11/03/2016
Caja Rural de Teruel, entre las entidades más eficientes
La cooperativa presentó ayer el informe económico de 2015, cerrado con unos beneficios de 5,2 millones de euros
Caja Rural de Teruel saldó sus cuentas de 2015 con cifras positivas y un nivel alto de saneamiento, lo que supone un reto que, según reconoció su presidente, Jerónimo Carceller, "cada día resulta más duro de cumplir". Pese a ello, la entidad turolense cerró el ejercicio económico del año pasado con unos beneficios de 5,2 millones de euros, si bien el dato más importante, el del margen de explotación, que permite sanear los activos, alcanzó más de 30 millones de euros, 22 de ellos relativos al margen de negocio, el doble que el del año pasado, según destacó el director general de la entidad, José Antonio Pérez Cebrián.
En la asamblea de ayer, en la que estuvieron presentes 257 socios y 2.335 representados, se eligió al nuevo Consejo Rector, en el que repitieron cargo tres de sus cinco miembros. Entraron a formar parte del órgano gestor Fernando Marcén, presidente de las cooperativas agrarias aragonesas y españolas durante ocho años, y Santiago Izquierdo, gerente de una de las cooperativas de almendras más importantes del Bajo Aragón. Jerónimo Carceller dijo que se ha optado por incorporar a Marcén, un consejero de Zaragoza, "porque esta provincia representa el 10% del volumen de negocios de la entidad".
Entre los datos más destacables del último ejercicio de la caja, José Antonio Pérez Cebrián quiso resaltar el de la ratio de eficiencia, que se sitúa en un 35%, lo que, a juicio del director general, supone que Caja Rural de Teruel "sea una de las entidades más eficientes del país.
Uno de los puntos más relevantes de la jornada fue la presentación del plan estratégico para los próximos tres años, en el que se ha fijado como meta lograr alcanzar 20 millones de euros de margen de explotación de negocio en cada uno de los ejercicios.
Pérez Cebrián señaló, no obstante, que uno de los principales retos se centrará en reducir el índice de morosidad, que, aunque estabilizado en el último año, sigue siendo alto. De hecho, el volumen de los impagos se cifra en 170 millones de euros sobre un balance de 1.400 millones de euros. El director general consideró "todos los productos de Caja Rural excelentes, a excepción de la morosidad". "Pero –continuó– esto no depende de nosotros, sino del entorno y las circunstancias de Teruel, con una situación económica que no está bien, con concursos de acreedores y cierres de empresas".
Además de este objetivo, Caja Rural pretende llevar a cabo una transformación tecnológica, con una mayor presencia del aspecto digital. Pérez Cebrián dijo que los correos electrónicos frente a la correspondencia ordinaria, así como la web, "van teniendo cada vez un mayor peso" en la gestión diaria. Y agregó que sigue siendo la entidad que no ha ejecutado ni un solo desahucio.