04/05/2016
“Empleabilidad y emprendimiento la otra carrera universitaria”
Carlos Hue García
Hasta el momento, más de 155 estudiantes universitarios han sido iniciados en las técnicas de la empleabilidad y el emprendimiento en seis Colegios Mayores de la Universidad de Zaragoza. La tasa de desempleo juvenil en España es casi la más alta de tolos los países de Europa y la tasa de desempleo entre los universitarios es también altísima según los últimos estudios estadísticos conocidos. Todos los empleadores de graduados y postgraduados universitarios en nuestro país reconocen una alta preparación técnica, pero un bajo nivel de empleabilidad y emprendimiento dado que no han sido formados en las denominadas “soft-skills”. Iniciativa, capacidad para la toma de decisiones, resolver problemas o mediar en conflictos, una adecuada orientación hacia el mercado, trabajo en equipo o liderazgo, son algunas de las competencias que repetidamente se echan en falta en los procesos de selección de personal.
Para compensar de alguna manera esta falta de adecuación de nuestros titulados universitarios, a comienzos de este año 2016 y con el apoyo del Vicerrector de Estudiantes y Empleo de la Universidad de Zaragoza se ha puesto en marcha un programa con el título “Empleabilidad y emprendimiento: las competencias transversales de los estudiantes universitarios”. Este programa impartido por el Dr. Carlos Hue, psicólogo y coach, experto en inteligencia emocional, que ha sido profesor asociado de la Universidad de Zaragoza, se ha llevado a cabo hasta el momento en seis Colegios Mayores de esta Universidad y tiene previsto alcanzar al resto incluidos los Colegios, Pablo Serrano y Ramón Acín situados en la ciudad de Teruel y Huesca respectivamente. Así, con una media de 25 estudiantes por Colegio se ha impartido una particonferencia en los Colegios Mayores Cerbuna, Azaila, Josefa Segovia, Peñalba y Miraflores de esta ciudad con una gran acogida por parte de los estudiantes.
La particonferencia que se ha llevado a cabo parte de que las competencias transversales destinadas al fomento de la empleabilidad y el emprendimiento deben adquirirse cuanto antes, incluso en la etapa de educación secundaria, ya que necesitan mucho tiempo para consolidarse. Esta actividad comienza con una reflexión hacia el futuro. La primera pregunta que se realiza es sobre cuántos de los estudiantes desean colocarse en algún puesto de trabajo relacionado con su profesión en el futuro, a lo que todos responden afirmativamente. Después, se hace la pregunta sobre “Cómo te ves dentro de 10 años”, esto es, cuál crees que va a ser tu futuro profesional. Esta pregunta les ayuda a imaginar un escenario laboral para el que tendrán que preparase a fondo. Más tarde, se afirma que para obtener ese empleo deseado necesitan cuatro cosas: primero, estudiar la carrera elegida con el mejor de los expedientes posibles. Segundo, “enchufe”. Está demostrado que entorno al 80% de la colocación de los jóvenes en nuestro país surge de recomendaciones o contactos. Ante tal afirmación los asistentes responden que ellos carecen de tales contactos, por lo que se le recomienda elaborar una lista con todas las personas que conozcan y que, en adelante, aprovechen para incrementar tal lista en cualquier ocasión que sea propicia. Tercero, “experiencia”. La reacción a tal sugerencia es similar a la anterior con una respuesta parecida a esta “Cómo puedo tener experiencia, si no he terminado todavía la carrera”. La recomendación es que desde primero de grado utilicen el “portfolio”. El portfolio es una carpeta en la que los universitarios deben incluir todas sus experiencias laborales, paralaborales o de voluntariado. Una semana en McDonalds, quince días de monitor en un campamento de scouts o YMCA, o tres meses colaborando en una ONG, tendrían que tener un documento que lo certificase y ese documento se tendrá que añadir al portfolio. Cuarto, factores emocionales. Nadie contrata en una entrevista de trabajo a un universitario que haya obtenido todo sobresalientes, pero que a lo largo de toda esa entrevista no mire ni una sola vez a los ojos del entrevistador. En ese momento, nos introducimos en un conjunto de ejercicios derivados del Método de Pensamiento Emocional. A través de ejercicios muy dinámicos, interactivos, y en un ambiente alegre, desenfadado y gratificante, los universitarios aprenden conceptos relativos al autoconocimiento o mindfulness, autoestima y asertividad, control emocional, motivación, comunicación emocional y conocimiento del otro, empatía y, finalmente, liderazgo. Talleres de “chulería”, de chistes, de “piropos” o de “confianza” se entremezclan con ejercicios de relajación, control postural, o comunicación no verbal, consiguiendo un clima de reflexión, al principio, que poco a poco se va distendiendo hasta llegar a un clímax en capacidad para el encuentro y motivación muy altos. La particonferencia termina con un DAFO emocional que consiste en plantearse un proyecto de vida a 10 años vista en función de las fortalezas y debilidades, pero también, de las oportunidades y amenazas que el mercado laboral ofrece en cada una de las ramas profesionales correspondientes a sus estudios.
La valoración general por parte de los participantes es que este tipo de formación en competencias emocionales les puede permitir estar en mejores condiciones que los demás para obtener un empleo afín a sus estudios al término de la carrera. En resumen, que los universitarios que deseen colocarse al final de sus estudios tendrán que estudiar bien su carrera, pero cursar a la vez la carrera de la empleabilidad y el emprendimiento.