19/05/2016
Alumnos de restauración consolidan la estructura de los dos retablos del claustro de Albarracín
Los alumnos del Curso Superior de Restauración de Retablos de Albarracín están trabajando para recuperar las dos piezas que hay en el claustro de la Catedral
Los participantes en la actividad formativa, dirigidos por el restaurador Fabián Pérez, han desmontado los dos retablos para trasladarlos hasta el taller y allí realizar las acciones pertinentes. Según explicó el responsable, las piezas presentaban graves deficiencias estructurales derivadas principalmente de haber perdido su verticalidad. En el caso del retablo de la Sagrada Familia, el propio altar fue lo que se desplazó hacia adelante y causó daños en la estructura superior.
El de la Virgen del Carmen es policromado y tiene un cuadro dedicado a esta virgen en el centro. Los expertos apuntan que el retablo tenía otras dimensiones en origen pero que fue retocado para que encajara con el cuadro del Carmen que querían poner en su interior en una época posterior. "Era más ancho y lo estrecharon y adaptaron porque la obra que tenían era más pequeña", manifestó Fabián Pérez. El cuadro original se ha perdido, posiblemente estaba muy deteriorado y fue desechado para colocar el otro.
El de la Sagrada Familia está sin policromar pero su factura, que es poco refinada, indica, como apuntó el responsable del curso, que se talló pensando en pintarlo posteriormente. "Normalmente el acabado que no se pensaba pintar era más fino porque la pintura tapaba esas deficiencias", comentó.
Cuadros reaprovechados
En ambos casos los cuadros centrales son de buena factura y no tienen nada que ver con el retablo, es decir, que no se realizaron para colocarlos allí. Por otra parte, las dos estructuras acumulaban una gran cantidad de suciedad en la parte trasera.
En el curso que comenzó el pasado día 9 y finalizará el próximo 27 de mayo en Albarracín toman parte diez alumnos procedentes de lugares como Galicia, Aragón, Comunidad Valenciana, Andalucía o Comunidad de Madrid, entre otros.
Una afección habitual en los bienes de madera es el ataque de xilófagos, pero en este caso no es grave según aclaró el experto en restauración. "Es puntual y no determina problemas estructurales", dijo. Está localizado en las zonas que no son originales sino añadidos posteriores para sujetar el armazón. Esto es algo habitual porque se trata de madera de peor calidad.
De hecho, Fabián Pérez explicó que a la hora de contratar la construcción de un retablo, en el acuerdo que se firmaba con el artista quedaba reflejado no solo el tipo de madera que se iba a utilizar, sino incluso el momento en el que esa madera debía ser cortada para que tuviera más durabilidad.
Así, en esos contratos son habituales las referencias a la "madera sana, sin nudos y cortada en buena luna", que era la menguante. Por otra parte, los árboles había que talarlos antes de la primavera porque "están más concentrados en sí mismos, más prietos", dijo Pérez. El experto añadió que la madera de primavera tiene más nutrientes y, por tanto, es más proclive al ataque de xilófagos, por eso es habitual que la carcoma se concentre en las piezas añadidas que en las originales.
"En esos documentos se recoge de dónde había que traer la madera y era el propio artista el que tenía que ir a seleccionarla", manifestó el responsable.
Todos estos requisitos que se tenían en cuenta a la hora de elegir la materia prima para la construcción de un retablo pesaban poco a la hora de hacer las reparaciones, para las que se empleaba la madera más accesible.
Los restauradores están limpiando y adecuando las piezas de forma que la estructura quede sólida una vez se coloquen de nuevo, algo que se hará también durante el curso. El profesor indicó que tienen previsto concluir todo el proceso y añadió que, en cualquier caso se volverán a montar los retablos y, si queda alguna pequeña actuación, se hará una vez colocadas las tablas. (Diario de Teruel)