El Festival de Cine de Menorca, que se celebrará la semana del 16 al 21 del próximo mes de julio, presentó hoy su tercera edición en un acto en la Casa Venecia de Mahón.
Las obras cinematográficas seleccionadas que forman la programación de esta edición tienen en las islas su elemento común.
El evento contó con la participación de Fanny Tur, Consejera de Cultura del Gobierno de las Islas Baleares; Héctor Pons, Regidor de Cultura del Ayuntamiento de Mahón; Josep Juaneda, Regidor de Cultura del Ayuntamiento de Ciudadela; Isaac Olives, Responsable de Fomento del Turismo del Consell Insular de Menorca; e Inés Garrell, directora del Festival de Cine de Menorca.
Como en las ediciones anteriores, el festival ofrecerá una muestra de largometrajes y una muestra de cortometrajes que incluye dos secciones competitivas (Illes en curt y Balears en curt).
La programación del festival al completo se conocerá en julio. Aun así, en el evento se avanzó que el festival se inaugurará con el estreno de la película Grimsey (Richard García y Raúl Portero, 2017), nombre de la isla islandesa.
También se presentó la nueva imagen de esta edición del festival, creada por el diseñador menorquín Ivan Triay, y que ilustra las camisetas, bolsos y carteles que se distribuirán durante todas las jornadas del evento.
Más espacios de cine en Menorca
Otra de las novedades de esta edición son los nuevos espacios donde se proyectarán las películas. Con ánimo de poner el cine al alcance de todo el público menorquín, el festival ha expandido las ubicaciones de sus actividades para llevarlas tanto al este como al oeste de la isla.
La plaza de la Catedral de Ciutadella, el patio de Sant Francesc (al lado del Museu de Menorca) en Mahón o los cines Canal Salat repiten como sedes del festival.
Este año se suman lugares tan exclusivos como la espectacular isla de Lazareto, el recientemente reabierto Can Saura (Ciutadella), el Casino Mahonès (Mahón), el Mercat des Claustre (Mahón) o los cines Ocimax.
Sorogoyen, Lázaro y Llopis forman el jurado
El jurado que evaluará y premiará las secciones oficiales de cortometrajes estará formado por un trio de profesionales de prestigio y perfiles diversos. Son el galardonado director Rodrigo Sorogoyen, la actriz Ruth Llopis y la directora de la sección Panorama de la Berlinale, Paz Lázaro, que tomarán el relevo de Emma Suárez, Dinae Malherbe y José María Ribas. Los tres miembros tienen una especial vinculación con el festival.
Mientras que Sorogoyen recogió el premio en la edición pasada con el multipremiado corto "Madre", Llopis es menorquina y Paz Lázaro aporta su conocimiento como curator internacional.
Jornadas profesionales para el sector audiovisual
Esta edición también incluye una jornada para profesionales el 20 de julio que se dedicará al documental. Constará de conferencias y charlas para debatir sobre aspectos del género documental con la participación de especialistas como Joan González (director del Docs Barcelona) y Elena Mera (coordinadora general de Treeline Distribution). Se destaca también la participación de profesionales de Baleares como la intervención de la productora menorquina Paleàrtica, especializada en documentales. Además, se organizarán encuentros entre cineastas otros días del festival para compartir espacios e intercambiar opiniones durante la muestra del festival.
Alcance del festival y esfuerzos de un gran proyecto
Además de descentralizarse, uno de los objetivos del festival este año es el de mantener su actividad no sólo en verano sino todo el año.
Durante los meses previos a esta edición no se ha dejado de programar actividades y ciclos especiales de cine bajo el nombre de Menorca 365, que incluyó la proyección de la Mostra de dones al cine, talleres infantiles, un ciclo de gastronomía y cine (CookingFilms) y una reunión entre festivales internacionales en Menorca -por segunda vez-, entre otros. El objetivo es tener visibilidad todo el año y convertirse en un engranaje cultural más para Menorca y sus habitantes.
El Festival de Cine de Menorca es un proyecto amplio y único en la isla dentro del sector del cine que implica el esfuerzo de un gran equipo de profesionales y también de voluntarios. A nivel cultural, representa un gran incentivo para profesionales del sector audiovisual -y para aspirantes- y a nivel empresarial puede actuar como motor de creación de empleo.
Este año el presupuesto del festival ha au mentado un 30% pero es una apuesta ambiciosa que no podría llevarse a cabo sin la ayuda de sus patrocinadores. La organización valora muy positivamente el sector y los profesionales culturales de Baleares, y subraya que las empresas de Menorca cada vez están más abiertas a participar en proyectos culturales como este que, al mismo tiempo, ayudan a que su nombre tenga más relevancia en el exterior. Aun así, una de las metas es aumentar la visibilidad y el respaldo institucional.