17/10/2018
ZARAGOZA CIERRA LA TEMPORADA TAURINA CUATRO TOREROS DICEN ADIOS TRAS SUS ACTUACIONES EN LA MISERICORDIA
A la feria del Pilar del presente año le falto un pelo para no celebrarse. Demasiado jaleo, detrás de un follón otro, pero al final se impuso la cordura y se celebró. Y no ha sido mala, pues a lo largo de la misma hemos podido ver cosas muy interesantes. El resumen de la misma no puede ser completo, pues todos los festejos no los vimos, pero si el final donde los toreros echaron el resto y las figuras no se arrugaron cuando la temporada ya pesa y en una plaza donde sale el toro como en pocas.
No es muy normal que cuatro toreros después de su actuación en la feria digan adiós a su profesión. Dos estaban anunciadas, las de el francés Juan Bautista y la de Juan José Padilla, pero sorprendió la del zaragozano Ricardo Torres, un torero poco conocido aún por los propios aragoneses.
Este año le dieron dos oportunidades. Una en Madrid y la de Zaragoza. Las cosas no rodaron bien y en un gesto que lo honra después de cumplir en la corrida del día 8 en el festejo de los toreros aragoneses, terminada su actuación, su hijo le cortó la coleta entre la expectación y el desconcierto de todos. Suerte en la vida Ricardo te la mereces. Si algún torero ha gozado de las simpatías, reconocimiento y, yo diría que hasta del cariño de un público por un torero, ese ha sido Juan José Padilla. El once de octubre de 2011 un toro de Ana Romero le arrancó un ojo. Padilla perdió el ojo pero salvó la vida y Zaragoza lo acogió como un zaragozano más. En su última actuación en esta su plaza se lo llevaron a hombros, los suyos, los toreros. Todos los que vestían el chispeante y los que desde los tendidos saltaron al ruedo uniéndose a la procesión. Ahí no acabó todo, Talavante después de una magistral faena al último de la tarde donde perdió las orejas y la puerta grande por la espada al llegar al hotel comunicó que se retiraba temporalmente de los toros. No hubo más comentarios pero esta decisión ahora nos la explicamos, con algunos gestos del torero durante la tarde. Por ejemplo, besar la tierra cuando abandonó la plaza. Volverá, la Fiesta lo necesita, él lo sabe y los que lo han empujado a esto tendrán que pedir perdón. Otro de los grandes quiso celebrar sus veinte años de alternativa.
El Juli se encerró el sólo con seis toros de distintos hierros. No hubo comunión con ninguno de ellos. No necesitaba este gesto para nada, pero lo hizo y ya está. Ponce puso cátedra el día del Pilar. Este hombre, éste torero no se acaba nunca. Cerca de treinta años en la brecha y ahí está como si le faltara algo que decir. Un presidente obtuso le privó de la puerta grande cuando más de diez mil almas lo pedían. No hay más comentarios. A lo largo de la feria por la puerta grande se fueron a hombros además de los ya mencionados Alvaro Lorenzo, el rejoneador Diego Ventura con cuatro orejas y el novillero francés Adrián Salénc.
A dos orejas salieron Ponce, El Juli y Manzanares y a una Garrido, Alberto Alvarez, Imanol Sánchez, El Fandi, López Simón, Ferrera, Perera y Talavante.
El ganado bien presentado la mayoría de las tardes y toros importantes, destacando uno en la primera corrida de la ganadería de Montalvo, otro de El Pilar, otro del Puerto de San Lorenzo y alguno más. La corrida más completa la que cerro el ciclo. Los toros de Núñez del Cuvillo excelentes. De los seis, cinco de nota alta, no se puede pedir más. El público respondió. Dos tarde de no hay billetes y dos llenos, uno el día de los rejones y otro el día del Pilar. Las vaquillas de las mañanas, de locura y los recortadores, roscaderos y otros festejos populares de lleno diario.
Aunque les pese a muchos la FIESTA ESTA VIVA.
Aniceto Blasco.