27/06/2016
El Consell consigue adaptar el impuesto turístico a la realidad de Menorca
La modificación más sustancial, referida a aquellos establecimientos que optan por la estimación objetiva y no por la estancia a la hora de realizar el pago del impuesto, radica en la incorporación de un nuevo índice de desestacionalización diferenciado para cada isla con el que se pretende bonificar el mantenimiento de los establecimientos abiertos más allá de la temporada hábil.
El índice de desestacionalización será del 0,9 y se aplicará sobre el índice corrector de temporada que corresponda cuando los días de actividad anual superen los cinco meses en Menorca y Formentera (más de 153 días), los seis meses en Ibiza (más de 184 días) y los nueve meses en Mallorca (más de 275 días).
Con esta medida se evita la repercusión negativa que podría tener sobre los establecimientos menorquines la aplicación durante los meses de baja ocupación de los índices correctores de temporada establecidos para todas las islas. Es decir, se evita castigar a los establecimientos que abren en temporada baja.
Para conseguir introducir este cambio, el Consell advirtió a su escrito de alegaciones que la ocupación media de los tres últimos años en Menorca había sido un 10% inferior a la del archipiélago y que, por tanto, no era coherente que se empleara como punto de partida una estimación media balear para determinar los módulos que debían definir los diferentes grupos de establecimientos.
Los siguientes dos supuestos dan una idea de lo que implica para los establecimientos hoteleros ubicados en Menorca la incorporación de estas modificaciones al decreto:
1. Un hotel de 4 estrellas con 1.000 plazas (grupo segundo), abierto del 1 de mayo al 30 de octubre. Según el redactado inicial, por estimación objetiva pagaría 113.410 euros, mientras que con el nuevo índice pagaría 102.069.
2. Un hotel de 3 estrellas con 200 plazas (grupo tercero), abierto del 15 de abril al 15 de octubre. Según el redactado inicial, por estimación objetiva pagaría 22.682 euros, mientras que con el nuevo índice pagaría 20.414.
Entre los fines del impuesto sobre estancias turísticas se encuentran la protección, modernización y recuperación del medio natural, rural, agrario y marino, el fomento de la desestacionalización, la recuperación y rehabilitación del patrimonio histórico y cultural, el impulso de proyectos de investigación científica, el desarrollo de proyectos de I + D + y la mejora de la formación y la calidad del empleo.