25/12/2013
La Dirección General de Salud Pública y Consumo ha detectado 33 productos inseguros en 2013
Ha supuesto la retirada del mercado de 38.200 unidades
Más concretamente, la Dirección General de Salud Pública y Consumo ha efectuado alertas sobre los siguientes productos:
12 juguetes (trompeta, gafas de juguete, juguete musical, puzle para el suelo, muñeco, anillo y otros adornos luminosos de goma y artículos para hacer pompas de jabón). Todos presentaban riesgo por el acceso a las pilas de botón; por producir piezas pequeñas al romperse, pudiendo producir asfixia, o por estar contaminado el jabón de las pompas.
5 pequeños electrodomésticos: alisadores de pelo, hierros de rizar y planchas de pelo.
4 cargadores o adaptadores que no cumplen los requisitos de seguridad eléctrica o de etiquetado.
4 termos para bebida o comida porque contenían amianto, una sustancia prohibida muy peligrosa.
2 modelos de guirnaldas luminosas que presentaban riesgo de choque eléctrico.
4 modelos de zapatos porque presentaban niveles superiores a los permitidos de cromo VI, que puede producir dermatitis.
1 artículo de decoración que en contacto con el agua crece a un volumen mayor del permitido, de forma que puede producir riesgo gastrointestinal si es ingerido por un niño.
1 mechero con láser.
¿Qué hacen los servicios de inspección de consumo?
Los servicios de inspección de consumo de la Dirección General de Salud Pública y Consumo realizan controles de seguridad de los productos que están en el mercado para detectar el grado de cumplimiento de los requisitos de seguridad y su posible inclusión en la Red de alerta en el caso de que sean inseguros.
Además, los servicios de inspección tienen que retirar del mercado los productos incluidos en la Red de alerta por otras comunidades autónomas.
¿Qué es la Red de alerta?
La Red de alerta conecta las diferentes comunidades autónomas y el Instituto Nacional de Consumo entre sí y también con el resto de países integrantes de la Unión Europea. La Red permite un ágil intercambio de información de la detección de productos inseguros en el mercado, posibilitando una rápida adopción de las medidas adecuadas para su retirada.