03/10/2017
ADIOS BOMBERO - ADIOS TORERO
He querido dejar pasar unos días desde la noticia de la retirada de los ruedos del Bombero Torero. Un espectáculo que nos hizo reír y disfrutar y por que no, aficionarnos al toro. Sí, porque estos espectáculos (mal llamados Charlotadas) que durante muchas décadas se celebraban en la mayoría de las plazas de España llevaban en uno de sus números lo que denominaban “parte seria”.
La cosa no era otra que mediado el festejo un novillero incipiente tenía la oportunidad de torear y dar muerte a un becerro para aprender el oficio. El chaval que quería ser torero y encontraba la oportunidad de colocarse en una de estas compañías, bajo el correspondiente apadrinamiento, en dos o tres años salía de esto con el oficio bien aprendido. De aquí salieron muchos toreos, “Manolete” fue uno de ellos. Por esas cosas que a veces son difíciles de explicar y de comprender, la parte seria desapareció de la programación y con ella pocos años después la muerte del becerro que mataban los enanitos. A partir de aquí comenzó el declive de todas estas compañías, y los enemigos de la Fiesta a ir ganándonos la partida poco a poco. Fue el primer aviso pero nadie hizo nada. Es más, alguien hasta lo vio con buenos ojos.
El Bombero Torero y sus Enanitos, dijo adiós y para siempre el pasado día 15 de septiembre en Almodóvar del Campo, este espectáculo tan querido en otros tiempos, y que además fue el salvador de muchas empresas a las que salvó de la ruina, pues estas compañías de mojigangas ponían el cartel de “No hay billetes” muchas tardes cosa que no hacían algunas figuritas del momento se nos fue. Era el último superviviente, antes ya lo hicieron entre otros El Chino torero, El Empastre, Popeye torero o El Gran Llapisera. Y es que esto como digo, cuando nos dio la manía de que los niños podían salir traumatizados de este espectáculo y le pusimos todas las trabas posibles para su desaparición ha terminado con él. Ahora a los niños hay que darles para que se diviertan esas maquinitas con las que pueden matar a cientos de sus semejantes y quedarse tan panchos. Las televisiones no pueden emitir una corrida de toros en según que horario, pero sí cualquier salvajada y, los niños por supuesto pueden estar delante del televisor aprendiendo todo los que no deberían de aprender. No supimos defendernos o no quisimos. Por parte del mundo del toro, poco o nada es lo que se hizo, por eso el Bombero harto de esperar ayudas de todo tipo y ante el sombrío panorama ha dicho; hasta aquí hemos llegado, y ha cerrado el kiosco.Ahora díganme de donde sacan un sueldo los enanitos para poder vivir. Unos hombres más hombres de lo que muchos se creen, a los que hemos respetado reído sus gracias (nunca reído de ellos) y aplaudido su valor.
Pablo Celis Cuevas, nacido en Tejo (Santander) en el año 1900 fue el fundador de esta compañía. Comenzó como novillero y en el año 1953 se pasó al toreo cómico, como ya los había hecho alguno de sus antepasados, creó escuela y formó una familia de toreros. Sus hijos Manuel “Manolín” y sus nietos Rafael “Rafles”, Carlos “Carcelis” y Eugenio siguieron sus pasos. Por otro lado su hijo Pablo Celis Díez actuó como banderillero durante muchos años, y su otro hijo Rafael lo hizo como picador estando a las ordenes de muchos toreros valencianos durante los años que estuvo en activo. El gran Pablo Celis Cuevas, murió en Valencia en el año 1969, pero sus hijos y sus nietos siguieron con la tradición hasta el pasado día quince de septiembre, donde terminó la vida de este gran espectáculo llamado y recordado por muchos como fue EL BOMBERO TORERO Y SUS ENANITOS. Una parte de la HISTORIA DEL TOREO.
Aniceto Blasco.