16/08/2018
HUESCA DICE SI A LOS TOROS
Creo que a todos los que quisieron terminar con los toros en Huesca, les habrá quedado muy claro después de la gran aceptación que han tenido los carteles de la recientemente terminada feria taurina de San Lorenzo, que no es fácil terminar y romper con los sentimientos y las tradiciones de un pueblo así, por las bravas, y nunca mejor dicho. Prohíba o inténtelo como es el caso que nos ocupa y el efecto será contrario a lo que se quiere prohibir. El pueblo, la gente, la afición taurina, lo ha tenido muy claro en Huesca. No le veo yo la razón que cuatro politiquillos que no tienen nada que hacer (bueno, lo de no hacer nada es un decir), se les ocurre un día dejar a una ciudad sin toros en sus fiestas patronales porque a ellos nos les gusta y ya está, ordeno, mando y hago saber. Ellos tan democráticos, defensores de los animales y todas esas cosas que también saben decir. Pero mira por donde, el pueblo les sale por peteneras. Después de la respuesta en las taquillas creo sinceramente que no hay que hacer más consultas, ni referendos, ni proclamas en defensa de nada. El pueblo ha hablado delante de las “urnas” en este caso, delante de las taquillas. Si tenemos en cuenta que la plaza de toros de Huesca tiene una capacidad para siete mil quinientos espectadores, que ha habido cuatro tardes de casi lleno y una de tres cuartos, así haciendo un calculo a ojo de buen cubero a los toros en esta edición han asistido unas treinta mil personas. ¿Que les parece. No está mal verdad. Muchos de los partidos políticos que pedían que paulatinamente se fueran eliminando festejos taurinos hasta su desaparición a lo peor para ellos no sacan tantos votos en las próximas elecciones.
Luego para rematar la faena la feria no ha estado mal. Cinco toreros se han ido en hombros por la puerta grande. Se han cortado un total de veintiuna orejas. Dieciséis para los matadores y cinco para los rejoneadores. Han estado muchas de las figuras del escalafón, como Ponce, El Juli, Castella, Cayetano y otros ya veteranos y buenos toreros como Abellán, Juan Bautista, Emilio de Justo, El Fandi y Padilla , un torero ídolo de esta afición de la que se despedía. Entre los más nuevos también ha estado Alberto López Simón, que a la postre ha sido galardonado como el mejor torero. Pero como esto algunas veces tiene su cara amarga, el día 11 en la segunda del abono el torero aragonés Paúl Abadía “Serranito” al que la empresa Tauroemoción le dio la oportunidad de torear en Huesca, cosa que no había hecho en sus ya catorce años de alternativa, vio esa cara amarga de la fiesta. El toro Monerías de la ganadería de Adolfo Martín le infirió dos cornadas de 20 y 15 centímetros de pronostico grave. La cogida sobrevino en el segundo de la tarde, y Serranito permaneció en la enfermería aguantando los dolores con dos cornadas graves en su cuerpo para salir a matar al quinto de la tarde.
A éste torero como a otros muchos que incluso pierden la vida en el ruedo, algunos “valientes” los llaman asesinos. La muerte de los toreros y el comportamiento y la hombría de hombres como ·Serranito” le dan grandeza a esta forma de vida de unos hombres que dan todo por la Fiesta y por el Toro. Y ahora intenten quitar festejos de la Feria Taurina de Huesca.
Aniceto Blasco.