21/10/2013
Caminando para ver economía y valores naturales
El mar estaba tranquilo y precioso, bajo un sol tímido que consiguió abrirse paso entre las nubes que de buena mañana amenazaban con una lluvia que la tierra ya pide. El Camino de Caballos discurre por aquí cerca de la costa, y la altura de los acantilados ofrece vistas que provocan paradas por fotografías.
Al llegar a la sombra del pinar de Son Saura, procede hacer una parada para volver juntar el largo grupo, descansar un poco y merienda. La continuación fue por la marina de S'Albufera, donde se aprecia la proximidad de la zona húmeda que aporta el topónimo por tamarindo y los juncos que nos acompañan a la izquierda.
Caminando en el bosque, se empezaron a observar los efectos de la gran extracción de leña para hacer biomasa. Primero fueron los numerosos afloramientos rocosos del camino que mostraban puntos de rotura por el paso de una gran máquina. Después, grandes montones de árboles cortados, en una imagen que impresiona. Finalmente, numerosas acumulaciones de leña ya astillada (la llamada biomasa), destinada a usos energéticos.
La biomasa es un recurso renovable si se aprovecha de manera racional y puede representar un combustible con mucho menos emisiones de CO2. Pero el planteamiento que se está aplicando en la mayor parte de zonas de Menorca es la de una gran empresa que extrae leña para enviarla a Italia o el norte de Europa, con un esfuerzo de transporte que hace perder la lógica de el ahorro energético de circuito local. Asimismo, la realidad de subcontratas enlazados ya ha provocado varios casos de explotación muy agresiva, que no respete las condiciones de la autorización.
Al salir del bosque se llegó muy pronto a la Reserva de la Concepción. Una finca de altos valores naturales que se está volviendo a poner en marcha con una diversificación de productos: ganado de carne, producción de flor de sal y de aromáticas, servicio logístico en el camino de Caballos y turismo de naturaleza. Se ha firmado un acuerdo de custodia de territorio con el GOB para buscar la viabilidad económica y la conservación del entorno.
Los participantes pudieron disfrutar de la belleza paisajística del lugar. La numerosa asistencia obligó a organizar grupos operativos para una breve visita guiada. Aquellos que esperaban, disponían de varios espacios para descansar o aprovechaban para adquirir la Flor de Sal, que se comercializa sola o con mezclas de romero, pimienta negra y pimentón.
Yendo ya por el último tramo de caminata para coger el servicio de bus de regreso gratuito, cortesía del Ayuntamiento, se observaba que el torrente está seco y espera el agua que este año se hace de rogar. Los acebuches y las matas, sin embargo, llenos de olivos y lentisco, para recibir debidamente los pájaros que ya están llegando en la migración de otoño. En la Reserva de la Concepción encuentran un buen refugio.