09/11/2016
Ibanat restaurará 11,08 ha de la zona quemada por el incendio de Es Mercadal
La noche del 6 de septiembre tuvo lugar un incendio forestal en torno a la s'Arenal des Castell, en el municipio de Mercadal, que afectó 36,7 ha, de las cuales 7,3 corresponden a suelo urbano, y 29,04, en terreno rústico. Una vez extinguido el incendio, el Ayuntamiento desde Mercado transmitió al Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat) la preocupación por las tareas necesarias para una restauración correcta y rápida de la zona afectada, la distribución de responsabilidades y de ámbitos competenciales y las posibilidades de colaboración.
Esta tarde, el conseller Vicenç Vidal, junto con el director general de Espacios Naturales y Biodiversidad, Miquel Mir, y el gerente de Ibanat, Joan Ramon Villalonga, han asistido al acto de firma del director del Área de Negocio de CaixaBank en Menorca, Toyo Tudurí, y el alcalde de Mercadal, Francesc Ametler, del Convenio de colaboración para poner en marcha los trabajos de rehabilitación de las zonas afectadas por el incendio del mes de septiembre pasado. Esta iniciativa se enmarca en el Plan de Restauración de las Zonas Incendiadas en Menorca que ha puesto en marcha el Ibanat, con una inversión de la Obra Social "la Caja" de 20.000 €.
El Ibanat ya ha hecho un estudio que recoge las propuestas para restaurar correctamente el medio y, sobre todo, mitigar los riesgos detectados. La intervención, que tendrá lugar en 11,8 ha, centrará los esfuerzos básicamente a eliminar el riesgo de caída de árboles en edificios o carreteras, evitar el riesgo de aparición de plagas, mitigar el impacto visual y paisajístico y reducir el riesgo de incendio a la zona. Por todo eso, hay que retirar los árboles muertos de la zona incendiada, una actuación que comporta amojonar la zona, desramar los árboles, retirar la madera y triturar las ramas más pequeñas.
Si bien, a priori, el ecosistema parece capaz de recuperar la composición vegetal previa al incendio y la estructura preexistente, es recomendable establecer un programa de seguimiento de la regeneración durante los cinco años próximos. En caso de que se detecte algún problema concreto de regeneración, se pueden proponer actuaciones de repoblación para evitar pérdida de biodiversidad o de estructura.