23/09/2015
"En época de crisi se debe invertir en la protección de los más vulnerables"
La salud pública y las desigualdades sociales centran el trabajo y el estudio de Javier Segura del Pozo (Madrid, 1955), médico salubrista, especialista en medicina familiar y comunitaria y jefe del Servicio de Prevención y Promoción de la Salud del Ayuntamiento de Madrid.
Esta semana imparte en la XXVI Escuela de Salud Pública de Menorca el curso “Impacto de las crisis económicas sobre la salud y las desigualdades sociales”, una acción formativa que se ha convertido en grupo de debate sobre las repercusiones de la crisis en España y sobre el papel protagonista que deberían jugar en adelante las políticas públicas para recuperar el músculo social.
"En estos cuatro años se ha quitado la grasa, el músculo, los tendones e incluso los huesos se han roto", comenta Segura del Pozo en alusión a las medidas de austeridad aplicadas por los diferentes gobiernos y que han provocado el desgaste del sistema de protección social, con el consecuente desamparo de los colectivos más desfavorecidos, un extremo que, en su opinión, se encuentra en las antípodas de lo que deberían ser las políticas públicas. "En época de crisis, si lo que se quiere es mejorar los niveles de salud de la población, lo que hay que hacer es invertir para proteger a los más vulnerables", sostiene.
Esta falta de cobertura pública en materia social y ocupacional a la que hace referencia el médico madrileño no ha tenido, sin embargo, una traslación en indicadores como la tasa de suicidios, la siniestralidad o el consumo de tabaco y alcohol, que son la evidencia estadística los dramas personales y que curiosamente se han mantenido en cifras similares a los años anteriores a la crisis. "La interpretación que hacemos es que las familias y las redes sociales -concepto con el que se refiere a las entidades sin ánimo de lucro y las plataformas ciudadanas- han funcionado como amortiguadoras del golpe", comenta.
El indicador que sí ha sufrido una variación notable como consecuencia del impacto de la crisis económica ha sido el referente a la salud mental, con una mayor incidencia en hombres parados de larga duración. "El consumo de psicofármacos ha aumentado de forma considerable en los últimos años y eso que ya veníamos de una época de consumo elevado", señala. El análisis de estas estadísticas no permite, sin embargo, hacer una panorámica aproximada de la realidad social actual. Sobre este punto, Segura del Pozo reconoce que carecen variables sociales en los sistemas de información y de registro.