30/03/2014
"En Teruel son necesarios un auditorio y un nuevo conservatorio."
- ¿Entre tantos premios, medallas y reconocimientos que tiene en su haber, ¿qué ha supuesto para Ud. esta nueva distinción?
- Ha sido para mí algo que no esperaba de ninguna manera y más por la sorpresa. Para recibir esta distinción tiene que presentar candidatura una asociación o grupo de personas del mundo de la cultura. También lo ha sido la presentación que hicieron de mi persona, en el acto de entrega, porque fue muy agradecida. El ser agraciado con esta cruz en tu tierra, causa mayor placer. Como todas las cruces son cruces, habrá gente que dirá, "¿éste qué habrá hecho por su tierra cuando hay aquí muchos que han hecho mucho por su tierra?". Sin duda alguna así es. Por eso yo en el discurso de agradecimiento que hice, recordé a tantos músicos que ha dado Navarra, tanto en este siglo como en anteriores, que han sido organistas de las parroquias, de las catedrales, inclusive hasta cité al maestro de capilla de San Pedro del Vaticano que es de esta ciudad. Y no sólo de esta ciudad: en muchos lugares de España y del mundo ha habido misioneros que han sido organistas que han creado coros y han mantenido vivo el ideal coral.
- Tiene Ud un extenso número de obras, ¿cuántas ha compuesto y de qué tipo?
Obras de concierto y obras de uso litúrgico. Piezas de órgano, preludios, interludios... Esas piezas que son solamente de dos o tres páginas superan el número de 1.000. Algunos volúmenes tienen 80 o 100 o 50 obras y voy por el XII volumen. Todos los años hago uno. Y, después, tengo las obras que son de concierto o cultas, sea para polifónica, sea para grupos instrumentales y, algunas veces, para orquesta. En estos momentos estoy trabajando en la obra 625, que es para 3 trompetas, timbales y piano y, hasta ahora, lleva 22 minutos de música. Me pidieron una obra de unos 25 minutos para presentarla en un concurso de música contemporánea en Madrid, y en eso estoy.
-Aquí hemos de añadir que son numerosas las obras que ha compuesto tanto a Teruel, como a los Amantes y a Aragón, así como música de cámara, álbumes de piano y órgano, estudios y transcripciones de música histórica, conjuntos instrumentales y obras orquestales diversas. Con tantas obras supongo que habrá realizado numerosas publicaciones...
Sí. De musicología, de investigación, de transcripción de obras, tengo un conjunto de unas 20. En la Institución de Fernando el Católico, en el Instituto de Estudios Turolenses, en los estudios alto aragoneses de Huesca. En Teruel he publicado, sobre todo, música de la catedral de Albarracín, de la colegiata de Alcañiz, y en la comarca de la Sierra de Albarracín (dos obras del archivo de la catedral de Albarracín). También algunas obras pedagógicas para el conservatorio.
- Como gran conocedor que es de la educación musical en Teruel, ¿qué le parece?
Cuando yo llegué a Teruel, ésto era un desierto, toda la provincia. Por ejemplo, no había un coro serio. La polifónica se fundo con un pequeño material que había de un coro de magisterio, (esos coros que funcionan un año y al año siguiente ya no funcionan). Los que se quedaron en Teruel fueron los que me “obligaron” a crear la Polifónica Turolense. Después también el Conservatorio, donde tuve mucha ayuda y mucha suerte de crearlo en el año 1976. En 1981 se convirtió en conservatorio profesional, el segundo de Aragón, a la misma altura que el conservatorio de Zaragoza. También pude crear la Laudística Gaspar Sanz, que eran Amigos de la Jota. Fue una forma de abrir una sección en que pudiéramos tocar obras de concierto. Y la Polifónica Turolense, que, además, ha sido madre de las corales de la provincia a través de sus cantores que, por razones de trabajo, unos fueron a vivir a Alcañiz y fundaron la coral de Alcañíz, otro que se fue a Alcorisa e hizo lo posible para que allí se creara una coral...Todo esto fue importante para que se arreglaran algunos órganos. Y, luego también creé el Ciclo de Intérpretes, la Semana de Música y el Ciclo de Órgano. Actividades que aún funcionan hoy en día. Y ahí me quedo.
("Ahí me quedo", dice, cuando ha fundado y dirigido el Instituto Musical Turolense, Conservatorio profesional de Música, dependiente de un Patronato que preside la Diputación Provincial. Ha sido profesor de armonía contrapunto, composición, historia de la música y órgano. Dirige la Polifónica Turolense con la que ha estrenado numerosas composiciones, continúa siendo Jefe de la Sección de Musicología del Instituto de Estudios Turolenses, y académico en la Real Academia de Bellas Artes San Fernando, continuando con una prolífera creación musical y, además, encuentra tiempo para el ejercicio físico. ¡Y eso que ya no es un chaval!.)
- Y en Teruel, ¿tenemos buena cantera de músicos?, ¿introduciría Ud. Algunos cambios, alguna reforma educativa en la música?
Creo que en música, Teruel hoy está bien dotada con un conservatorio profesional que tiene todas las asignaturas que tiene que tener y, después, está la Escuela del Ayuntamiento, que está trabajando muy bien.
-Alguna recomendación para quienes empiezan o desean iniciarse en el mundo de la música, composición…
Teruel tiene una pega y es que la gente se marcha. En todas partes hay coros de mayores. En Teruel no hay coro universitario. Actualmente hay tres coros. La carrera de música es muy larga y sin posibilidad de trabajo, lo cual no les anima mucho.
- A su modo de ver, además de estas enseñanzas, ¿cree Ud que Teruel necesita algo más?
-Un auditorio y un nuevo conservatorio, que cuando me jubilé dije que dudaba de poder ver el nuevo conservatorio con mis propios ojos y aún no lo he visto. No sé si lo veré.
Nos quedan más preguntas en el tintero, pero decidimos dar por finalizada la entrevista, pues dice estar cansado. Sin embargo, aún le quedan energías para comenzar el ensayo con sus coralistas.
Hemos de destacar que la totalidad de su dilatada obra musical ha sido concebida y desarrollada desde que arribó a estas tierras Turolenses, que asumió como propias desde un principio, sin olvidar su nativa Navarra y a la que ha dedicado toda su actividad profesional.
A.CH.