28/01/2019
Finalizados sin resultado los sondeos en el cementerio de Bunyola
Los sondeos de hoy han resultado negativos, sin embargo no se descarta plantear nuevos sondeos en otras zonas del recinto, así como profundizar en la investigación histórica.
Los técnicos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi han llevado a cabo una serie de prospecciones en la parte trasera de los nichos modernos: en una mitad se han encontrado excavadas sepulturas modernas, con restos de ataúdes, plásticos, tejidos sintéticos, etc., y en la otra mitad no se han hallado restos de huesos de ningún tipo ni restos de tierra alterada.
La propuesta de trabajar esta fosa está motivada por el hecho de que hoy en día quedan hijos vivos de las víctimas en Menorca. Entre estas víctimas, podría haber los menorquines Bartomeu y Sebastià Carretero Gornés y Josep Filomeno Pons Sintes. Es una fosa que presenta una serie de dificultades pero, a propuesta de la Conselleria de Cultura, la Comisión Técnica de Personas Desaparecidas y Fosas aprobó llevar a cabo las tareas pertinentes.
Durante el segundo semestre del año 1936 llegaron al cementerio de Bunyola unos quince cadáveres. Eran hombres asesinados por arma de fuego y abandonados en la cuneta de caminos o carreteras, en la intersección con otros caminos o torrentes. Durante la posguerra el elevado número de defunciones, a causa, entre otros, de la aportación de cadáveres procedentes del hospital Joan March, hizo que el espacio que ocupaba el cementerio antiguo se llenara, de tal manera que fue necesaria su ampliación. Este hecho hace pensar si los cuerpos de aquella fosa común fueron trasladados al osario. Por este motivo, se hacen necesarias tareas de prospección arqueológicas para aclarar esta circunstancia antes de llevar a cabo una excavación de más envergadura.