La Unidad de Insuficiencia Cardiaca del Hospital Mateu Orfila ha atendido a 208 pacientes
Fuente: El señor Pedro Pons Marí, de 83 años, durante una consulta con la enfermera Gemma Martínez, de la UIC del Hospital General Mateu Orfila
La Unidad de Insuficiencia Cardiaca (UIC) del Hospital General Mateu Orfila ha atendido a un total de 208 pacientes desde que se creó, hace cinco años, con un balance muy satisfactorio en cuanto al objetivo de mejorar la calidad de vida de estos enfermos crónicos con un modelo asistencial que les garantiza la atención continuada.
Los pacientes con insuficiencia cardíaca que han formado parte de este programa son mayoritariamente personas de edad avanzada, con un predominio de los hombres (el 62,5 %). Las causas de este síndrome son diversas —enfermedad de las arterias coronarias, hipertensión mal controlada, etc.— y en algunos casos se desconocen. A partir de los 29 pacientes tratados durante el primer año de funcionamiento de la UIC, cada año se han añadido más usuarios al programa hasta alcanzar la cifra máxima de 48 nuevos pacientes que se han incorporado durante el año 2014.
El equipo de la UIC —formado por el Dr. Saéz, el Dr. Guerrero y el Dr. Mijares y la enfermera Gemma Martínez— se encarga de hacer el seguimiento de los pacientes derivados desde los servicios de Medicina Interna, de Medicina Intensiva o de Cardiología. Además de ofrecer información sobre la enfermedad y dar pautas y consejos sobre hábitos de vida, una de sus tareas principales es que los pacientes aprendan a reconocer los síntomas de una descompensación con el fin de poder atenderlos lo antes posible y estabilizar su situación.
Por ello, aparte de las consultas programadas con los especialistas o con la enfermera de la UIC, todos los pacientes tienen a su disposición un servicio de atención telefónica operativo de lunes a viernes, de 8.00 a 15.00, para consultar y comunicar cualquier signo de alerta, como una situación de mayor fatiga de la habitual, mayor dificultad respiratoria, hinchazón de las piernas o aumento de peso vinculado a mayor retención de líquidos. La enfermera es la responsable de atender todas las consultas, ofrecer las recomendaciones adecuadas y, si es necesario, trasladar el caso a los especialistas responsables de la UIC para que lo valoren. La tarea de la enfermera de la UIC tiene una importancia primordial: por una parte, conseguir que la adherencia al tratamiento sea alta y, por otra, hacer posible la detección y el tratamiento precoz de las descompensaciones. Se ha demostrado que este trabajo puede ser tan eficaz como la suma de medicamentos que toman los pacientes que sufren insuficiencia cardíaca. Con ello, la UIC hace posible una asistencia ágil y próxima y permite a los pacientes con insuficiencia cardíaca que son atendidos vivir más años y con más calidad de vida, y también reducir el número de ingresos hospitalarios.
Aproximadamente la mitad de los pacientes que sufren este síndrome presentan un debilitamiento de la función contráctil del músculo cardiaco, que se llama “insuficiencia cardíaca sistólica”. En los últimos quince años ha habido considerables avances en el tratamiento de dicha forma de insuficiencia cardíaca, que han conseguido reducir la mortalidad de forma muy significativa, ya que previamente podía llegar a ser del 70 % a los cinco años del diagnóstico. El resto de los pacientes presentan otras formas de la enfermedad, como la insuficiencia cardíaca diastólica o valvulopatías, que se han incluido a causa del alto riesgo que suponen de sufrir descompensaciones.
El señor Pedro Pons Marí, de 83 años, durante una consulta con la enfermera Gemma Martínez, de la UIC del Hospital General Mateu OrfilaEl señor Pedro Pons Marí, de 83 años, durante una consulta con la enfermera Gemma Martínez, de la UIC del Hospital General Mateu OrfilaEl señor Pedro Pons Marí, de 83 años, durante una consulta con la enfermera Gemma Martínez, de la UIC del Hospital General Mateu OrfilaEl señor Pedro Pons Marí, de 83 años, durante una consulta con la enfermera Gemma Martínez, de la UIC del Hospital General Mateu OrfilaEl señor Pedro Pons Marí, de 83 años, durante una consulta con la enfermera Gemma Martínez, de la UIC del Hospital General Mateu OrfilaEl señor Pedro Pons Marí, de 83 años, durante una consulta con la enfermera Gemma Martínez, de la UIC del Hospital General Mateu OrfilaEl señor Pedro Pons Marí, de 83 años, durante una consulta con la enfermera Gemma Martínez, de la UIC del Hospital General Mateu OrfilaEl señor Pedro Pons Marí, de 83 años, durante una 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