04/12/2015
El equipo de gobierno presenta en el próximo Pleno del día 21 una propuesta contra la privatización de AENA y la reversión de la misma
La presidenta ha explicado que el pasado mes de febrero de este año, el Gobierno privatizó el 49% de AENA, una empresa pública que no cuesta ningún centavo a los ciudadanos y se autofinancia con sus propios recursos. "Sólo en el primer trimestre de 2015 ha obtenido un beneficio neto de 275,6 millones de euros (un incremento del 79,9% respecto al año anterior). AENA entre 2000 y 2010 invirtió más de 20.000 millones de euros, sólo en el Aeropuerto de Menorca 193.679.165 euros, y el Gobierno del PP ha vendido el 49% por unos 4.300 millones de euros ".
"La privatización total o parcial de AENA no sólo imposibilita cualquier tipo de participación de las administraciones locales sino que además, pone en manos de intereses ajenos al bien público, nuestro futuro social, económico y de conexión, con una AENA privada total o parcialmente, los intereses de los menorquines se ven muy gravemente perjudicados y también dificulta la posibilidad de tarifas planas o la solución a problemas graves de transporte aéreo ", afirmó Salord.
Junto con los alcaldes de los municipios de Ferreries y Ciutadella, la presidenta Maite Salord ha presentado la propuesta de rechazo de la privatización del 49% del capital de AENA a la vez que exige que no se proceda a efectuar ninguna ampliación más de privatización de los aeropuertos de AENA por las graves consecuencias que esto puede acarrear para la economía de Menorca así como para el ejercicio, de manera equitativa y justa, del derecho a la movilidad por parte de los ciudadanos de Menorca.
El equipo de gobierno subraya como la privatización del 49% del capital de AENA ha perjudicado claramente el interés general no sólo por la pérdida de capacidad pública de decisión que ha supuesto sino también por el grave despilfarro de recursos económicos públicos. Asimismo, las PYMEs que actualmente realizan parte de su actividad en el Aeropuerto de Menorca, se pueden ver desplazadas, igualmente las condiciones laborales de los trabajadores, que con los precedentes de privatización siempre han empeorado y por tanto ha bajado la calidad del servicio que reciben los usuarios y ciudadanos que utilizan este servicio.