13/10/2016
Las jornadas sobre el yeso tradicional miden su dureza y recuperan un horno en Navarrete
Las jornadas sobre el yeso tradicional, que se celebran en Navarrete del Río y Calamocha hasta el domingo 16 de octubre, van a medir en un trabajo de investigación de la Universidad de Granada la extrema dureza que tenía y tiene este material
Las jornadas sobre el yeso tradicional, que se celebran en Navarrete del Río y Calamocha hasta el domingo 16 de octubre, van a medir en un trabajo de investigación de la Universidad de Granada la extrema dureza que tenía y tiene este material de las canteras de Navarrete del Río. Para ello están recuperando un antiguo horno de yeso y un oficio que se perdió en el lugar hace más de medio siglo. Las jornadas están sirviendo además para transmitir cómo era este oficio con antiguos canteros de yeso y albañiles a jóvenes generaciones interesados en que no se pierda este legado cultural.
El arquitecto zaragozano y profesor colaborador de la Universidad de Granada, Pedro Bel Anzue, explicó que el motivo de las jornadas sobre el yeso tradicional es medir la gran dureza de este material de construcción cuyas canteras están, pero desde hace medio siglo sin explotar, en Navarrete del Río, barrio rural de Calamocha.
Pedro Bel señaló que para medir la dureza del yeso de Navarrete del Río, que permitía hacer estructuras de edificios, incluidos fortalezas e iglesias, se estaba reconstruyendo un antiguo horno de yeso donde se emplearía el mismo combustible, aliagas, para quemar el yeso. "El objetivo final es saber la dureza del yeso a través de la medición de un horno tradicional y que luego se reproducirá en un horno actual en la Universidad y ver resultados".
En esta línea, el profesor Pedro Bel dijo que en el horno tradicional se harán mediciones cada media hora hasta la terminación de la cocción que en Navarrete del Río era de unas 10 horas. "Vamos a saber si con un horno industrial se consigue los mimos resultados con la misma piedra de las canteras Navarrete".
Bel dijo que los resultados de la investigación podrían permitir un uso de la reproducción del yeso de Navarrete del Río en las rehabilitaciones patrimoniales, posibilitando una mayor resistencia que el yeso industrial que se emplea actualmente. En este punto el arquitecto recordó que la Torre de San Pedro de Teruel o el castillo de Villel se ha utilizado yeso moderno, que tiene una menor dureza que el yeso tradicional. "El yeso moderno se cuece a unos 180º y durante dos horas. En el horno tradicional se empleaba 10 horas con temperaturas que supongo que serán superiores. El yeso de Teruel es 10 veces más resistente que el yeso actual". En Navarrete existió una gran industria del yeso de gran prestigio por su resistencia.
Sesiones prácticas en las canteras de Navarrete del Río
Las jornadas sobre el yeso tradicional se iniciaron ayer con unas sesiones prácticas en las canteras de Navarrete del Río. Con los participantes se formalizaron cuatro equipos. Uno de los equipos extraía la piedra de la cantera de yeso. Otro equipo llevaba la piedra de yeso al horno y la clasificaba. Un tercer equipo preparaba la piedra y la colocaba en el recuperado horno de yeso, y un último equipo recogía la leña, que era aliaga. Todo ello bajo la atenta supervisión, además del profesor Pedro Bel, del antiguo cantero de Navarrete, Esteban López Balaguer, que con sus 88 años cumplidos recordaba todo como si nada hubiera transcurrido en medio siglo, que es cuando se dejó de explotar las canteras. Esteban López señaló que con la inmigración en los años sesenta se dejó la extracción de la piedra y quemarla para una fábrica que la molía.
Una gran respuesta por parte de los voluntarios
Las jornadas sobre el yeso tradicional han sido organizadas por el Centro de Estudios del Jiloca y el Ayuntamiento de Calamocha. El técnico del CEJ, Francisco Martín, destacó y agradeció la participación de los voluntarios de Navarrete del Río y de otras localidades en participar en las sesiones prácticas que han servido para recuperar el horno de yeso y oficios que hacía muchas décadas se habían perdido. El Centro de Estudios del Jiloca está grabando los trabajos de recuperación del oficio desde la extracción de la piedra, quemado y uso del yeso. (Diario de Teruel)