11/06/2018
El poblado talayótico de Son Catlar será adquirido por el Consell Insular de Menorca
El conseller de Cultura, Miguel Ángel María, destaca que esta operación refuerza la apuesta del Consell Insular con la candidatura de la Menorca Talayótica patrimonio mundial.
El poblado de Son Catlar ocupa una extensión de 3,75 hectáreas, y su interés recae fundamentalmente en el hecho de que es el único poblado menorquín que conserva completo todo el perímetro de la muralla. Esta estructura presenta una longitud de 900 m, una altura máxima de 3 metros y una anchura máxima de 6 metros. El sistema defensivo de Son Catlar constituye un conjunto de primordial importancia para el estudio del final de la época talayótica y sus influencias externas. Por otra parte, en el interior del poblado se encuentra toda la tipología arquitectónica de los poblados talayóticos: se conservan varios talayots y un recinto de Taula que, a diferencia de todos los demás conocidos, tiene dos portales de acceso en la fachada . El conjunto se completa con restos de casas talayóticas circulares y otras construcciones.
Desde el 2015, un equipo de la Universidad de Alicante lleva a cabo un proyecto, centrado en la muralla, que ha abierto una línea de investigación nueva dentro de la protohistoria de la isla. Cabe decir que el estado de conservación y la complejidad de su sistema defensivo convierten este yacimiento en algo único, no sólo en Menorca, sino a todo el conjunto de Baleares y en todo el Mediterráneo Occidental. Según las últimas investigaciones, la muralla fue construida en el siglo VI aC, y hacia el siglo III aC se adosaron sistemas defensivos nuevos y desconocidos en la cultura talayótica como son torres avanzadas, garitas, plataformas artilleras ... Estas estructuras deben relacionarse con las Guerras Púnicas, un momento de convulsión en el Mediterráneo debido al enfrentamiento entre Roma y Cartago.
La circunstancia de conservar las murallas ha hecho que el interior del poblado se encuentre más intacto que en otros casos donde los interiores de los poblados han quedado convertidos en vallas cultivables, lo que permitirá estudiar también el urbanismo del final de la época talayótica .
A este interés científico se le han de añadir las ventajas que representa en relación al fomento de las visitas: el acceso desde el concurrido camino a las playas de Son Saura, y la existencia de un lugar donde aparcar los vehículos.
En definitiva, Son Catlar constituye, junto con Torre d'en Galmés (Alaior), uno de los dos poblados talayóticos mejor conservados de la isla y con más potencial para explicar a los visitantes la cultura talayótica. Pero mientras que Torre d'en Galmés es de titularidad pública y la administración, tanto estatal como insular, ha invertido recursos económicos, constituyendo hoy día el yacimiento de referencia de la arqueología menorquina, Son Catlar es de titularidad privada y requiere inversiones públicas para ponerlo en valor. Su adquisición permitirá no sólo intensificar las tareas de investigación, sino también hacer visitables nuevas zonas, mejorar los itinerarios dentro del yacimiento, instalar nuevos paneles explicativos, etc. En este sentido, se debe tener en cuenta que, una vez que el yacimiento sea público, se podrán presentar proyectos de intervención a convocatorias de ayudas estatales.
Todas estas intervenciones son importantes por sí mismas para ampliar el conocimiento de nuestro pasado, conservar nuestro patrimonio histórico y aumentar la oferta cultural de la isla para residentes y visitantes; pero el conseller de Cultura, Miguel Ángel María, destaca que "se convierten en especialmente relevantes en el marco de la Candidatura de la Menorca Talayótica Patrimonio Mundial, en la que Son Catlar, con toda probabilidad, se integrará. En este sentido, se debe tener en cuenta que el poblado presenta un entorno paisajístico muy bien conservado, un aspecto que será importante en el nuevo expediente de la candidatura. "
Por otra parte, con esta adquisición se paliará la situación de la falta de yacimientos arqueológicos públicos en Menorca. Hay que tener en cuenta que de todos los poblados talayóticos existentes en Menorca, únicamente tres son públicos: Torre d'en Galmés, Montefí y una parte de Trepucó.
Asimismo, su localización en el lado de poniente de la isla permitirá equilibrar la distribución de los más importantes poblados talayóticos visitables de titularidad pública, con Trepucó en la zona este, Torre d'en Galmés en la zona central y Son Catlar la zona oeste.
Este yacimiento arqueológico cuenta con la declaración de Bien de Interés Cultural, el máximo nivel de protección del patrimonio histórico. Actualmente es de titularidad privada, y formaba parte originalmente de la finca agrícola del mismo nombre, pero fue segregado recientemente.
El precio de compra, establecido a través de las tasaciones encargadas por el Consell Insular y los actuales propietarios, se ha establecido en 573.213,13 €. A esta cantidad hay que añadir el coste de la segregación, que es de 6.831,60 €, por lo que, el precio de compra será de 580.044,73 €.
El presupuesto para realizar esta compra se inserta en el marco del programa de las Inversiones Financieramente Sostenibles, a cargo del superávit presupuestario insular correspondiente el 2016.