17/11/2018
El 16% de los hogares de Baleares es incapaz de mantener la casa a una temperatura adecuada durante el invierno
Cifra que duplica la media española
Las IV Jornadas de Vivienda organizadas por el Consell Insular celebraron ayer en el Círculo Artístico de Ciutadella una segunda sesión dedicada a la pobreza energética y su relación con la salud. Entre las ponencias del día, que habían inaugurado las intervenciones de la alcaldesa de Ciutadella, Joana Gomila, y la consejera de Servicios Generales, Participación Ciudadana y Vivienda, Cristina Gómez, la responsable de programas de la entidad sin ánimo de lucro Provivienda, Miren Josuno Huidobro, expuso que el 16,2% de los hogares de Baleares no se pueden mantener a una temperatura adecuada durante el invierno debido al coste de la energía, cifra que duplica la media española del 8%. También hay un porcentaje significativo de hogares (35%), que no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos y un 10,9% se han retrasado en el pago de recibos relacionados con la casa, a pesar de ser una de las comunidades autónomas con mayor renta per cápita, lo que indica un aumento de las desigualdades sociales y económicas.
En cuanto a la situación de las casas, un 28% sufren problemas de ruidos del exterior o de vecinos, casi el doble que el 15% de España, y un 13,3% tienen problemas ambientales y de contaminación, mientras que la media estatal es del 8,2.
Huidobro explicó las dimensiones de la salud relacionadas con la vivienda, tanto las físicas como las sociales y psicológicas. Así, las personas sin hogar o en situación de fragilidad residencial tienen una mayor incidencia de patologías mentales, abuso de sustancias o problemas de conducta, así como de enfermedades crónicas, por lo que la mejor política de prevención de la salud es una buena política de vivienda. En el caso de las Islas, el riesgo de pobreza y exclusión social se sitúa en el 24,7%, cifras peores que al principio de la crisis del año 2008 (23,6%), y la carencia material severa es del 6 , 9%, un 1,8% más que la media española. A todo esto no ayuda el aumento del precio del alquiler en las Islas hasta tocar máximos históricos superiores a los de 2007 con una media de 9,7 euros por metro cuadrado, y que hace que el esfuerzo para pagar el alquiler siga subiendo y ya suponga el 42,8% del salario bruto (en España es del 33,5%).
Sergio Tirado, vicepresidente de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), presentó los datos del estudio que ha dirigido sobre pobreza energética y su efecto sobre la salud destacando que España es el cuarto país europeo con la electricidad más cara y el tercer país en el que más ha subido este coste entre 2008 y 2016. Tirado apuntó que unos 9 millones de usuarios podrían beneficiarse del nuevo bono social eléctrico pero de momento sólo 1 millón de hogares lo tienen reconocido, al igual que prácticamente todo el mundo se podría beneficiar de la discriminación horaria en el consumo pero muy poca gente lo solicita, y en parte esto se debe a falta de información. En este sentido detalló que una casa que no va al mercado libre, contrata una potencia correcta para sus necesidades y pide el bono social, puede ahorrar un 50% en la factura eléctrica.
Por su parte, Ana M. Novoa, médica y técnica de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, ??afirmó que los problemas económicos y legales para acceder a una vivienda digna se asocian a un mal estado de salud físico y sobre todo mental , con mucha diferencia con el resto de población general. Para evitarlo, recomendó poner en marcha políticas que garanticen el acceso a una vivienda digna para todos, atenuar los efectos en la salud de los afectados, fomentar el trabajo en red y mejorar los sistemas de información.
Después, el arquitecto de Cíclica, Joaquim Arca, hizo un recorrido detallado de las necesidades de rehabilitación energética en el Área Metropolitana de Barcelona. Arca señaló que se debe aspirar a que todas las casas sean habitables desde un punto de vista energético, independientemente de la renta de las familias que viven. En este sentido, pidió a las administraciones públicas más información sobre datos energéticos para poder hacer un diagnóstico más detallado de las necesidades de las viviendas.
Dentro del bloque de experiencias en otros lugares intervino Borja Gumuzio, uno de los responsables de la plataforma Europace. Se trata de una herramienta de financiación para rehabilitar viviendas destinada a un sector de la población que no tiene acceso a préstamos convencionales para hacer proyectos de eficiencia energética. De la mano de varios agentes públicos y sociales, Europace ofrece un tipo de financiación privada ventajoso, cubriendo el 100% del coste del proyecto y vinculante el préstamo a la propiedad, y no al propietario. El objetivo de Europace es desarrollar este proyecto en los próximos tres años a cuatro ciudades europeas, comenzando con una prueba piloto en el Ayuntamiento de Olot.
La sesión la cerró el arquitecto de la cooperativa Arqbag, Bernat Colomé, quien mostró la intervención que se ha hecho en el barrio Les Planes de Sant Cugat para mejorar la eficiencia energética de las viviendas. El proyecto se centró en mejorar seis casas de este barrio, levantado los años 60 del siglo pasado por los propios habitantes y con un índice de pobreza energética del 37%, a pesar de formar parte de uno de los municipios con mayor renta per cápita de España. En total se invirtieron 18.000 euros con el objetivo de paliar los problemas de salud derivados de las deficiencias energéticas de las casas.
El próximo viernes, 23 de noviembre, habrá una tercera sesión de las IV Jornadas de Vivienda en Ca n'Oliver de Maó, en este caso sobre ciudad y arquitectura centrada en la persona, mientras que la sesión final se volverá a hacer el círculo Artístico de Ciutadella día 30 de noviembre y tratará la nueva burbuja inmobiliaria del alquiler.