15/12/2014
El Ajuntament de Ciutadella informa sobre las matanzas y la triquinosis
La triquinosis es una enfermedad parasitaria y transmisible. Está originada por el consumo de carnes parasitadas con larvas de un nematodo (gusano redondo) llamado Trichinella, del cual existen distintas especies. Las dos más frecuentes en nuestro país son Trichinella spiralis y Trichinella britovi.
CAUSAS
La triquinosis se origina por el consumo de carne cruda o mal cocida, frecuentemente de cerdo o jabalí, que contenga quistes de Trichinella. También puede encontrarse en la carne de otros animales, como el perro, el gato, el león, el leopardo, el oso, el caballo, el zorro, el lobo, la hiena, el chacal, la rata, la morsa, el cocodrilo, las aves, etc.
EL JABALÍ. Aunque en Menorca no sea muy importante su consumo, por la nula o muy escasa población de jabalíes (porc senglar salvatge) en nuestros bosques, el principal riesgo es el consumo de este tipo de carne y de sus productos derivados, ya que estos animales viven en libertad y no se les controlan las condiciones zoosanitarias durante su vida: no habitan en un espacio controlado higiénicamente, no se conoce su alimentación ni su estado de salud en el momento de ser cazados. Otro riesgo importante lo constituyen los cerdos de explotaciones extensivas (montanera) y domestica particular destinados a matanza domiciliaria, debido a su eventual alimentación con residuos/desperdicios de matadero, supermercado o cocina.
La cocción a más de 77ºC durante 30 minutos, la radiación y la congelación a temperaturas muy bajas y durante un tiempo determinado desactivan el parásito. Pero, sin embargo, la salazón, el ahumado y la desecación, no. Por ello, los jamones, los salchichones y otros productos curados elaborados con carne de jabalí o cerdo son posibles transmisores de esta enfermedad si el animal estaba parasitado.
Cuando una persona come carne de un animal parasitado, los quistes de Trichinella son destruidos en el estómago y quedan libres las larvas. Éstas pasan al intestino, donde crecen hasta convertirse en adultos, y pueden alcanzar un largo de 2 a 4 mm.
Luego los adultos producen su descendencia, que migra a través de la pared intestinal hacia el torrente sanguíneo. Estos parásitos tienden a invadir los tejidos musculares, incluyendo el corazón y el diafragma (el músculo de la respiración bajo los pulmones), y también pueden afectar a los pulmones y al cerebro. El período de incubación de la enfermedad, esto es, desde que la larva entra en el organismo hasta que aparece la enfermedad, es de unos diez días, y la infección puede durar de diez días a un mes.
La enfermedad no se transmite directamente de una persona a otra. La carne de los animales parasitados permanece infestante largos períodos, salvo que se cocine, se congele o sea radiada para destruir las larvas de triquina.
SÍNTOMAS
Los síntomas clínicos en las personas son muy variables. Generalmente, en las personas sanas no presentan una gravedad excesiva, siendo pocos los casos que necesitan hospitalización y muy baja la tasa de mortalidad.
Los principales síntomas que se presentan en una persona afectada, por orden cronológico, son les siguientes:
Manifestaciones gastrointestinales, como dolor abdominal tipo cólico, náuseas, vómitos, diarrea. Edema de párpados superiores, seguido de hemorragias subconjuntivales y retinianas con dolor y fotofobia. Dolores musculares, sed, sudoración, escalofríos, debilidad, postración, fiebre.
Otros síntomas, que dependerán de la localización del parásito:
En músculos faríngeos y lengua: dificultad de masticación y deglución, ronquera.
En músculos diafragmáticos e intercostales: trastornos respiratorios
En musculatura cardíaca: insuficiencia miocárdica.
En cerebro: alteraciones neurológicas, irritación, insomnio, convulsiones, vértigo.
Esta sintomatología se puede agravar en personas con enfermedades crónicas o con insuficiencias respiratorias y coronarias.
TRATAMIENTO
No existe un tratamiento específico para la triquinosis una vez que las larvas han invadido los músculos. El tratamiento con algunos antiparasitarios, como el albendazol, puede actuar sobre las formas intestinales pero no sobre las formas musculares del parásito. Los analgésicos pueden aliviar el dolor muscular. Los corticoides están indicados sólo en casos graves para aliviar los síntomas de la reacción inflamatoria en casos de afección del sistema nervioso central o del corazón, pero retrasan la eliminación de los parásitos adultos del intestino.
PRONÓSTICO
La mayoría de las personas con triquinosis no presentan síntomas y la infección se resuelve por sí sola. Las infecciones más severas pueden ser más difíciles de tratar, especialmente si están afectados los pulmones, el corazón y/o el cerebro.
COMPLICACIONES
Arritmias (alteraciones del ritmo cardíaco)
Insuficiencia cardíaca
Encefalitis
Neumonía (infección respiratoria grave)
¿QUÉ SE PUEDE HACER PARA PREVENIR LA ENFERMEDAD?
La causa de la enfermedad es el consumo de carnes parasitadas crudas o mal cocinadas. Por eso la forma de prevenirla es la siguiente:
1. Consumir carne y productos cárnicos procedentes de establecimientos autorizados, los cuales están controlados. Evitar el consumo de carne de dudosa procedencia.
2. Tener en cuenta que sólo la radiación, la cocción de carnes a temperaturas mayores a 77ºC durante 30 minutos y la congelación adecuada destruyen las larvas de triquina. Para piezas de grosor inferior a 15 cm, se tendrían que mantener durante 20 días a -15ºC, durante 10 días a - 23ºC o 6 días a - 30ºC; para carnes de un grosor comprendido entre 15 y 50 cm, se tendrían que congelar 30 días a -15ºC, 20 días a – 25ºC o 12 días a -29ºC para que se destruyan los posibles quistes de triquina. Para piezas de carne de un espesor mayor a 50 cm no será válido el método de congelación para la destrucción de triquinas.
1. Inspección de la canal y las vísceras para descartar enfermedades que las hagan NO APTAS para el consumo; como por ejemplo otras parasitosis, como la cisticercosis o la teniasis; enfermedades bacterianas, como la tuberculosis, la salmonelosis, el tétanos, el botulismo, etc.
2. Toma de muestras adecuadas para la detección de triquinas. Toda carne que no haya sido inspeccionada por un veterinario será considerada como “NO APTA PARA EL CONSUMO”.
3. Indicar a los criadores de cerdos la importancia de no alimentar a sus animales con desperdicios crudos y la de seguir un programa de eliminación o control de roedores.
COMO REALIZAR LAS PRUEBAS DE TRIQUINA EN NUESTRO MUNICIPIO
En esta misma web se puede consultar el folleto explicativo de esta campaña editado por la Conselleria de Salut i Consum del Govern de les Illes Balears u obtener uno de los ejemplares del mismo, que se encuentran a disposición de las personas interesadas en las dependencias del Ajuntament, en la plaza des Born y, más concretamente, en la portería. También se encuentran en el Escorxador Municipal, del Camí Vell; en las oficinas de sa Roqueta y en la Cooperativa del Camp Sant Guillem, ambos situados en el polígono industrial de Ciutadella.
En dichos folletos se explican los procedimientos para prevenir esta enfermedad y de dónde deben tomarse las muestras de los animales para proceder a su análisis.
DÓNDE DEBEN TOMARSE LAS MUESTRAS, DÓNDE SE PUEDEN LLEVAR ESTAS MUESTRAS Y CÓMO DEBEN LEVARSE PARA SU ANÁLISIS
Deben tomarse dos muestras de carne por cada animal sacrificado. Deben tomarse de la zona del diafragma y, más concretamente, de la transición entre la parte muscular y la parte tendinosa. En caso de dudas, los interesados pueden ponerse en contacto con el Ajuntament para informarse con más exactitud de la zona a la que se refiere esta indicación.
Una vez tomadas las muestras correspondientes de cada animal, y sobre todo en el caso de proceder a la matanza de más de uno de ellos, conviene identificar claramente a qué animal pertenece tanto la muestra que se pretende llevar a analizar como la carne que se tenga guardada y los embutidos elaborados de dicho animal; anotar la raza del cerdo, el sexo, la edad y el peso del mismo; y adjuntar estos datos a la bolsa de plástico, limpia y apta para la alimentación, en la que se guardarán dichas muestras, y se cerrará herméticamente para evitar su contaminación.
Estas bolsas pueden llevarse a los veterinarios que se relacionan en la lista que se encuentra en esta misma web; o, si se prefiere, pueden ser entregadas al Escorxador Municipal de Ciutadella en horario de oficina (por las mañanas), con la aportación de la bolsa de muestra y los datos del cerdo citados anteriormente (sexo, raza, etc.), y solamente esos, ya que no es necesario aportar ninguna guía ganadera ni crótalo. También debe aportarse el nombre completo de la persona interesada en realizar el análisis, el DNI, el domicilio y el municipio, un teléfono de contacto y, a ser posible, una dirección de correo electrónico.
Las muestras serán entregadas a un veterinario, autorizado por el Col·legi de Veterinaris de les Illes Balears, para realizar estas pruebas, que en el plazo aproximado de tres días comunicará a la persona interesada los resultados de los anales.
La cuota que se debe pagar es de 50 €, que deben aportarse en el momento de la entrega de las muestras; y cubren únicamente los gastos del veterinario y de la analítica.
PARA CUALQUIER INFORMACIÓN ADICIONAL O ACLARACIÓN, PUEDEN PONERSE EN CONTACTO CON EL AJUNTAMENT LLAMANDO AL Nº 971 38 10 50 O A LA REGIDORIA DE SALUT I CONSUM DE ESTE AYUNTAMIENTO AL Nº 971 48 19 84.