la exposición destaca la presencia de dos ejemplares de marga bituminosa finamente laminada procedentes de los yacimientos de edad Miocena de la localidad de Libros (Teruel). Cada una de esas placas rocosas contiene un magnífico ejemplar fosilizado de “Rana pueyoi” con la delicada impresión mineralizada de una parte de sus tejidos. En los años 50 del siglo XX, estas rocas de origen lacustre fueron el combustible que hacía funcionar los hornos anexos a la explotación minera de azufre del municipio turolense de Libros.

El herbario nacional

El Herbario de Bernardo Zapater, sacerdote nacido en Albarracín y que adquirió una gran preparación científica e intelectual, y que atesora el IES “Vega del Turia”, está compuesto por 1.356 pliegos. Estas plantas llegaron en fecha desconocida, si bien posteriormente a la muerte del naturalista en 1907, según la opinión de Dimas Fernández-Galiano, catedrático de Ciencias Naturales muchos años en este centro. Aunque la mayoría de ellas fueron recolectadas por Zapater, también las hay de otros autores, como Pau (farmaceútico y botánico natural de Segorbe) y Loscos.

Casi todas las plantas están identificadas con un nombre científico y la localidad donde fueron recogidas y en algunas aparece la fecha de recolección. Este herbario presenta una característica que lo hace singularmente interesante: se trata de un herbario de trabajo y no de exposición, por lo que su presentación artística no es especialmente llamativa, pero resulta valiosísima la espontaneidad con la que están redactadas las papeletas que las rotulan, quizá escritas en el momento de su recogida.

De las placas linterna al PowerPoint, pasando por las diapositivas

Hoy en día, realizar un pase de presentación de PowerPoint ayudándonos de un proyector y un ordenador en el aula es muy corriente, pero hace 50 años esto era impensable. Antes de los proyectores se utilizaba un proyector de diapositivas y éste a su vez tenía un precursor, el diascopio. El término “placa linterna” proviene del nombre que recibió el mecanismo precursor del diascopio.

El centro cuenta con una magnífica colección de más de 700 placas, de las que se ha escogido una pequeña selección para esta exposición. Las colecciones fueron elaboradas principalmente por la editorial española Espasa-Calpe y la francesa Mazo, y se ha intentado reunir piezas de todas las temáticas, desde historia del arte hasta temas más concretos como la maquinaria agrícola, en un intento de dar una visión del vasto número de placas linterna y temáticas presentes en la colección del Instituto.

La imagen en la educación

La colección de láminas murales del Museo de Ciencias Naturales contiene series muy diferentes en cuanto a temática, edición, antigüedad y estilo, pero todas de gran belleza e interés. Desde las más antiguas a las más recientes, todas ellas presentan un atractivo diferente y son de temática muy variada (botánica, física...).

La colección consta de 78 ejemplares, de los cuales 31 son anteriores a 1960. Sin embargo, no se ha pretendido solamente recopilar aquellos materiales que formaran parte del patrimonio educativo de los centros denominados históricos, sino el estudio de la renovación de la imagen y la ilustración para la transmisión del conocimiento científico en la educación.

Colecciones de cajas de muestras

Las cajas de muestras, también conocidas como cajas enciclopédicas o pedagógicas, son cajas expositivas que formaron las colecciones de los primeros Museos Pedadógicos en todo el mundo. Inicialmente procedían en su mayor parte de Francia y Alemania.

El Museo de Ciencias Naturales del IES Vega del Turia, entonces Instituto Provincial de Teruel, cuenta con más de sesenta cajas enciclopédicas; algunas formaban parte del gabinete de Historia Natural, pero la mayoría pertenecían al gabinete Agronómico, que era independiente del primero y del que se tiene constancia, al menos, desde el año 1879.

La mayor parte muestran productos naturales y productos obtenidos directa o indirectamente de aquellos, y otras son mitad lámina y mitad muestrario. Parte de las cajas de esta colección han sido restauradas por expertos del Museo Provincial de Teruel con fondos donados por entidades públicas y privadas, se han mantenido en todas los textos en castellano, escritos a máquina y de origen desconocido, que aparecen en etiquetas pegadas sobre los textos originales en francés.

Los modelos en la enseñanza de las ciencias naturales

Desde el comienzo de la educación en España se contempló la enseñanza de las Ciencias Naturales con carácter genérico en todos los planes de estudios. Para la docencia de la zoología, botánica o geología, se decidió “la necesidad de que todos los centros educativos contaran con gabinetes, laboratorios, jardín botánico, instrumentos, máquinas, colecciones y cuanto sea necesario para la enseñanza de las ciencias que en él se expliquen”.

Posteriormente, se aumentaron los fondos con una colección de minerales y rocas. Otra de zoología, en la que existan las principales especies, y cuando no, láminas que las representen. También un jardín botánico y herbário dispuesto metódicamente.

En este entorno, el Instituto Vega del Turia comienza a acumular la mayoría del material que se expone en la muestra, entre otros los modelos anatómicos humanos, de plantas y animales.

El gabinete de física y química

La colección de instrumentos y aparatos del Gabinete de Física y Química está compuesto, en la actualidad, por más de 80 piezas, que fueron adquiridas en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. La muestra es un ejemplo de la evolución de la ciencia y su vinculación con la enseñanza en este período.

Fondo antiguo de la biblioteca

Los amplios fondos documentales antiguos de la biblioteca del “Vega del Turia”, o “Fondo Antiguo del Instituto”, empezaron a recibir la atención que merecen sólo en tiempos recientes.

En la década de los noventa del siglo pasado comenzó su inventariado, que se prolongaría, con distintos grados de dedicación e intensidad, hasta 2010, año en que se les dio ubicación propia y se acometió la fase de ordenación y catalogación, con el doble objetivo de asegurar una conservación idónea y facilitar su consulta. El “Fondo Antiguo” se compone principalmente de una colección bibliográfica (sobre todo libros del siglo XIX y primera mitad del XX, pero con algunos del XVI y XVII y el XVIII), una hemeroteca histórica (revistas del XIX y primera mitad del XX) y el “Fondo Víctor Pruneda” (formado por los manuscritos de este destacado político del siglo XIX y diversas publicaciones posteriores relacionadas con él). En la exposición están representados tanto el cuerpo principal del “Fondo Antiguo”, con dos libros y una muestra de la hemeroteca histórica, como el “Fondo Víctor Pruneda”, con un cuadernillo de los diarios.

La documentación archivística

Desde diciembre de 1845, la actividad del ahora IES “Vega del Turia” ha generado ingentes e interesantes huellas documentales en sus más de ciento setenta años de actividad académica, fiel reflejo de sus historia, pero también de sus alumnos y de la sociedad que le tocó vivir.

Desde que abrió sus puertas, el centro generó documentación relativa a su propia labor, pero también por las tareas administrativas e incluso las actividades al margen de su función docente. En cuanto a la labor académica, disponen de los libros de memorias, los expedientes, nombramientos del profesorado, diversos tipos de libros de actas: de notas, del Consejo de Disciplina...

En la muestra se exhibe una parte de los documentos más significativos del Archivo Histórico del Instituto “Vega del Turia”, que es un fondo documental de un valor inestimable para la ciudad de Teruel, ya sea por la antigüedad del mismo, o porque de su conservación, catalogación y estudio depende en gran parte de la preservación de un fragmento fundamental de la historia de Teruel, al menos desde 1845. 
El Museo de Teruel muestra el rico legado patrimonial del Instituto Vega del Turia
El Museo de Teruel muestra el rico legado patrimonial del Instituto Vega del Turia / DPT
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KakaoT: La aplicación para pedir taxis oficiales (equivalente a Uber), muy útil si te cansas del transporte público a altas horas de la noche. ¿Cómo moverse?: Conectividad y Transporte Tarjeta T-Money: Nada más llegar al aeropuerto o en cualquier tienda de conveniencia (como CU o GS25), compra una tarjeta T-Money física o digital. Es una tarjeta recargable que sirve para pagar el metro, los autobuses e incluso en algunas tiendas. Internet: Lo más cómodo es llevar una eSIM contratada desde casa o alquilar un Pocket WiFi en el aeropuerto al aterrizar. La conexión en Corea es de las más rápidas del planeta, así que volarás digitalmente. ¿Dónde comer y qué pedir? Comer en Corea es una experiencia social increíble. En algunos restaurantes elegantes con suelo de tatami, es obligatorio quitarse el calzado en la entrada. Olvídate de los modales occidentales: aquí se comparte todo al centro de la mesa. Platos que debes probar sí o sí: Kimchi: Es un icono de la cocina coreana. 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Seúl y otras ciudades de Corea vibran de noche. Si te cansas de caminar, puedes vivir la experiencia de un Noraebang (un karaoke privado donde cantar a pleno pulmón con amigos) o relajarte en un Jjimjilbang (un spa tradicional coreano abierto las 24 horas que cuenta con saunas de sal, zonas de descanso y los famosos cascos de toalla enrollada en la cabeza estilo "huevo duro"). Lo mejor en el resto de Corea del Sur Si ya te enamoraste de la capital, prepárate porque el resto del país guarda auténticos tesoros que van desde la historia imperial hasta paraísos naturales volcánicos. Aquí tienes las paradas obligatorias para completar tu viaje: Gyeongju: El museo sin paredes. Si te interesa la historia, esta ciudad es una visita obligada. Gyeongju fue la capital del antiguo Reino de Silla durante casi mil años. Hay que visitar el Templo Bulguksa (una obra maestra de la arquitectura budista) y la Gruta de Seokguram en la montaña, ambos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En el centro de la ciudad, pasea por el parque de los grandes túmulos funerarios reales (Daereungwon). Busan: Playas y templos junto al mar. Es la segunda ciudad más grande de Corea y ofrece un ambiente completamente diferente al de Seúl, mucho más relajado y marinero. Hay que ver el Templo Haedong Yonggungsa, A diferencia de la mayoría de los templos coreanos (que están en las montañas), este está encaramado directamente sobre los acantilados frente al mar. Gamcheon Culture Village: Un colorido pueblo de casas escalonadas en la colina, lleno de arte urbano, callejones laberínticos y miradores alucinantes. Mercado de pescado de Jagalchi: El mercado de marisco más grande del país, donde puedes probar pescado ultra fresco. La Isla de Jeju: El "Hawái" coreano. Situada al sur del país, esta isla volcánica es el destino de vacaciones favorito de los propios coreanos y un paraíso natural, considerada una de las maravillas naturales. Allí podrás conocer a las Haenyeo, mujeres, muchas de ellas octogenarias, que practican el buceo libre a pulmón hasta a 10 metros de profundidad sin bombona de oxígeno para pescar marisco fresco. Su valentía y tradición forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. También hay que subir a la cima volcánica Seongsan Ilchubong (perfecta para ver amanecer), las cascadas de Cheonjiyeon y recorrer alguna de sus rutas costeras flanqueadas por campos de mandarinas y estatuas de piedra volcánica (Dolhareubang). Jeonju: Tradición y el origen del plato nacional. Si buscas el verdadero sabor de la cultura tradicional y de la gastronomía, este es tu sitio. Su Aldea Tradicional (Jeonju Hanok Village) cuenta con más de 800 casas de estilo clásico. Además, Jeonju es mundialmente famosa por ser la cuna oficial del Bibimbap (el plato de arroz con verduras, carne y salsa picante servido en cuenco caliente), así que comer aquí es obligatorio. De compras por Corea Corea del Sur es un auténtico paraíso para las compras, y lo mejor es que puedes encontrar desde auténticas joyas culturales hasta productos de tecnología y cosmética a precios imbatibles que en Europa o América costarían el doble. Aquí tienes la guía definitiva de qué comprar y qué resulta especialmente económico: Cosmética Coreana: La gran ganga. Si hay algo que vale la pena comprar en cantidades industriales en Corea, es cosmética. Las marcas locales como Innisfree, Etude House, Missha o Laneige son famosas en todo el mundo por su calidad innovadora. Mascarillas faciales de un solo uso (pueden costar desde menos de 1 euro la unidad en tiendas como Olive Young), cremas hidratantes, protectores solares de textura ultraligera y tintes labiales. En Seúl encontrarás tiendas en cada esquina (especialmente en el barrio de Myeongdong) con ofertas constantes de "compra 10 y llévate 10 gratis" o packs promocionales muy económicos. Papelería creativa y diseño cuqui. A los coreanos les encanta el diseño bonito y minimalista. Las tiendas de papelería son un peligro porque querrás llevártelo todo: Agendas, libretas ilustradas, washi tapes (cintas decorativas), pegatinas y estuches con diseños adorables de personajes locales como los de Kakao Friends o Line Friends. Son económicos (suelen costar pocos wones), ocupan muy poco espacio en la maleta y son el regalo perfecto y original para amigos y familiares. Té verde de Jeju e infusiones tradicionales. La isla volcánica de Jeju y la zona de Boseong son famosas por sus plantaciones de té. Entre los mejores está el té verde orgánico de alta calidad o tés tradicionales coreanos a base de raíces y frutas (como el omija, el té de cinco sabores, o el yuja-cha, una mermelada dulce de cítricos que se mezcla con agua caliente). Son ligeros, fáciles de transportar y una forma deliciosa de revivir el viaje al volver a casa. Calcetines originales y divertidos. Puede sonar a tópico, pero los calcetines en Corea son toda una institución cultural. Calcetines con estampados hipercoloridos, caras de dibujos animados, animales, obras de arte famosas o motivos típicos coreanos. Se venden en puestos callejeros (como en los mercados de Myeongdong o Hongdae) por precios ridículos (a veces a 1 o 2 euros el par). Tienen una calidad excelente, son súper suaves y duraderos. Palillos y juegos de cubiertos de acero inoxidable. A diferencia de Japón o China, donde se usan palillos de madera o bambú, en Corea tradicionalmente se utilizan palillos planos de acero inoxidable, acompañados de una cuchara alargada. Son también un original recuerdo para practicar al volver a casa. También vale la pena comprar un juego de cubiertos tradicionales coreanos (sujeo), a menudo decorados con grabados de nácar o estuches elegantes. Es un recuerdo con mucha identidad cultural, barato y que durará toda la vida en tu cocina. Buen viaje (Annyeonghi gaseyo) Cuando el avión despegue de vuelta a casa y dejes atrás el mar de luces de Seúl, el aroma a brochetas picantes de los mercados callejeros y el murmullo de las olas en las costas de Jeju, comprenderás que Corea del Sur deja una huella imborrable. No te llevarás solo una maleta llena de cosmética, calcetines coloridos y recuerdos únicos; te llevarás la calidez de su gente, el compás de una cultura que honra su pasado mientras acelera hacia el futuro y la certeza de que este viaje no fue solo un destino marcado en el mapa, sino un capítulo inolvidable de tu propia historia. Buen viaje (Annyeonghi gaseyo).

De la piedra milenaria al cristal futurista: un viaje por la esencia de la China eterna

13/07/2026

De la piedra milenaria al cristal futurista: un viaje por la esencia de la China eterna

China no se visita, se experimenta. China es un país que no te deja indiferente; es un choque de escalas, de tiempos, de historias y de tecnología. El itinerario que comienza en los mostradores de Air China en Madrid, no es solo un vuelo directo de larga distancia; es un puente temporal que nos traslada a un universo donde el tiempo se mide en dinastías y la seda aún se hila a mano. Al llegar a un aeropuerto como el de Pekín-Daxing, lo primero que golpea al viajero no es el caos (como muchos esperan), sino un orden tecnológico casi abrumador y una primera visión de la capacidad china en cualquier modalidad. Cualquiera de los más de 100 millones de pasajeros que recibe al año no tarda más de 8 minutos en llegar a su puerta de embarque desde el centro, está equipado con reconocimiento facial para el check-in y sistemas robóticos de estacionamiento. Además, cuenta con un centro de transporte intermodal subterráneo que conecta directamente con trenes de alta velocidad que te llevan al centro de Pekín en menos de 20 minutos. Esta es solo la primera impresión de este país, a lo largo del viaje que propone Chinavisión Travel, especialistas en dar a conocer China a los turistas españoles. Un viaje en el que uno puede sentir el olor a comida callejera en un viejo callejón hutong cercano que, como las grandes avenidas presumen de una limpieza impecable y la sensación de seguridad absoluta. Donde el efectivo es casi una reliquia. Todo se mueve con códigos QR (Alipay o WeChat), o cámaras de reconocimiento facial que también permiten el pago, sin otro requisito, conviviendo con templos milenarios y maravillosos paisajes. Es como haber aterrizado en el año 2050 pero con los pies en la dinastía Ming. Explorar China es como hojear un libro de historia que cobra vida. El itinerario que propone Chinavisión Travel nos lleva por el "Triángulo de Oro" (Pekín, Suzhou, Hangzhou y Shanghái), donde cada parada revela una faceta distinta de la identidad asiática. Lo esencial de Pekín Hay que comenzar, naturalmente, por Pekín, una ciudad de escala titánica. La llegada es el impacto de lo colosal. Lo primero que nos golpea son las grandiosas medidas: avenidas de seis carriles, nudos de autopistas que parecen imposibles y una arquitectura que busca, ante todo, imponer respeto, y que también sirve de gigantescas pantallas donde mostrar todo tipo de productos de lujo... en un país que se dice comunista. De lo que más sorprende nada más pisar la calle es que, a pesar del tráfico denso, los miles de scooters eléctricos que inundan las calles no hacen ruido; se deslizan a nuestro lado como fantasmas, algo con lo que hay que tener precaución, ya siguen sus propias normas de circulación y entre ellas no siempre está el respetar los pasos de cebra. También sorprende la cantidad de coches eléctricos que ya hay en la ciudad, se calcula que más de la mitad ya lo son. Tras la breve estancia en algunos de los grandes hoteles (hay 190 de cinco estrellas en la ciudad), toca ir a lo esencial porque Pekín es gigantesco – 16.410 km² de superficie (el doble que toda la Comunidad de Madrid) y 22 millones de habitantes–. Y la primera visita es a la mítica Plaza de Tiananmén. Es el punto de partida obligado. No es solo una plaza, es mucho más que un espacio público; es el centro simbólico y político de China. Con una extensión de 44 hectáreas, es una de las plazas más grandes del mundo, y ha sido el escenario de los eventos más definitorios de la historia moderna del país. Su nombre significa "Plaza de la Puerta de la Paz Celestial", en referencia a la entrada principal a la Ciudad Prohibida que se encuentra en su extremo norte. Fue aquí donde Mao Zedong proclamó la fundación de la República Popular China en 1949. La plaza alberga edificios de gran importancia, como el Gran Salón del Pueblo (sede del Parlamento) y el Mausoleo de Mao Zedong, donde su cuerpo está embalsamado, como el de Lenin en la Plaza Roja de Moscú. A nivel internacional, es recordada principalmente por las protestas pro-democracia de 1989, que terminaron con una intervención militar. Hoy en día, es un lugar de altísima seguridad lleno de vallas que hace complicado el acceso al centro de la plaza, por lo que mejor ir con tiempo, y un destino imprescindible para entender la compleja identidad de la China contemporánea. Un palacio con 9.999 habitaciones El siguiente paso es la Ciudad Prohibida (se llama "Prohibida" porque, durante siglos, nadie podía entrar o salir del recinto sin el permiso explícito del emperador), se trata del complejo palaciego más grande del mundo; cruzando el Puente de las Aguas Doradas se entra en un complejo de 980 edificios y hay que prepararse para recordar los bellos nombres que aquí, y en toda China, tienen los palacios, jardines y monumentos: Salón de la Armonía Suprema, Puerta de la Pureza Celestial, Palacio de la Longevidad Tranquila, Pabellón de los Mil Otoños, Pabellón de la Fragancia de Buda, Salón de las Olas Generosas, Jardín del Humilde, Pabellón de la Luna que se encuentra con la Brisa, Altar de la Oración por las Buenas Cosechas... y así por miles en todo el país. Se dice que el palacio tiene 9.999 habitaciones, porque solo el Cielo podía tener 10.000. Es una obra maestra del Feng Shui. Todo el complejo está alineado de norte a sur y los colores predominantes son el amarillo (color exclusivo del emperador) y el rojo (buena fortuna). En las esquinas de los tejados, hay filas de pequeñas figuras de cerámica. Representan animales mitológicos y su función era proteger el edificio de los incendios y los malos espíritus. Cuanto más importante era el edificio, más figuras tenía; el Salón de la Armonía Suprema es el único que tiene el máximo permitido. En el sistema de construcción de las dinastías Ming y Qing, el número de figuritas siempre debía ser impar (3, 5, 7 o 9) según la importancia del edificio. El Salón de la Armonía Suprema es el único edificio en toda China que tiene permiso para romper esta regla y llevar 10, lo que reafirma que es el lugar de mayor rango de todo el imperio. Una muralla de 21.000 kilómetros El siguiente paso en el viaje es la Gran Muralla China, aunque, en realidad, habría que hablar de murallas, porque no es una sola línea continua, sino una red de murallas, fosos y torres de vigilancia construidas por diferentes dinastías a lo largo de más de 2.000 años. Su objetivo principal no era solo frenar invasiones (principalmente de los nómadas mongoles), sino funcionar como un sistema de fronteras, controlar el comercio de la Ruta de la Seda y servir como una "autopista" elevada para transportar tropas rápidamente. La sección más famosa y mejor conservada (la que construyó la dinastía Ming) mide unos 8.800 km. Aunque se ha dicho lo contrario, no se ve desde el espacio. Para su construcción se utilizaron diversos materiales, en las zonas desérticas usaron arena, grava y ramas de tamarisco. En las montañas, piedra caliza tallada. Pero el gran secreto de la dinastía Ming (la sección más famosa) fue el mortero de arroz pegajoso. Mezclaron cal con caldo de arroz flotante, lo que creó una especie de cemento súper flexible y resistente que evitó que creciera maleza y soportó terremotos. La construcción de la primera gran fase de la muralla (bajo el emperador Qin Shi Huang) fue sumamente costosa. Para financiarla, además de exprimir a la población con impuestos, el emperador creó una de las primeras loterías registradas de la historia. La excursión permite disfrutar de esta maravilla del mundo durante unas horas. Para aprovechar el día, vale la pena una parada para hacerse una foto frente al estadio Nacional de Pekín, construido para ser sede de los Juegos Olímpicos de Verano de 2008 y que se conoce popularmente como nido de pájaro. Después, una visita a una fábrica de perlas y recorrer uno de sus hutongs en Rickshaws, su nombre proviene del término japonés jinrikisha, que significa "vehículo impulsado por fuerza humana” y es que es el conductor quien pedalea para avanzar. Al caer la noche, hay que pasear por la calle peatonal Wangfujing, que es un festín sensorial, y cenar un buen pato a la pekinesa. Antes de abandonar Beijing hay que hacer una visita al Templo del Cielo, ubicado en un parque donde los jubilados practican Tai Chi y juegan al Jianzi o bádminton con los pies, este templo es una joya de la arquitectura Ming. Allí está el llamado Muro del Eco que tiene una curiosidad acústica increíble. Si dos personas se colocan en extremos opuestos del muro circular y susurran, pueden escucharse perfectamente gracias a la curvatura y densidad del material. También está el Ciprés de los Nueve Dragones: Un árbol de más de 500 años cuyas ramas retorcidas parecen dragones trepando hacia el cielo. Los locales creen que su forma retorcida es producto de la energía espiritual del Templo del Cielo. Es el símbolo de la longevidad y un lugar sagrado para la fotografía. Paraíso en la Tierra La siguiente etapa del viaje supone pasar de la monumentalidad de la Gran Muralla y los grandes palacios al romanticismo de las "ciudades del agua". En China hay un proverbio clásico que dice: "En el cielo está el paraíso, y en la tierra están Suzhou y Hangzhou". Suzhou, la "Venecia de Oriente", es un oasis de elegancia clásica donde el agua y el arte se fusionan. Famosa por sus canales serpenteantes cruzados por puentes de piedra milenarios y sus exquisitos jardines tradicionales —diseñados meticulosamente para recrear paisajes naturales a escala microscópica—. El Jardín Liuyuan (también conocido como el Jardín de la Demora) es uno de los tesoros más grandes de la arquitectura paisajística china. No es un jardín cualquiera; está considerado uno de los cuatro jardines clásicos más famosos de toda China. Al avanzar hacia el sur se llega a Hangzhou, la capital del té y la naturaleza, cuyo corazón late a orillas del legendario Lago del Oeste (Xi Hu). Este paisaje, que parece sacado de una pintura tradicional con sus pagodas recortadas entre la niebla y sus sauces llorones, ha inspirado a poetas y emperadores durante siglos. Hangzhou ofrece una desconexión total a través de sus colinas verdes, donde se cultiva el famoso té verde Longjing (Pozo del Dragón). Es un destino donde la espiritualidad de los templos budistas, como el de Lingyin, se mezcla de forma única con la serenidad de sus aguas, cerrando con broche de oro una de las rutas más bellas de toda China. Rumbo al futuro Si Suzhou y Hangzhou son el alma de la China antigua, Shanghái, última etapa del viaje, es el sistema nervioso de la China del futuro. Es el lugar donde el té Longjing se cambia por un espresso y las barcas de madera por trenes Maglev que flotan a 431 km/h. Llegar a Shanghái es como aterrizar en el set de rodaje de una película de ciencia ficción. La ciudad es un duelo visual constante: de un lado del río Huangpu está Puxi, más conocida como el Bund, un desfile de edificios coloniales que parecen sacados del Londres de los años 20; del otro, Pudong, un bosque de rascacielos que parecen diseñados por un arquitecto que viajó en el tiempo. Como casi siempre en toda China, salen al paso los contrastes. En una misma mañana uno puede perderse en las callejuelas de la Antigua Concesión Francesa y diez minutos después estar rodeado de pantallas LED gigantes y robots que te sirven el café en Nanjing Road. O visitar el Museo de Shanghái, dedicado al arte chino antiguo y que contiene más de 120.000 piezas y después subir a la Torre de Shanghái, que no solo es un gigante de cristal; es un recordatorio de que en esta ciudad el único límite es el cielo, y a veces ni eso, cuando la niebla abraza su cima a 632 metros de altura. Shanghái no se visita, se experimenta a través de sus luces de neón reflejadas en el río al anochecer. Un paseo en barco al anochecer es, seguramente, la experiencia visual más potente de todo el viaje y el broche de oro perfecto para un recorrido que empezó en la piedra milenaria de la Gran Muralla y termina en el brillo cromado de la metrópolis más eléctrica del mundo. No hay que olvidar la gastronomía china Un aspecto importante e imprescindible en cualquier viaje a China es el gastronómico. En el viaje que proponemos se incluyen todas las comidas. A diferencia de Occidente, donde cada uno pide su plato, en China la comida es comunitaria. Una gran variedad de platos se colocan en el centro para que todos prueben de todo. La mesa redonda elimina las jerarquías físicas: todos están a la misma distancia de la comida y de los demás, fomentando la conversación y la cercanía. En el centro de la mesa suele haber un gran disco de vidrio giratorio que suelen llamar "Lazy Susan" donde se ponen los distintos platos y permite que cada comensal se sirva del que quiera girándolo. Es importante girarlo despacio y con cortesía cuando nadie esté sirviéndose. No hay que sorprenderse si el arroz blanco llega al final. Se considera un "saciador" por si te quedaste con hambre. La sopa también suele servirse a mitad o al final de la comida para ayudar a la digestión. Un detalle de cortesía: Servir primero el té o los mejores trozos de comida a los demás (especialmente a los mayores o invitados) antes que a uno mismo es el mayor gesto de respeto en una mesa china. La cocina de Pekín está influenciada por la cercanía a Mongolia, el clima frío del norte y los banquetes de la corte imperial. Los sabores son más intensos, salados y con un uso generoso del ajo, el jengibre y la pasta de soja dulce. Imprescindible probar el Pato laqueado a la Pekinesa (Beijing Kaoya), es el rey indiscutible. La piel crujiente y la carne jugosa se cortan en finas lonchas frente al comensal. La tradición indica que el chef lo debe cortar en exactamente 108 lonchas, pero pocas veces se cumple... y nadie las cuenta. Se come enrollado en una fina tortita con tiras de pepino, cebolleta y salsa dulce de judía. Otros platos habituales en Pekin es la Olla caliente de Pekín (Beijing Huoguo) una especie de fondue con agua o caldo suave (no con aceite o queso) de herencia mongola. En ella se cocinan al momento finísimas láminas de carne de cordero, verduras, setas... que luego se mojan en una rica salsa de sésamo. Más información: https://www.chinavisiontravel.com Sobre Chinavisión Travel Chinavisión es una marca registrada de Wenjing Global S.L. Somos una agencia de viajes Mayorista/ minorista con sede en Madrid. Nuestro propósito es dar a conocer al mercado de habla hispana, el impresionante legado cultural de China , así como su actual pujanza. Nuestro personal esta formado por empleados chinos y españoles, con años de experiencia en el turismo emisor a China y en el turismo receptivo hacia España. Para la elaboración de nuestra programación de viajes a China contamos con la inestimable colaboración de importantes empresas del sector turístico, relacionadas con China, como son Air China, China Eastern Airlines, Capital Airlines, la Oficina Nacional de Turismo de China en España, que nos ayudan a dar a conocer a nuestros clientes lo mejor que el gigante chino puede ofrecer.

París se convierte en la capital mundial del gaming con 2.000 jugadores y 75 millones de dólares en premios

12/07/2026

París se convierte en la capital mundial del gaming con 2.000 jugadores y 75 millones de dólares en premios

Enrique Sancho   Tras el éxito de los Juegos Olímpicos del año pasado, la capital francesa afronta una nueva prueba internacional, de carácter muy distinto. La élite de los videojuegos competitivos ha encontrado un nuevo hogar este verano. Por primera vez en su historia, la Esports World Cup (EWC) sale de Arabia Saudita para celebrar su tercera edición en Europa. Desde el 6 de julio hasta el 23 de agosto de 2026, la vibrante ciudad de París acoge el evento de deportes electrónicos más grande del planeta. El centro de operaciones principal se ha instalado en el prestigioso recinto Paris Expo Porte de Versailles, transformando la capital francesa en un festival masivo que combina competición extrema, cultura geek y entretenimiento para todos los públicos.   Las cifras récord del evento   Para entender la magnitud de lo que está ocurriendo en París, basta con mirar los números que maneja la organización este año: Duración: 7 semanas de competición ininterrumpida. Participación: Más de 2,000 jugadores de élite y 200 clubes internacionales provenientes de más de 100 países. Bolsa de premios: Un récord histórico de 75 millones de dólares a repartir entre todas las disciplinas. Variedad: 25 torneos en total que cubren 24 de los videojuegos más populares del mundo.   ¿Qué juegos están en el menú?   La EWC 2026 destaca por su diversidad, ofreciendo competiciones de primer nivel divididas en grandes categorías para satisfacer a cualquier fanático del gaming: Tácticos y Shooters: Counter-Strike 2, VALORANT, Call of Duty: Black Ops 7, Rainbow Six Siege. Estrategia y MOBA: League of Legends, Dota 2 y torneos digitales de Ajedrez. Lucha y Deportes: Street Fighter 6, Tekken 8, Rocket League y Trackmania. Battle. Royale y Móviles: Fortnite (en su modo Reload), PUBG Mobile y Honor of Kings.   El Campeonato de Clubes: La joya de la corona   A diferencia de los torneos tradicionales donde solo importa el campeón de un juego individual, la EWC premia la consistencia global. El Club Championship cuenta con una bolsa reservada de 30 millones de dólares. Aquí, organizaciones multidisciplinarias gigantes como Team Vitality (los héroes locales franceses), G2 Esports, T1 o los vigentes defensores del título, Team Falcons, compiten entre sí sumando puntos con los resultados de sus divisiones en cada juego. El club que demuestre ser el más dominante y versátil en múltiples videojuegos se llevará el gran trofeo a casa.   ¿En qué consisten las "Pruebas"?   En total se celebran 25 eventos en 24 disciplinas de esports. En el mundo de los videojuegos competitivos, las pruebas varían drásticamente según la disciplina. En las siete semanas de competición se abarcan todos los grandes géneros del gaming competitivo: FPS, juegos de estrategia, títulos deportivos, MOBA, battle royale, juegos de lucha, juegos de carreras, ajedrez...   1. Pruebas por Objetivos y Rondas (Shooters Tácticos)   Juegos como Counter-Strike 2 o VALORANT se juegan en equipos de 5 contra 5. La prueba consiste en que un equipo debe plantar un artefacto explosivo en una zona designada y el otro debe evitarlo o desactivarlo. Se juegan a mapas completos; el primer equipo en ganar 13 rondas se lleva el punto del mapa.   2. Destrucción de la Base Rival (MOBA)   En League of Legends y Dota 2, la estrategia es total. También juegan 5 contra 5, y cada jugador controla a un "campeón" con habilidades únicas. La prueba consiste en avanzar de forma coordinada a través de un mapa custodiado por torretas automáticas para destruir el núcleo o base del enemigo (llamado Nexo o Ancestro). Estas partidas pueden durar entre 25 y 50 minutos llenos de tensión táctica.   3. Modos de Supervivencia Masiva (Battle Royale)   Para títulos como Fortnite o PUBG Mobile, la prueba cambia por completo: no es un cara a cara directo, sino un "todos contra todos". Docenas de equipos caen simultáneamente en una isla gigante con el objetivo de recolectar armas y recursos. A medida que una tormenta eléctrica reduce el espacio de juego, los equipos se eliminan entre sí. La prueba premia la supervivencia absoluta: el último equipo en pie gana.   4. Duelos 1 contra 1 (Lucha y Deportes Digitales)   Juegos como Tekken 8, Street Fighter 6 o los torneos de ajedrez virtual son el equivalente al tenis o al boxeo tradicional. Es un enfrentamiento directo e individual a base de reflejos puros o estrategia mental, donde el jugador que comete el más mínimo error queda fuera del torneo.   El Orgullo Hispano en París   La comunidad hispanohablante tiene varios de sus proyectos más potentes compitiendo codo con codo contra los gigantes asiáticos y norteamericanos en la EWC 2026:   Team Heretics (España): El club fundado por el creador de contenido TheGrefg es una de las organizaciones con más peso en la escena de shooters de Europa. Llegaron a la cita parisina pisando fuerte en el torneo de VALORANT y buscan arañar puntos vitales para el Campeonato de Clubes.   Movistar KOI (España): La alianza entre el streamer Ibai Llanos y el exfutbolista Gerard Piqué se mide a nivel internacional, especialmente en competiciones de estrategia y arenas de batalla como League of Legends.   9z Team (Argentina): La "Violeta" es el estandarte absoluto de América Latina en los juegos tácticos, destacando su presencia en las fases finales del torneo de Counter-Strike 2.   Leviatán (Argentina): El club del dragón se ha ganado a pulso su plaza internacional, aportando plantillas multiculturales muy potentes a la competición general.   Estrellas más allá de la pantalla   El evento no solo ha atraído a leyendas del teclado y el mando. La EWC 2026 ha vuelto a fichar a grandes figuras del deporte y la cultura tradicional como embajadores globales, destacando la presencia del astro del fútbol Cristiano Ronaldo y el genio del ajedrez Magnus Carlsen. Además de la acción competitiva, los asistentes en París disfrutan del Fan Fest, zonas de juego libre para probar lanzamientos recientes y un despliegue de retransmisión masivo que planea superar las 7,000 horas de contenido en directo en más de 40 idiomas. En paralelo a las pruebas se celebra el Festival EWC, una celebración mundial de la cultura gamer que acompaña a los torneos. Reúne competiciones de esports, conciertos de música en directo, salas de arcade retro, cafés temáticos, concursos de cosplay, estudios creativos y mucho más, ofreciendo a millones de fans una experiencia total. En París, esta dimensión festiva se desplegará dentro y alrededor de Paris Expo Porte de Versailles. París no solo celebra el verano físico, sino que ya se ha coronado como el epicentro digital del año.   Más información: Valerie.Watine@atout-france.fr https://www.atout-france.fr/es/pro/ES