30/05/2013
El Hospital General Mateu Orfila mejora la sensibilidad de las pruebas prenatales para medir el riesgo del bebé de padecer el síndrome de Down
Además, la agilización del procedimiento en el Servicio de Ginecología y Obstetricia mejora la atención de las gestantes
El Hospital General Mateu Orfila es pionero en las Islas Baleares en la aplicación de este procedimiento, que se conoce con el nombre de “cribado secuencial” y que, según explica el jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia, Juan Carlos Hermoso, actualmente se utiliza en centros como el Hospital Clínic (Barcelona). Este cribado en el primer trimestre de la gestación se basa en marcadores bioquímicos que se obtienen a partir de una muestra de sangre y de marcadores ecográficos. Hasta ahora, tanto la extracción de sangre como la ecografía se hacían el mismo día en la consulta del especialista durante la duodécima semana de la gestación, pero no se disponía del informe sobre un posible riesgo de malformaciones cromosómicas hasta unos días después; en caso de que indicase un prevalencia superior a los parámetros que se consideran aceptables, era necesario citar nuevamente a la gestante para hacerle una prueba de diagnóstico (una biopsia corial o una amniocentesis) a fin de determinar con certeza el diagnóstico de síndrome de Down.
El cambio ha consistido a avanzar la extracción de sangre a la décima semana de la gestación, cuando la sensibilidad y la fiabilidad de las pruebas son más grandes. En este caso, la analítica se hace en el mismo centro de salud a petición de la comadrona; en cambio, la prueba ecogràfica se mantiene en la duodécima semana, puesto que el análisis radiológico es más efectiva en este momento de la gestación, lo cual evita diferir los resultados. Es decir, en la misma cita el ginecólogo ya dispone del informe del laboratorio sobre los indicadores que permiten evaluar la necesidad de hacer una amniocentesis, con lo cual se evita tener que extraer de nuevo una muestra de sangre y la ansiedad de la espera mengua, puesto que se obtiene el resultado al momento.
El Dr. Hermoso recuerda que el Hospital General Mateu Orfila fue pionero, hace sobre diez años, a llevar a cabo este tipo de criba para detectar el síndrome de Down cuando el diagnóstico prenatal de esta cromosomopatia se hacía a todas las gestantes de más de 35 años por medio de una amniocentesis o una biopsia corial, que son pruebas que no están exentas del riesgo de perder el feto.
Nueva criba de cardiopatías congénitas
Además de este cambio de procedimiento, el Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital ha empezado a aplicar una nueva criba ecogràfica de cardiopatías congénitas, que son algunas de las enfermedades fetales graves más frecuentes, con una incidencia de 9 casos por cada 1.000 nacimientos.
Una parte de la exploración ecogràfica durante la duodécima semana de la gestación se dedica a valorar el conducto venóso, puesto que es un marcador eficaz de las disfunciones cardíacas. En este tipo de criba, el Hospital General Mateu Orfila también se equipara al procedimiento que se aplica en el Hospital Clínico.