26/07/2018
El Consell ha aprobado el Reglamento de Protección del Cielo Nocturno con el objetivo de reducir la contaminación lumínica de la isla
Reglamento de protección del cielo nocturno
En 2005 con la aprobación por parte del Gobierno de las Islas Baleares de la Ley de protección del medio nocturno en las Islas Baleares, se otorgó a los consells insulars la capacidad de redactar y aprobar su propio reglamento en función de las singularidades de cada territorio.
Así, el Pleno del Consell Insular de Menorca, en sesión de 16 de julio de 2018, ha aprobado inicialmente la redacción del reglamento para la isla de Menorca. El reglamento va más allá de convertir Menorca en una reserva Starlight. Los objetivos prioritarios son los de preservar el medio ambiente, reducir la factura de la luz y crear una herramienta al alcance de todos los ciudadanos. De este modo, se trata de un reglamento necesario para preservar el medio natural de Menorca.
Susana Malón, es la astrónoma que dirige la empresa Lumínica Ambiental y la encargada de redactar el Reglamento de Protección del Cielo Nocturno. Después de los estudios realizados en el cielo de Menorca, asegura que la isla cuenta con zonas con un nivel de oscuridad muy bueno. La zona de Cavallería o Macarelleta son las que mejores resultados muestran, con niveles de oscuridad comparables con los de un observatorio astronómico.
Reducir la contaminación lumínica
Para perseguir los objetivos mencionados, se ha realizado un estudio que muestra las condiciones actuales del cielo nocturno de Menorca. Se pretende reducir la contaminación lumínica, midiendo la incidencia de la iluminación artificial y trabajando en las zonas que más luz emiten hacia el cielo.
Hay que tener en cuenta que Menorca parte de una buena base, ya que la isla no aparece en el mapa de contaminación lumínica de Europa. Sin embargo, se han detectado algunas zonas de más contaminación, es decir, demasiado iluminadas, como son: la zona comercial del aeropuerto, el puerto de Mahón y las instalaciones deportivas. Además, también hay que poner énfasis en la iluminación de las calles durante la noche ya que, actualmente, también existe un exceso de iluminación.
Cabe mencionar que este reglamento no sólo afectará a la iluminación pública, sino que también regulará la luz intrusa; aquella que proviene de instalaciones privadas pero que sale al exterior y contamina el cielo.
También será necesario incidir en la dirección y la calidez de la luz. Por ello, otro aspecto que se tendrá en cuenta es la iluminación de las fachadas y los monumentos insistiendo en que la luz se enfoque de arriba abajo y no al revés.
Control
Este reglamento será regulado por un Servicio de Prevención de la Contaminación Lumínica, órgano que controlará y sancionará con multas de hasta 60.000 mil euros. Este seguirá unos criterios donde se establecen diferentes zonas con niveles de permisividad diferente. Estos niveles se encuentran en una escala que va desde los oasis de oscuridad (zonas E0), zonas de máxima protección para ser puestos sin actividad humana nocturna. Hasta las zonas E4, con máxima permisividad, como serían, por ejemplo, las zonas comerciales de los principales núcleos urbanos.
Los ayuntamientos dispondrán de competencias para establecer las zonas E2, E3 y E4 mientras que el Consell Insular será el encargado de definir las zonas E0 y E1. Así se consensuarán medidas para proteger el cielo nocturno regulando la deslumbrado de noche de toda la isla.
Destino turístico Starlight
Todo este trabajo, además de ser necesaria y beneficiosa para el medio ambiente de Menorca y por sus ciudadanos, aumentará el atractivo turístico de la isla. Por ello, también habrá que definir una estrategia turística que trabaje en proporcionar a los visitantes el producto Starlight. Cabe mencionar que, hoy por hoy, los resultados de los estudios realizados por la empresa Lumínica Ambiental muestran un gran potencial de la reserva Starlight en Menorca. Tanto por la calidad de su cielo nocturno como por el medio natural de la isla que ya es Reserva de la Biosfera y cuenta con grandes virtudes como son su tierra, su gastronomía, su cultura o su biodiversidad.