13/10/2017
Visita institucional a la excavación arqueológica de Es Coll de Cala Morell
Esta intervención arqueológica se enmarca dentro del proyecto «Entre Islas. Insularidad, interacción con el exterior y complejidad social: los asentamientos costeros de la edad del bronce en las Islas Baleares », que tiene como objetivo recoger nuevos datos sobre los asentamientos de la edad del bronce situados cerca del mar. Este proyecto incluye también la excavación del yacimiento de Sa Ferradura (Manacor), y ha sido impulsado por la Asociación de Amigos del Museo de Historia de Manacor, el Ayuntamiento de Manacor y el Ayuntamiento de Ciutadella, con el apoyo económico de los Consells de Menorca y Mallorca.
Se trata de la séptima campaña de excavación de un proyecto que comenzó en 2011. Los directores y responsables de este proyecto son los arqueólogos Montserrat Anglada y María José León, de Menorca; y Damià Ramis y Magdalena Salas, de Mallorca.
Los consellers han destacado que este proyecto es fruto de una colaboración en el ámbito científico entre arqueólogos de las dos islas; pero también en el ámbito institucional, ya que participan diversas instituciones de ambas islas. En cuanto a la intervención en Cala Morell, el Consell Insular de Menorca ha aportado este año 8.700 €, a través de la convocatoria de ayudas a la investigación histórica y arqueológica, y el ayuntamiento de Ciutadella ha aportado 1.500 euros. En cuanto a la intervención en Sa Ferradura, el Consell Insular de Mallorca ha destinado 8.800 euros a los trabajos de laboratorio relacionadas con la campaña de este año.
Cuando se inició este proyecto, se disponía de pocos datos sobre los asentamientos costeros de la edad del bronce en Mallorca y Menorca, aunque este tipo de poblados son relativamente abundantes, sobre todo en Menorca. La mayor parte de los datos disponibles provenían sólo de las excavaciones de Cap de Forma (Maó), excavado por un equipo de la Universidad de Sassari (Cerdeña) desde 1997.
La interpretación tradicional de estos asentamientos los relacionaba con el comercio marítimo del bronce final, pero gracias a las investigaciones desarrolladas en Cala Morell y Sa Ferradura, hoy sabemos que algunos estuvieron ocupados ya durante la fase anterior, y que los contactos comerciales con el exterior no parecen ser la motivación principal de estos asentamientos. Aparentemente, su ubicación en lugares costeros inaccesibles responde a la necesidad de defenderse de los ataques de otras comunidades, en diferentes momentos de la prehistoria que hasta ahora se interpretaban como eminentemente pacíficos. La prehistoria de las islas, por lo tanto, se muestra más compleja que no se pensaba hasta hace unos años. Cala Morell y Sa Ferradura, por otra parte, no estuvieron ocupados de forma simultánea, ya la cronología del yacimiento menorquín se sitúa entre el 1600 y el 1200 aC, y la del mallorquín entre 1200 y 900 aC. Estos datos han sido recientemente publicadas en la prestigiosa revista científica radiocarbono, de la Universidad de Arizona.
Es necesario destacar que el segundo milenio aC, la época en la que estuvieron ocupados estos asientos, es uno de los periodos históricos en el que hay más unidad cultural entre Mallorca y Menorca. En estos momentos, anteriores a la época talayótica, se desarrolla la cultura de las navetas de habitación: se trata de una cultura plenamente autóctona y diferenciada de aquellas que se desarrollaban en el continente. La mayoría de los rasgos culturales de las comunidades baleares de este momento (tipología de las viviendas, estrategias económicas, utillaje) son muy parecidas a las dos islas.
Los directores del proyecto han destacado que durante esta campaña se está excavando el que muy posiblemente sea un depósito de recogida de agua de lluvia. Si se confirma esta hipótesis, sería el ejemplo más antiguo de este tipo de estructuras en las Islas Baleares.
Por otra parte, han manifestado también su voluntad de ampliar el proyecto en las Pitiüses a través de la excavación de un yacimiento ibicenco situado también en un fin costero: la Punta des Jondal.
Los responsables del proyecto han hecho también un llamamiento a la participación de voluntarios en los trabajos de campo.
Después de visitar la excavación, los dos consellers se han desplazado hasta la exposición sobre los resultados del proyecto «Entre Islas» que se puede ver en la sala del Roser. Esta exposición se trasladará al Museo de Historia de Manacor el mes de abril, coincidiendo con la campaña de excavación en Sa Ferradura.