24/01/2018
Campaña para controlar la calidad del aire desde 21 puntos de Maó
Hasta ahora, había instaladas tres estaciones fijas de medición de la calidad del aire en Maó ubicadas en la salida de Maó hacia Ciutadella, en la salida de Maó hacia Sant Lluís y en la zona del puerto de Maó.
A partir de ahora, la información que ofrecen estas estaciones se completará con la puesta en marcha de la campaña que permitirá medir la calidad del aire en Maó para saber cómo se distribuye la contaminación en la ciudad y medirá concretamente la concentración de dióxido de nitrógeno (NO2), que proviene, principalmente, tanto del tráfico como de la central térmica.
El conseller ha destacado que esta campaña permitirá tener información sobre la incidencia que pueden tener en la calidad del aire actividades como el tráfico, el polígono industrial y la central de Maó, que actualmente funciona con fuel y gasoil.
Pons ha insistido que el objetivo del Govern es el cambio a gas natural de la central de Maó y, en esta línea, ha asegurado que los datos que se puedan obtener durante esta campaña permitirán constatar claramente la incidencia de la actividad de la central. Pons ha recordado que en estos momentos, se ha detectado que la información sobre el control de las emisiones de la central no es completa (ya que no se ha hecho el control durante los días exigibles) y que así se ha trasladado por parte de la Dirección General de Energía a la Comisión Balear de Medio Ambiente, que será la que decida si se ha producido algún incumplimiento por parte de la central.
Los datos que se obtendrán con la campaña que hoy se empieza permitirá tener una radiografía completa de la incidencia de la central y también de las otras actividades.
Los 72 medidores (repartidos en 21 puntos) estarán instalados entre 4 y 5 semanas y las pruebas se repetirán hasta finales de setiembre/octubre para poder evaluar si hay cambios significativos a lo largo del año y durante la temporada turísitica.
La previsión es que la campaña tenga aproximadamente ocho meses de duración, distribuidos en unas 6-8 acciones diferentes de 4-5 semanas cada una.
Con estos medidores se analizará la presencia de dióxido de nitrógeno. Las fuentes emisoras de NO2 son, en Maó, la central de Endesa, el tráfico marítimo y el tráfico rodado de vehículos. La distribución de los medidores permitirá controlar las emisiones provenientes del puerto y de Endesa, de los puntos de tráfico más intenso, de zonas industriales, de zonas suburbanas y de contaminación de fondo.
El objetivo de la campaña es disponer de un mapa (tanto espacial como temporal) semicuantitativo de los niveles de contaminación de NO2 en el entorno urbano de Maó y evaluar la contribución de las principales fuentes en estos niveles. Al final de la campaña se podrá definir un mapa de niveles de NO2 en las diferentes zonas del núcleo urbano de Maó.