25/01/2018
“FER COMPOST ÉS LA PERA!”
Una buena opción para el aprovechamiento de la materia orgánica
En este sentido, la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados, que transpone al ordenamiento jurídico español la Directiva 2008/98 / CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de noviembre de 2008, sobre residuos, define la prevención como el conjunto de medidas adoptadas en la fase de concepción y diseño, de producción, de distribución y de consumo de una sustancia, material o producto, para reducir:
1. La cantidad de residuo, incluso mediante la reutilización de los productos o el alargamiento de la vida útil de los productos.
2. Los impactos adversos sobre el medio ambiente y la salud humana de los residuos generados, incluido el ahorro en el uso de materiales o energía.
3. El contenido de sustancias nocivas en materiales y productos.
De hecho, la misma norma también establece que los residuos producidos en el año 2020 deberán reducirse en un 10% en peso respecto a los generados en 2010.
En el año 2010 en Menorca se generaron 58.376 toneladas de residuos domésticos (entendidos como la suma de las fracciones de papel / cartón, vidrio, envases ligeros y fracción resto-mezclada), mientras que el año 2017 se han generado 57.622 toneladas. Esto representa que con siete años sólo se ha reducido en Menorca un 1,29% de la generación de residuos domésticos.
Y es que, el mejor residuo es aquel que no se produce, por lo que tenemos la obligación legal y moral de buscar estrategias para la reducción de residuos.
Una fracción que consideramos residuo, pero que deberíamos concebir como un recurso es la MATERIA ORGÁNICA.
De hecho, la naturaleza es tan sabia que ella misma recicla su materia orgánica y cierra su ciclo de vida. Imaginemos un bosque donde las hojas de los árboles caen al suelo, junto con trozos de ramas, excrementos de animales, animales muertos, hierbas secas ... pasan a una fase de descomposición, en la que intervienen muchos elementos que cooperan en este proceso, tales como: el suelo, el agua, el calor, el frío y diferentes especies animales (larvas, gusanos, caracoles, hongos, bacterias, multitud de insectos ...). Pasada la etapa de la descomposición se ha transformado todo en humus, esta tierra de color oscuro, con un olor característico de «bosque» y una textura esponjosa. Así, pues, el humus contribuye a la continuidad del ciclo de la vida alimentando las especies vegetales que, a su vez, alimentarán las especies animales.
Este proceso es fácilmente producible en nuestro país.
Por todo lo anterior, este año el Consorcio de Residuos y Energía de Menorca se ha puesto como meta promover diversas actuaciones de reducción de residuos y la primera de ellas se materializa a través de la campaña denominada “FER COMPOST ÉS LA PERA!” De la cocina al campo, que tiene como finalidad fomentar el compostaje doméstico a través de la impartición de cursos donde se pueden adquirir las nociones básicas para aprovechar en casa los restos de comida y de las plantas, y de rebote evitar la producción de residuos.
En cualquiera de las ocho sesiones previstas, una por municipio, se podrán aprender los materiales y elementos necesarios para hacer compostaje, los principios básicos del proceso y sus aplicaciones. Además, todos los asistentes se les obsequiará con semillas ecológicas y una bolsa de tela para la promoción de la campaña.
También hay que destacar y agradecer la colaboración de las empresas locales JAYPE, JOAN I JORDI, APALLISER, EINES y CONSTRUTOT, que durante el transcurso de la campaña promocionarán la adquisición de compostadores con precios de venta muy atractivos para todos sus clientes.
Para más información:
Consorcio de Residuos y Energía de Menorca
971 35 41 72
rsu@cime.es