03/07/2017
Burillo avanza los criterios de delimitación de la SESPA de España para la financiación del período post 2020
Según el análisis demográfico y cartográfico de los 8.115 municipios españoles, el 48% -47% del territorio español- tiene una densidad inferior al 12,5%
El promotor del proyecto Serranía Celtibérica, Francisco Burillo, avanzó recientemente los criterios de delimitación de la Soutthern Europe Sparsely Populated Area o Zona Escasamente Poblada de la Europa Meridional (SESPA) de España para la financiación del período post 2020, durante su intervención en el Seminario sobre “La Despoblación y el Envejecimiento en las Regiones de la Unión Europea: soluciones de Futuro”, organizado en la sede de las Cortes de Castilla y León, parlamento que coordina el Grupo de Trabajo sobre despoblación y envejecimiento de la población de la Conferencia de Asambleas Legislativas de Europa (CALRE).
Burillo, que moderó el panel de debate sobre la Política de Cohesión europea post 2020 y otras políticas transversales, destacó durante su intervención que los criterios deben basarse en el “Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea”, que en su artículo 147 referente a la “Cohesión Económica, Social y Territorial” establece que la UE se propondrá, en particular, reducir las diferencias entre los niveles de desarrollo de las diversas regiones y el retraso de las regiones menos favorecidas, con especial atención a las zonas rurales, a las zonas afectadas por una transición industrial y a las regiones que padecen desventajas naturales o demográficas graves y permanentes como, por ejemplo, las regiones más septentrionales con una escasa densidad de población y las regiones insulares, transfronterizas y de montaña.
“Actualmente tan solo tres tipos de regiones menos favorecidas están reconocidas y reciben un trato especial: las regiones más septentrionales, las insulares transnacionales y las transfronterizas”, afirmó Burillo. Las primeras reciben financiación a partir del tratado de adhesión de Finlandia y Suecia de 1994, que señalaba como Región Escasamente Poblada (SPR, Sparsely Populated Regiones) a aquellas con una densidad inferior a 8 hab/km2. Las regiones insulares de carácter transnacional incluyen nueve islas, entre las que se encuentran las Canarias, con medidas específicas de carácter fiscal y de acceso a los fondos estructurales y a los programas horizontales de la UE. En lo que respecta a las transfronterizas, su desarrollo, señaló Burillo, “puede considerarse en el caso de España como un fracaso del programa de la Agrupación Europea de Cooperación Territorial. “De las 70 eurorregiones propuestas –recordó-, España presentaba dos: la de los territorios fronterizos con Francia y Portugal, pero en lugar de desarrollar dos únicos programas están actualmente desarrollando 17, lo que supone la atomización de las estrategias de desarrollo y, por ende, su anulación”.
En lo que respecta a España, se presentó el análisis demográfico y cartográfico realizado por la investigadora Pilar Burillo Cuadrado a partir de la propuesta establecida en el 2012 por NORDREGIO, dentro del programa ESPON, según el cual, no debe utilizarse las NUT-3 o provincias como unidad de medida para la despoblación con densidad inferior a 12,5 hab/km2, ya que no reflejan la realidad de este fenómeno en Europa, proponiendo como unidad de análisis la NUT-5 o LAU-2 o unidades administrativas locales.
“Nos sorprendimos –señaló Burillo– con la situación extrema que presentaba el análisis demográfico y cartográfico de los 8.115 municipios españoles, ya que existían 3.867 o el 48% con un una densidad inferior al 12,5%, ocupan 239.179,70 km2, lo que supone el 47 % del territorio español, y en él residen solamente 1.286.679 personas, según el censo oficial, lo que da una densidad de 5,38 hab/km2 para estas entidades aisladas, siendo los de la Serranía Celtibérica sólo 3,59 hab/km2.
“Existe una clara relación entre las zonas despobladas y las regiones montañosas, por ello nos sorprendió el gran número de municipios despoblados existentes en las tierras sedimentarias de Castilla y León, hecho que merecerá un detenido estudio”, afirmó. “Esta realidad extrema de la despoblación en España –destacó Burillo- no se había visibilizado hasta ahora porque los estudios que se vienen realizando sobre la despoblación, como
los recientes de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) analizan los datos a escala nacional, regional o por provincias, y no por municipios”.
Desde el equipo de expertos del Instituto de Investigación Serranía Celtibérica, y tal como ofreció Burillo a la Comisión Especial sobre la evolución demográfica en España del Senado, se va elaborar un estudio que permita al Gobierno de España negociar la financiación post 2020 de la Unión Europea. “Máxime -recordó- cuando van a disminuir los fondos de Cohesión establecidos con el PIB, pues España ha superado la media europea si este indicador se analiza a escala nacional o por comunidades autónomas.
Desde el Instituto turolense vamos a delimitar los territorios españoles con baja densidad de población, y a analizar las causas que han llevado a esta situación, empleando los criterios establecidos con la Serranía Celtibérica”, anunció. Igualmente, Francisco Burillo avanzó que se analizará el marco legislativo europeo para que se reciba el máximo apoyo fiscal y económico, tal como ya ocurre con otras regiones menos favorecidas, como las insulares transnacionales”.
La Unión Europea ya estableció en el Reglamento CE nº 1257/1999 para el Desarrollo Rural el concepto de Zonas Desfavorecidas, a falta de definir los criterios específicos y delimitar estos territorios a escala europea. Así, incluye en las zonas de montaña los territorios situados al norte del paralelo 62, lo cual se une al indicador de baja densidad de Laponia. Pero los criterios climatológicos empleados, exclusivos para las zonas árticas, los ha establecido NORDEGIO, con sede en Estocolmo. “Por esta razón –afirmó-, desde Teruel se van a establecer los criterios climatológicos, edáficos y geomorfológicos para las zonas mediterráneas con baja productividad agrícola y amplios espacios erosionados, como ocurre en territorios como la Serranía Celtibérica o los Monegros, lo cual incidirá directamente en la PAC”.
El estudio realizado por Agnieszka Widuto del EPRS (European Palaiamentary Research Service) “Beyond GDP” o “Más allá del PIB” señala que el Producto Interior Bruto (PIB) empleado en la política de asignación de fondos estructurales de la UE es insuficiente, pues sólo es una medida de rendimiento económico. “Se deben utilizar otros indicadores –señaló Burillo- que tengan en cuenta los costes sociales y medioambientales, y reflejen las desigualdades sociales y territoriales. Y, en este sentido, desde el Instituto de Investigación de la Serranía Celtibérica se pretende desarrollar estos criterios en las Zonas Desfavorecidas españolas.
El objetivo es, siguiendo las indicaciones del Libro Blanco sobre el futuro de Europa presentado por la Comisión Europea en marzo del 2017, establecer criterios objetivos para reforzar la cohesión económica, social y territorial de las amplias Zonas Desfavorecidas españolas, para que se tenga en cuenta en las prioridades de los próximos objetivos de la Política de Cohesión post 2020, y se consideren en el marco de Cooperación Territorial Europea, dentro del Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas(FEIE) y de los Fondos de Cohesión.