Las Perseidas
Lluvia de estrellas conocida popuarmente como "Lágrimas de San Lorenzo"
Ya desde el año 36 existen datos de que el hombre ha observado este fenómeno astronómico, pero no es hasta 1835, cuando el astrónomo belga Adolphe Quétele identifica la procedencia y periodicidad de esta lluvia de meteoros.
El apodo de lágrimas de San Lorenzo se debe a que el máximo se produce en torno al día 10 de agosto, día del aniversario de la muerte San Lorenzo, quien fue ejecutado en el siglo III por orden del emperador romano Valeriano, nada menos que asándolo a la parrilla.
El causante de las Perseidas es el cometa Swift-Tuttle que atraviesa la órbita de la Tierra llevando tras de sí una nube de polvo y escombros que, al entrar en contacto con la atmósfera a gran velocidad (59km/s), forma la lluvia de meteoros.
Para empezar, si queremos tener una buena visualización del evento, elegiremos un lugar alejado de los núcleos urbanos, o, en su defecto, lugares con poca luminosidad artificial donde veamos la mayor parte de la cúpula celeste posible, aunque se producen tantos meteoros a la hora que, si solo puedes ver un pequeño pedazo, aprovéchalo igualmente, seguro que pasarán ante tus ojos unos cuantos. Puedes llevarte una silla o tumbona, preferible tumbona, y ropa de abrigo, una manta por ejemplo, porque aunque haga calor si estás tumbado al aire libre un rato seguro que notarás el frescor de la noche.
También puedes llevar un mapa celeste, pues es una buena noche para aprender nuevas constelaciones y para mostrárselas a tus hijos o a tus amigos y una linterna con luz roja. También existen aplicaciones para el móvil muy prácticas para estos casos que puedes poner en modo nocturno para mayor comodidad de visualización. No necesitarás ni prismáticos ni telescopio, pues a simple vista se abarca mayor campo de visión. Las mejores horas para verlas son desde las 22-23 horas hasta poco antes del amanecer (sobre las 4-4:30h.)
Este año, si bien su periodo de actividad va del 17 de julio al 24 de agosto, el día que más cantidad podremos visualizar, en torno a unos 100 a la hora, es el día 12. Quien pueda trasnochar, que lo haga. Merece la pena. Y los que tengáis que madrugar, siempre podéis aprovechar el fin de semana, que, aunque no tantas, se visualizaran bastantes, máxime teniendo en cuenta que este año, la luna no molestará, pues después de la media noche ya se habrá escondido tras el horizonte.
Y no olvidemos que también tenemos la oportunidad de ver algún bólido. Si tenéis la suerte de ver alguno, disfrutadlo, pues es uno de los mejores espectáculos que nos ofrece el cielo nocturno, si no el mejor.
Aniana Chinarro Pérez